Protestaron frente a la Municipalidad

Protestaron frente a la Municipalidad
Los operarios despedidos del área de recolección de residuos y limpieza de calles se manifestaron por su reincorporación. Delegados de ATE se entrevistaron con Darío Bravo.
Los seis trabajadores despedidos del área de Sanidad e Higiene Ambiental de la comuna y los referentes de ATE que reclaman su reincorporación, realizaron ayer una ruidosa protesta en las afueras de la Municipalidad. En su transcurso, los gremialistas Héctor Aguilar y Dora Fernández se reunieron con el secretario de Gobierno, Darío Bravo, a quien solicitaron que se reintegre a los operarios a sus puestos de trabajo.

La manifestación alteró, al ruido de bombos y redoblantes y a la vista de pancartas, la mañana laboral en la comuna. El malestar por las cesantías se hizo sentir y aportó una nota de tensión a la jornada.

Durante la reunión con los sindicalistas, Bravo explicó que se les brindó la documentación requerida sobre la situación, en la que constaba que los trabajadores no se habrían encontrado en el sector asignado para su labor, y que habrían estado durmiendo. Además, el funcionario aclaró que el conflicto deberá dirimirse en la Subsecretaría de Trabajo o en la Justicia Laboral.

Al término del encuentro, Aguilar informó que la comuna había desistido del despido de uno de los empleados porque éste se hallaba con licencia médica. Con ello, quedaron cinco trabajadores que aguardan ser reintegrados.

Alerta polémico

De acuerdo con el Municipio, los obreros, que se dedican a la limpieza de calles de tierra, cambiaron la zona en que tendrían que haber estado cumpliendo sus funciones y fueron descubiertos en un descampado de El Manzanar durmiendo. De la situación dio aviso una persona que se comunicó con el número de emergencia 109, tras lo cual intervino la Policía.

Los presuntos hechos de que se responsabiliza a los trabajadores habrían ocurrido hace unas dos semanas y el drástico desenlace los habría tomado por sorpresa.

Los involucrados negaron ayer, en forma terminante, que hubieran estado durmiendo y, como prueba de ello, dijeron que el día de los supuestos acontecimientos ya habían completado 15 cuadras de trabajo y se hallaban en un alto para ingerir un refrigerio, del que tienen derechos reconocidos.

Aseguraron, en diálogo con La Mañana de Cipolletti, que el cambio de zona asignada fue por decisión de un capataz y dijeron que, a su juicio, todo lo que ha pasado “es una cama que nos hicieron” en razón de haber sido participantes hace algún tiempo de una protesta por mejoras salariales. Los despedidos formaban parte de una cuadrilla nocturna y habrían sentido el rigor de sus empleadores por su participación en anteriores reclamos. Uno de los obreros contó que gana, por todo concepto, 2.500 pesos, en tanto que otro dijo que en un mes reciente sólo percibió 1.600 pesos, cifras magras si las hay. Todos son contratados.

Su trabajo lo realizan, según sus palabras, con herramientas ya obsoletas, con palas y picos cuyas partes metálicas están sueltas o se sujetan apenas con pedazos de tela. Se trata de un trabajo duro, que exige mucho esfuerzo físico.

El delegado Aguilar indicó que junto con la sindicalista Fernández le pidieron a Bravo la inmediata reincorporación de todos los cesanteados y precisó que ahora quedaron a la espera de una respuesta definitiva a los planteos. Entre estos, se incluyen denuncias por presuntas irregularidades que estarían ocurriendo en la base de Sanidad e Higiene Ambiental, ubicada en calle General Paz.

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