La posible designación de Rapoport cosecha rechazos en el sector pesquero

La posible designación de Rapoport cosecha rechazos en el sector pesquero
El notorio debilitamiento que exhibe el Gobierno de Chubut que conduce Martín Buzzi se verifica desde diversas áreas, entre ellas, el sector pesquero que hoy no tiene interlocutores con la gestión provincial tras la salida del madrynense Luis Pérez. El trauma post electoral que golpeó a la administración Buzzi mantiene hace una semana a la cartera de Pesca sin definición, ni respecto de la ubicación que tendrá en el futuro organigrama una vez que se fusiones los ministerios de Agricultura y Producción, ni tampoco de quién ocupará la estratégica dependencia.

Las versiones arreciaron durante todo el fin de semana sobre los posibles reemplazantes de Pérez, y la figura del primer Secretario de Pesca del dasnevismo, Omar Moisés Rapoport, circuló con insistencia.

El licenciado en administración se desempeña en la actualidad como Jefe de Asesores en Honorable Cámara de Diputados de la Nación dentro de la Comisión de Intereses Marítimos, Fluviales, Pesca y Portuarios lugar al que recaló de la mano de su amigo personal el ex diputado nacional Carlos Tomás Eliceche, que como se recordará el año pasado dejó su banca en el Congreso para ponerse al frente del Ministerio de Coordinación de Gabinete de Chubut, cargo que dejó la semana pasada y ahora fue recluido en el directorio del Banco del Chubut.

Eliceche fue quien ofreció a Buzzi la incorporación de Rapoport a la Subsecretaría de Pesca, pero esa nominación lejos de lograr consenso dentro del sector pesquero de Chubut, genera resistencias, ya que se considera un notorio paso atrás y retroceso en la administración pesquera provincial, toda vez que además de los vicios enquistados que supo tener su gestión, dejó irresueltos muchos problemas de la actividad. Durante el paso de Rapoport por la Secretaría de Pesca fue cuando se rompió el convenio del golfo con Santa Cruz y fue en su gestión cuando estalló aquel recordado conflicto de 38 días de paro en mayo de 2005.

Lo cierto es que desde el año 2003, en el comienzo de la primera de las dos gobernaciones de Mario Das Neves, ha sido Carlos Eliceche quien siempre fue determinante en las designaciones de los Secretarios de Pesca en Chubut. En 2003 asumió la cartera Omar Moisés Rapoport quien se mantuvo en la función hasta mayo de 2005, pocos días después que se destrabó aquel traumático conflicto bisagra en la pesca provincial. El 1 de junio de 2005 tomó juramento Juan Carlos Berón también sugerido por Eliceche y prosiguió hasta la mitad del segundo mandato del dasnevismo.

En tanto, el 23 de marzo de 2009 se hizo cargo del área pesquera provincial el capitán de ultramar Hugo Alejandro Stecconi, otro hombre que llegó de la mano del entonces intendente madrynense. Stecconi permaneció siendo secretario de Pesca hasta el primer año de la gobernación de Buzzi, renunciando en agosto de 2012.

En 10 de octubre del año pasado, Luis Gabriel Pérez, juraba como Subsecretario del área dentro del “ministerio espejo”, ese fallido experimento de Ministerio de Agricultura, Ganadería, Bosques y Pesca que pretendía ser una réplica provincial de la estructura nacional. También en este caso, Pérez fue propuesto por Eliceche.

Con todo, esta semana el gobierno avanzaría en la designación de Rapoport si este finalmente acepta volver a ser la máxima autoridad de la pesca chubutense. Es licenciado en Administración de Empresas y cuenta con un record, fue integrante del Consejo Federal Pesquero durante 9 años y 4 meses (desde septiembre de 2002 hasta diciembre de 2003 como representante de la provincia de Tierra del Fuego, y desde ese entonces hasta diciembre de 2011 por la provincia de Chubut). Y, desde enero de 2012 hasta el presente es jefe de asesores en la Comisión de Pesca e Intereses Marítimos de la Cámara de Diputados de la Nación, además de ofrecerse en el ámbito privado como “strategic management”.

Desde que circula su nombre, ‘fosforito’ no ha cosechado simpatías para su ‘operación retorno’, más bien todo lo contrario.

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