Presionados, los rivales de Moyano buscan líder

Presionados, los rivales de Moyano buscan líder

Caló pierde apoyo tras su ausencia en el encuentro con la Presidenta

Por Nicolas Balinotti

El Gobierno evitará dar una señal hacia algún candidato

El campo no descarta una alianza con la CGT crítica

Micheli quiere marchar junto al líder camionero

Antonio Caló jamás tuvo el respaldo unánime del resto de los gremialistas, pero fue el que logró alinear a los rivales de Hugo Moyano para conquistar la CGT. Sólo una minoría ponía en tela de juicio su nombre, hasta que faltó inesperadamente al encuentro con Cristina Kirchner , la semana pasada, en la Casa Rosada. Entonces, todo cambió.

Después de esa ausencia a la cumbre del antimoyanismo con la Presidenta , el metalúrgico perdió terreno y podría desistir de su candidatura, lanzada hace unas semanas por él mismo y por sus aliados. Así, la CGT afín al Gobierno se quedó sin un hombre para encabezar la central opositora al camionero.

Caló no estuvo la semana pasada en la Casa Rosada porque estaba de vacaciones con su esposa, en Entre Ríos. Sus laderos le reprochan no haber postergado el viaje, ya que conocía de antemano la fecha del encuentro con la Presidenta.

A Caló le hicieron saber su malestar los referentes del antimoyanismo, un sector que tiene el visto bueno del Gobierno y en el que conviven "los Gordos" (representantes de los grandes gremios), ex moyanistas y sindicatos del sector estatal.

"No estamos en contra de él, pero en encrucijadas importantes mostró poca solidez. Eso pesa a la hora de elegir al futuro secretario general", dijo uno de los gremialistas que más frecuentaron la Casa Rosada durante las últimas semanas, al condicionar la candidatura del metalúrgico. Con la situación de Caló aún incierta, en el antimoyanismo coinciden en que no existe, por ahora, otra alternativa. Se baraja la posibilidad de impulsar a Omar Viviani, pero el nombre del taxista ya despertó resistencia entre "los Gordos".

Tampoco ganó adeptos el albañil Gerardo Martínez, cuyo pasado está siendo investigado por presuntas tareas de espionaje en el batallón 601 durante la dictadura militar. Este episodio lo deja prácticamente fuera de carrera a pesar de que la Presidenta lo había ubicado a su lado el día de la reunión en el salón Eva Perón.

"Sería muy prematuro hablar de quién va a ser candidato, si es Caló u otro", dijo ayer Oscar Lescano (Luz y Fuerza) a Radio Mitre, en un intento de minimizar las verdaderas posibilidades de Viviani.

La semana pasada, Lescano había respaldado abiertamente a Caló. También le habían dado su espaldarazo al metalúrgico varios dirigentes de los otros sectores del antimoyanismo.

"Caló es un candidato de la coyuntura. No es ideal porque no tiene el consenso de todos. Estaba débil y al no ir a la Casa Rosada eso lo terminó de debilitar. A veces da la sensación de que se autoboicoteara. Pero la verdad es que no hay plan B", comentó a LA NACION un ex moyanista que ahora es una voz de peso entre la disidencia al camionero.

Los sindicalistas afines al Gobierno tenían previsto reunirse esta tarde en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). La excusa del encuentro era para afinar los detalles para formalizar el llamado a elecciones para el 3 de octubre, cuando se concrete el surgimiento de otra CGT. Pero lo cierto es que se iba a debatir sobre la falta de un líder que pueda alinear a los sectores disgustados con Moyano. El sector es hoy un rebaño de ovejas sin pastor.

Anoche, finalmente, se decidió postergar el encuentro para el lunes próximo. Así, los dirigentes aspiran a bajar las tensiones internas y despejar la incertidumbre sobre el futuro de Caló. También estaban a la espera de una señal desde el Gobierno.

Otro motivo de la suspensión de la reunión fue que algunos hombres con poder de decisión se iban a tener que ausentar por tener otros compromisos o por estar de viaje fuera del país.

El misterio de Caló

Sumido en un misterioso silencio, Caló reapareció ayer en su sindicato, pero todavía se aguarda una definición sobre sus planes para liderar la central opositora a Moyano. LA NACION no consiguió ayer comunicarse con el metalúrgico tras reiterados intentos.

En la UOM surgieron siempre dos versiones sobre el faltazo a la cita con Cristina Kirchner. Estaban los que decían que no asistió para respetar la institucionalidad y que el representante metalúrgico fuera Juan Belén, el hombre del gremio en el consejo de la CGT.

La otra versión sostenía que Caló no estaba del todo de acuerdo con escenificar tan de pronto la alianza con el Gobierno. Para el metalúrgico quedan aún cabos por atar. Por ejemplo, le hubiera gustado que le garantizaran una mejora en el impuesto a las ganancias y en las asignaciones familiares, algo que todavía no cruzó la frontera de las promesas.

A Caló no lo desvive encabezar la CGT. En su última aparición pública, es más, propuso bajar su candidatura si Moyano también lo hacía. Fue un desesperado intento de forzar una unidad. No lo logró.

Luego condicionó su futuro al expresar que eran otras sus ambiciones sindicales. Su verdadero deseo, según aseguran algunos de sus allegados, es mantenerse en la UOM, donde se formó como secretario de Acción Social a la sombra del legendario Lorenzo Miguel, que gobernó el gremio durante 32 años.

Danza de nombres

Caló, en duda. El metalúrgico era hasta la semana pasada el candidato del antimoyanismo para liderar la otra CGT. Su ausencia en la cita con la Presidenta le quitó respaldos gremiales y políticos.

Alternativas. Con la candidatura de Caló en duda, surgieron los nombres del ex moyanista Omar Viviani y del albañil Gerardo Martínez. Ambos recibieron objeciones de sus compañeros..

Comentá la nota