Preocupa a las empresas la conflictividad gremial

Preocupa a las empresas la conflictividad gremial

Casi el 60% considera que está en un nivel "importante"; inquietud por los juicios

Casi seis de cada diez empresas consideran importante el nivel de conflictividad puertas adentro de fábricas y oficinas. Un porcentaje mayor afirma haber sufrido medidas sindicales este año, y en dos de cada tres de ellas los mandos medios también entraron en conflicto. En todos los casos, el reclamo salarial es la principal causa.

Así lo indica una encuesta de SEL Consultores, que relevó 80 empresas líderes en el país el mes pasado. Pero no son las únicas conclusiones de la firma especializada en el mercado laboral. Según el estudio, tres de cada cuatro compañías consultadas consideran importante el nivel de litigiosidad judicial que enfrentan. Muchas también informaron su preocupación por la aparición de expresiones sindicales disidentes de la conducción formal del gremio dentro de sus empresas.

No son números aislados. La información se conoce apenas unas horas antes de que se abra la negociación de la Mesa de Diálogo para el Trabajo y la Producción, que Mauricio Macri formó por decreto. Los sindicatos llevarán a esa negociación su preocupación por la licuación salarial y su reclamo por un bono de fin de año.

Las empresas también exigirán al Gobierno y a los gremios que haya un aumento de la productividad y, entre otras cosas, por los elevados costos laborales no salariales, que incluyen el alto nivel de ausentismo y la mayor cantidad de demandas judiciales relacionadas con lo laboral.

"¿Usted considera que la conflictividad gremial (cantidad de conflictos declarados a nivel establecimiento empresas) actual es...?, consultó SEL a las compañías más importantes del país. El 61% afirmó que hoy es entre "muy y bastante" importante. Un 39% lo consideró "poco" relevante.

Con relación a 2015, la evolución fue dispar. Un 55% afirmó que el nivel de conflictividad se mantuvo constante, mientras que un 25% dijo que creció. Un 20% dijo que disminuyó. En tanto, el 65% de las empresas declaró haber sufrido medidas de fuerza. Los métodos de protesta fueron retenciones de tareas (36%) y el acatamiento a paros generales (35%).

Las causas de conflictividad laboral, según SEL, fueron en un 60% por demandas de mejoras salariales. Un 37%, en cambio, se debió a encuadramientos sindicales o problemas con trabajadores tercerizados; un 33%, a condiciones de trabajo (excluye el salario), y un 30%, a reincorporaciones o despidos de personal.

El 76% de las firmas privadas líderes estimó que la litigiosidad actual es entre "muy y bastante importante". Sólo el 24% dijo que no es un tema importante. El 40% de las compañías, en tanto, evaluaron que hay una evolución creciente de este problema.

Advertencia empresaria

En los últimos meses, la Unión Industrial Argentina (UIA) alertó al Gobierno por este significativo aumento de la conflictividad laboral. ¿Cuáles son las principales causas de los juicios laborales? Según las empresas, en un 81% tiene que ver son trabajadores tercerizados y/o solidaridad; un 78% señala los despidos, y un 75%, enfermedades o accidentes de trabajo.

"La conflictividad gremial es un problema que preocupa mucho hoy a las compañías. Junto con la retención de talentos y la competitividad salarial, es uno de los principales desafíos del área de recursos humanos", afirmó la directora de SEL Consultores, María Laura Calí. "La problemática alcanza a la mayoría de las compañías y no se limita a la base operativa, sino que también alcanza a los mandos medios", agregó la socióloga y especialista en el mercado laboral.

Un 66% de las empresas consultadas afirmó tener una alta incidencia de conflictos con los mandos medios. Por su parte, el 58% de esas compañías estimó que, en ese caso, el principal tipo de conflicto tiene que ver con reclamos de equidad salarial.

En tanto, un 13% precisó que los conflictos con sus trabajadores se explican por un tema de encuadramiento sindical al convenio de base; un 8%, por mayor afiliación al convenio colectivo de trabajo de mandos medios, mientras que para el 1% de las firmas las causas hay que buscarlas en la aparición de un convenio colectivo de trabajo específico para estos trabajadores. "La conflictividad gremial no es una problemática nueva para las compañías, pero como el foco principal de los conflictos son las demandas salariales, en períodos de alta inflación su incidencia se acentúa", señaló Calí.

A la hora de hacer un balance sobre la relación entre empresas y gremios, la directora de SEL destacó que "el 90% las compañías reconoce que el poder de negociación de los sindicatos es importante y sólo un 5% opina que su poder disminuye en un contexto como el actual, de alta inflación y recesión".

Por otro lado, otro de los problemas que las empresas destacaron en la encuesta tiene que ver con la aparición de los movimientos de izquierda.

Ante la pregunta sobre la preocupación que generan varias "problemáticas sindicales", un 77% de los ejecutivos consideró como destacado el surgimiento de expresiones sindicales de "carácter más combativo", opuestas a sus conducciones. No obstante, al 73% lo inquietan también los sectores ortodoxos de gran poder.

Ayudas mal direccionadas

Las medidas del Gobierno de ayuda para fin de año deberían "apuntar a mejorar la situación de los trabajadores formales de menores ingresos en 2016", en lugar de "aliviar adicionalmente la carga del impuesto a las ganancias", sostuvo un informe del Ieral, de la Fundación Mediterránea.

Tras conocerse el bono de $ 1000 que recibirán los jubilados y la exención del pago de Ganancias en el aguinaldo para los sueldos inferiores a $ 55.000, el Ieral apuntó a que las medidas se dirijan a otros sectores. "La pregunta obligada es si resulta conveniente aliviar adicionalmente la carga de los trabajadores que pagan impuesto a las ganancias en 2016 o si la política pública debería apuntar a mejorar la situación de los trabajadores formales de menores ingresos, que no han sido beneficiados por los cambios en ese impuesto, al igual que jubilados que perciben la mínima y otros sectores de nulos o bajos ingresos de la población", planteó el informe.

Según el Ieral, "con una inflación del 40% este año, y subas salariales en torno al 32%, un trabajador soltero de ingresos inferiores a aproximadamente $ 19.000 mensuales (no alcanzado por Ganancias) está soportando una caída del 5 al 8% en su poder adquisitivo en 2016".

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