Previsible, lógico y esperable: Virginia García en contra de la Ley de Extinción de Dominio

Previsible, lógico y esperable: Virginia García en contra de la Ley de Extinción de Dominio

Si a un condenado a la silla eléctrica le preguntan si está en contra o a favor de la pena de muerte ¿Qué va a decir?. Si a una senadora cuya familia está absolutamente comprometida en actos de corrupción y lavado de dinero, entre otras cosas, investigadas en todo tipo de causas por enriquecimiento ilícito y maniobras delictivas con dineros públicos y narcocampañas, cuyos patrimonios mal habidos están en riesgo de ser incautados por el Estado ¿Qué va a pensar de una ley que convalide el despojo de sus bienes?. Es obvio y se explica por si mismo, lo que dijo Virginia García al respecto. 

Un medio local, reproduce hoy dichos de la senadora Virginia García, sobre la Ley de Extinción de Dominio, lo que a su criterio es “un atropello a la Constitución Nacional”, tal las palabras de la cuñada de Máximo Kirchner, referidas en el Plenario de Comisiones de Justicia y Asuntos Penales, Presupuesto y Hacienda y de Seguridad Interior y Narcotráfico, en el que se debatieron los proyectos de ampliación de la figura del arrepentido, además de la extinción de dominio y repatriación a favor del Estado de bienes obtenidos por medios ilícitos.

La legisladora opinó “desde nuestro bloque FPV pensamos que es una lástima que para tan noble objetivo, como lo es el de la persecución de los delitos de criminalidad organizada, se haya elegido una herramienta que es un verdadero atropello a la Constitución Nacional. Es una herramienta que va en contra de las garantías constitucionales del debido proceso, va en contra de la presunción de inocencia, contradice también la prescriptibilidad de las acciones, el principio de legalidad y el principio de la irretroactividad de la ley. Es definitivamente una ley que afecta insoslayablemente nuestras garantías constitucionales”, dijo García. Entendible, aunque no aceptable, la posición irreductible de la senadora, teniendo en cuenta que toda su familia política está directamente involucrada en actos flagrantes de corrupción, enriquecimiento ilícito y malversación de fondos públicos. Un medida de este tipo, les quitaría las inexplicables fortunas obtenidas ilegalmente en 12 años de asalto al poder y a la República. Por ejemplo: la madre de su cuñado llegó en el 2003 con 6 millones de pesos y se fue en el 2015 con 110 millones. Su cuñado, diputado, sin trabajar un día ni tener estudios, se hizo de una fortuna de 35 millones de pesos (declarados) sin saber cómo ni por qué, al igual que la hermana de éste. Virginia sabe que esto no es normal, pero la familia es la familia.

La senadora afirmó que con esta medida, el Estado pretende “hacerse de bienes sin sentencia firme; de este modo todos son culpables hasta que se demuestre lo contrario. Para eso deberíamos modificar nuestro sistema constitucional, modificar nuestros principios republicanos que sostienen nuestra democracia”.

García cuestionó “¿Cuál será el modo de designación de los fiscales que van a actuar, qué juez será el que actuará, será un juez en lo Civil y Comercial, Penal o ambos jueces al mismo tiempo y debemos saber qué pasaría si finalmente no hay condena?”

Finalmente, la senadora propuso llevar el debate hasta el infinito, tal vez para ganar tiempo y permitirle a sus parientes políticos que algunos puedan guarecerse tras alguna candidatura que le de inmunidad, antes que les caiga la Justicia y dijo “debemos estar acorde con las demandas sociales, estas demandas fueron cambiando a lo largo del tiempo, la ministra de Seguridad se acordará de que antes el pedido era “que se vayan todos”. Hoy las demandas sociales tienen que ver con el tarifazo, porque la gente llega a su casa y le llega la boleta de la luz, el gas, el agua, sufre el aumento del transporte público, recibe los telegramas de despido… Y no hay que olvidar que todas estas cuestiones están bajo la responsabilidad del Poder Ejecutivo Nacional”, concluyó Virginia García, tratando de sacar la pelota de la cancha.

Y en algo tiene razón esta senadora por razones de familia; la política debe estar acorde con las demandas sociales y esa demanda hoy es que los que robaron vayan presos y se les quite la plata. Hoy, más que aquel recordado “que se vayan todos”, es “que devuelvan todo” y en ese marco la Ley de Extinción de Dominio tiene una aceptación pública total y cualquier ciudadano de bien del país, estará de acuerdo con que a los delincuentes se los despoje de las riquezas mal habidas.

No es una novedad que los tarifazos, la inflación y la recesión son clamores populares y que el Ejecutivo Nacional tiene la obligación de hacerse cargo y resolver sus desaciertos. Pero esto no invalida lo otro. Por más que García emule al mundo K, que tira la pelota fuera del campo de juego, cada vez que se habla de corrupción, hoy la verdadera demanda social (además de las que le corresponden al gobierno actual) es de justicia.

Todos los males que aquejan a la sociedad debido a las fallas de gestión del actual gobierno nacional, pasan por correcciones y contramarchas, en todo caso cuestiones de índole técnicas del gobierno que pueden ser solucionables a partir de la voluntad de Macri y su gabinete, pero la corrupción y el enriquecimiento ilícito de quienes vaciaron al país, lo llevaron al umbral de la quiebra y nos despojaron a todos los habitantes del país de educación, salud, transporte y energía, es un tema aún por encima de todo eso y de ninguna manera puede ser rectificado si no es con el Código Penal en la mano, la Ley contra la Corrupción en la otra y una Ley de Extinción de Dominio sobre la mesa.

Virginia García se equivoca, cuando dice que con estos proyectos se trata de tapar al realidad. En verdad, ellos son quienes pretenden tapar la realidad por la que nos hicieron transitar en 12 años, con la coyuntura difícil que vivimos hoy los Argentinos, por culpa – fundamentalmente – del vaciamiento de fondos públicos que hicieron los kirchneristas en la década perdida.

Yo entiendo a Virginia García, porque finalmente no puede hacer otra cosa más que defender a su familia, aunque para ello utilice una banca que le dieron los votantes, pensando que la hoy senadora, podría llegar a defender la verdad y la justicia. Lamentablemente, debo decirles que se equivocaron. Hoy García enciende una solitaria lucha en contra de una ley que amenaza a sus allegados, con dejarlos sin las riquezas obtenidas, como resultado de la corrupción estructural que planificaron para asaltar un país en pleno ejercicio de las funciones de gobierno.

Si la justicia llega, como es de esperar, bueno sería que aquellos inescrupulosos que vivieron la gran vida a costa de los argentinos, queden sin nada o reducidos a simples delincuentes condenados por su desmedidas ambiciones y lo lógico sería que se queden sin un peso y deban trabajar genuinamente para recuperar una vida digna, la misma que nos supieron darle (o le quitaron) a muchos argentinos durante más de una década.

Interpretado así, es lógico que la senadora Virginia García, tenga ese punto de vista. No es una declaración de principios, su visión sobre la extinción de dominio, es una acción en defensa propia

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