Presión de los gremios para recuperar el poder de compra del salario

Presión de los gremios para recuperar el poder de compra del salario
Los sindicatos, incluso los oficialistas, redoblan el reclamo para conseguir aumentos en línea con la inflación real. Tras la devaluación Moyano reclama que el Gobierno fije por decreto un pago de $ 3.000 antes de las paritarias.
Con los fuertes aumentos en los precios y la devaluación del peso la administración de Cristina Kirchner está logrando un verdadero milagro: que el sindicalismo oficialista y el opositor se hermanen en las presiones para recuperar el poder adquisitivo de los salarios. Hugo Moyano salió fuerte ayer: exigió que el Gobierno otorgue una suma de $3.000 a todos los trabajadores para “compensar la inflación”. Según el jefe de la CGT anti K, “una cifra menor no se puede aceptar, sería una dádiva”.

En una posición parecida, aunque con una cifra más modesta, se encuentra la CGT que lidera Antonio Caló. Esa central sindical inició gestiones con la Casa Rosada para que se le conceda a los trabajadores $ 1.500 para contrarrestar las subas de precios. En conversaciones con el jefe de Gabinete, la CGT oficialista también reclamó la suba de las asignaciones familiares y la baja en el impuesto a las Ganancias.

En una decisión sorpresiva, el martes la “mesa chica” de la central alineada con el Gobierno se declaró en estado de “sesión permanente” para seguir la evolución de los precios. “Nosotros vamos a defender el poder adquisitivo del salario, eso no está en discusión. Nadie va a regalar nada”, afirmó anoche a Clarín el taxista Omar Viviani, miembro de la conducción cegetista.

Pero hasta ahora el sindicalismo aliado del Gobierno no obtuvo respuesta a sus pedidos y apuesta a mantener, quizá la semana que viene, una reunión con Cristina.

Lo cierto es que la Casa Rosada instrumentó en las últimas semanas políticas para los precios y el dólar, pero aún se desconoce qué se propone con los salarios. Eso sí: tanteó primero con los gremios la posibilidad de que firmen paritarias por más de un año, por 18 o hasta 24 meses. Los sindicalistas le contestaron que no.

Después el Gobierno sondeó en uno de los más importantes gremios industriales la posibilidad de que adelantasen la firma de su paritaria, aunque su acuerdo vence dentro de meses. La intención era que ese poderoso sindicato firmase por un porcentaje que sirviese de referencia al resto del movimiento sindical. El gremio se negó.

Contra todas las pretensiones del Gobierno, varios gremios se proponen firmar paritarias por apenas un semestre. Es el caso de los 5 gremios docentes que discuten la paritaria nacional. Un dato clave: los cinco son oficialistas.

Todo el sindicalismo está pendiente de la paritaria de los maestros -arrancaría oficialmente la semana que viene- porque revelará qué subas está dispuesto a homologar el Gobierno y en qué plazos.

“Capitanich nos pidió firmar por dos años, pero estamos ante una coyuntura especial y eso requiere de una paritaria especial.

Nos proponemos alcanzar un acuerdo corto, con reapertura en junio”, anticipó Stella Maldonado, titular de CTERA, gremio que integra la CTA kirchnerista.

Los otros cuatro gremios que participan de la paritaria docente, AMET, UDA, SADOP y CEA, forman parte de la central sindical que conduce Caló. Esos gremios difundieron ayer un comunicado con el logo de la CGT en el que también adelantan que pretenden acordar por 6 meses y volver a discutir una suba salarial en junio.

En la paritaria nacional docente se fija el salario del maestro de grado inicial sin antigüedad, que hoy asciende a $3.416. A fines del año pasado algunos de los gremios habían acordado ir por una suba del 28%, pero eso ya es historia antigua. “Ese porcentaje ahora es bajo”, dijeron en un gremio.

Hay consenso entre los gremios de ir por una cifra en vez de un porcentaje. ¿Cuánto? Algunos plantean que el salario del maestro inicial debería subir a $5.000, lo que significa una suba del 46%. Así las cosas, suena probable que el Gobierno fije por tercera vez consecutiva el aumento por decreto.

Ayer, cuando salió a reclamar el pago de $3.000 para todos los trabajadores, Moyano sostuvo que “se pone en evidencia que, en la finalización de un ciclo, se empiezan a complicar más las cosas y siempre la pagan los que menos tienen”.

Caló se reunió ayer con Capitanich, pero según dijo anoche a Clarín no hablaron del tema salarial sino de los problemas de la industria en Tierra del Fuego. Sobre la decisión de los maestros de firmar por 6 meses, dijo: “Cada gremio saber dónde le aprieta el zapato y definirá sólo cómo negocia”.

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