Preocupa el pasivo laboral que dejará la obra de la central nuclear Atucha II

El secretario general de la seccional local de UOCRA (Unión de Obreros de la Construcción de la República Argentina), Julio González, se refirió a la preocupación que existe en el sector por el pasivo laboral que ya ha dejado y dejará la obra de Atucha II una vez puesta en funcionamiento.
También hizo mención a la demanda de empresas de construcción y contratistas de mano de obra extranjera. Trabajan por salarios mínimos y viven bajo precarias condiciones sociales.

La muerte de un menor de 17 años de nacionalidad paraguaya en un obra de construcción la semana pasada reavivó los cuestionamientos sobre la explotación laboral relacionada con procesos migratorios de personas de países limítrofes, principalmente de Paraguay y Bolivia.

González indicó que desde hace tiempo existe una constante demanda de fuerza obrera extranjera -muchos radicados en el país y en Zárate hace tiempo- por los bajos costos que eso implica. Se trata de una modalidad que deja afuera a muchos trabajadores del rubro de nacionalidad argentina y genera opiniones cruzadas.

Ese no es el único tema que preocupa desde hace tiempo a la agrupación sindical. El principal punto de análisis que tiene la UOCRA seccional desde que se anunciara la finalización y puesta en funcionamiento de la Central Nuclear de Atucha II, es el pasivo laboral que generará y la necesidad de reubicar a los trabajadores que se han desempeñado y continúan haciéndolo en la obra.

Atucha supo absorber cerca de 6300 trabajadores de la construcción y actualmente se encuentra con un cupo de 1400, número que continúa decreciendo. Desde la UOCRA se estima que para junio, el cupo de ocupación no superará las 1300 personas. “Un 80 % de los trabajadores de la obra de Atucha, es mano de obra local”, dijo González con preocupación.

En ese contexto ayer se realizó ayer un plenario con delegados del lugar. “El cupo de reducción será amplio, alrededor de 700 trabajadores quedarán desafectados del proyecto de aquí a marzo”, añadió el sindicalista.

Se trata principalmente de personas con oficios relacionados a cañerías, soldaduras, montajes y carpintería metálica. Según informó González, desde hace 60 y 90 días hay obreros que están inactivos aunque mantienen el alta laboral en cada una de sus empresas.

“En montaje de soldadura y cañerías, la zona está pobre”, dijo el dirigente gremial sobre la posibilidad de gestionar desde la organización compensaciones con otras obras. “Es una preocupación general”, agregó. Si bien informó que hay proyectos de inversión privada que podría absorber parte del pasivo laboral, indicó que no hay nada concreto.

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