Presiona Lescano con suba del 27%, o paro

Presiona Lescano con suba del 27%, o paro
Por: Mariano Martín

La negociación salarial de los trabajadores del sector eléctrico se bloqueó ayer ante la falta de definición por parte del Gobierno acerca de una suba de tarifas o subsidios en la actividad.

El secretario general del sindicato de Luz y Fuerza, Oscar Lescano, advirtió que "en las próximas horas" podrían comenzar medidas de fuerza, luego de una reunión que mantuvo con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. El gremio ratificó su pedido de un aumento del 27%, muy por encima del 20% sugerido por el Ejecutivo como pauta para las paritarias de este año. Más si se trata de un servicio público.

"Es la primera vez que pasa un mes del vencimiento del último acuerdo salarial y no tenemos las nuevas escalas ajustadas. Puede haber protestas en las próximas horas", le dijo a este diario Lescano, que integra la CGT oficialista. La negociación involucra, en la Capital Federal, a unos 12 mil operarios de las generadoras Central Puerto y Central Costanera, de las distribuidoras Edenor y Edesur, y de la transportadora Transener.

Luz y Fuerza

La paritaria de Luz y Fuerza reviste especial interés para el Gobierno. Por un lado, se trata de un gremio en lo formal afín al oficialismo, y del que se esperaría un ajuste al criterio sugerido por los funcionarios de to-pear los aumentos en torno del 20%. Pero en lo esencial, el Ejecutivo deberá resolver entre autorizar un aumento de tarifas o liberar más subsidios para compensarles a las empresas el incremento en sus costos con los nuevos niveles salariales.

La última negociación perdió vigencia el 31 de diciembre y pautó sueldos promedio cercanos a 8.000 pesos. De hecho, la inmensa mayoría de los operarios contemplados en el convenio colectivo de trabajo del sector eléctrico está alcanzado por el Impuesto a las Ganancias. En esa línea, Lescano analiza restringir la prestación de horas extra una vez firmado el nuevo acuerdo salarial. Una estrategia similar anticipó el jefe de la federación nacional de trabajadores petroleros, Alberto Roberti, al afirmar que las horas adicionales trabajadas quedaban absorbidas por el pago del tributo.

El jefe de la filial Buenos Aires de Luz y Fuerza afirmó que las negociaciones continuarán la semana que viene, y reconoció que las empresas se negaron a proponer cualquier incremento hasta saber si el Gobierno atenderá la modificación de sus estructuras de costo.

Hasta ahora el Ejecutivo tuvo poco eco en su intento de frenar en menos del 20% los incrementos salariales. Los docentes plan-tearon la necesidad de un aumento del 30%, en tanto que los trabajadores de la industria aceitera reclamaron un piso cercano al 25%.

En tanto, y como anticipó este diario, los gremios nucleados en la Confederación Sindical de las Industrias de la Alimentación (Casia) y acordaron reclamar en conjunto el 30 por ciento de aumento, sobre la base de haber calculado que el año pasado la canasta básica de alimentos y servicios costó casi 8.000 pesos, y que la inflación fue del 27,56%. Los pedidos de aumentos se dispararon luego del anuncio de Cristina de Kirchner de un ajuste en el mínimo no imponible de Ganancias del 20 por ciento, y en vista de que el año pasado ese piso no fue modificado.

Comentá la nota