La CTA propuso llevar la alícuota máxima de Ganancias a 42%

Un informe de la central cercana al Gobierno critica la falta de actualización de la escala del gravamen. Subraya la necesidad de cambiar las alícuotas, más allá de tocar el mínimo

La CTA que lidera Hugo Yasky propuso la actualización de las escalas, congeladas desde 2001, de modo tal de tornar más progresivo el Impuesto a las Ganancias, y que los estratos más bajos pasen a abonar una parte menor de su ingreso. Sugirió bajar de 9% a 3% la alícuota mínima y llevar la máxima de 35% a 42%.

Para los tramos inferiores (con alícuotas que van del 9% al 19%), el congelamiento de las escalas implica que con aumentos de, al menos, $ 769 mensuales un trabajador pase a tributar en la escala siguiente. En el caso de los tramos superiores, los incrementos necesarios son de $ 2.308 mensuales para cambiar la categoría. En un contexto inflacionario y de aumentos del salario nominal, esto provoca que cada trabajador deba aportar una parte proporcional cada vez mayor de su sueldo, dice el informe elaborado por el Centro de Investigación y Formación (Cifra) de la central obrera.

Sobre esa base, el texto relativiza la modificación del mínimo no imponible (MNI) de Ganancias como solución, ya que –afirma– “no apunta a reestructurar el sistema, como se venía planteando, para hacerlo más progresivo. Para eso, es necesario modificar las escalas y alícuotas para que grave menos a trabajadores que ingresan en las escalas inferiores (incorporando alícuotas de 3% y 6%, por ejemplo) y más a los de las superiores, llevándolas hasta 42%”.

“De este modo, se puede ampliar aún más la base imponible incluyendo también actividades exentas sin que los trabajadores de ingresos medios se vean tan afectados”, aseguró el trabajo.

Para abordar el impacto de la modificación de las escalas en el salario de un trabajador soltero y sin carga de familia alcanzado por Ganancias, el estudio de la CTA analiza tres escenarios. El primero refleja la situación actual, mientras el segundo propone un aumento de 100% en los valores de las escalas. En tanto, el tercer esquema presenta una actualización de 300% (algo menos de la mitad de la inflación acumulada entre 2001 y la actualidad, según el IPC 9 provincias elaborado por el Cifra).

Actualmente un asalariado soltero y sin hijos a cargo que percibe un salario neto de $17.558 tributa $ 28.500 en 12 meses, esto es, algo más de un sueldo y medio por año (1,6). Si las escalas y el impuesto fijo se incrementaran el 100%, ese mismo trabajador pasaría a abonar $ 22.203 al año, es decir, el equivalente a 1,3 sueldos.

La actualización de las escalas y el impuesto fijo en torno del 300% posibilitaría que, en el ejemplo mencionado, el descenso sea aún mayor. En lugar de pagar $28.504 en el acumulado del año, se abonaría $16.803, algo menos de un sueldo. Naturalmente, este esquema generaría que se reduzca la participación del tributo en el salario de los trabajadores, subrayó la CTA.

En otro orden, el informe muestra la situación actual. La última actualización del mínimo no imponible, que se realizó en 2013, llevó su valor a $15.000 brutos ($12.450 netos), uno de los valores más elevados de la posconvertibilidad, enfatizó. 

Considerándolo en términos reales a pesos de 2013, el MNI del soltero sin hijos a cargo arribó a su nivel más alto desde la crisis de la convertibilidad, en tanto el del casado con 2 hijos permitió recuperar el valor previo a 2012 (año en el que no se había actualizado el tributo) y se posicionó por encima del valor promedio del período 2001-2006 y muy cercano a los del trienio 2009-2011. Solo fue superado en 2007-2008, por las actualizaciones implementadas por el impuesto en ese bienio.

El decreto 1242/13 fijó un MNI de $12.450 netos y estableció que los asalariados alcanzados por el impuesto son aquellos que, o bien, entre el 1º de enero y el 31 de agosto de 2013 tenían ingresos por encima de ese monto; o bien, quienes consiguiendo un empleo después de esa fecha perciban ingresos superiores al MNI. Más allá de las inequidades que ello puede conllevar, los aumentos salariales de este año no deberían impactar en la cantidad de trabajadores que tributa el impuesto, concluyó la CTA.

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