Protestas y piquetes complicaron otra vez a los platenses

El tránsito fue un infierno por los acampes de la Uocra. Empleados del Correo, también en 4 y 51

La Uocra volvió a decir presente con acampes frente a algunas de las obras frenadas por un fallo judicial y el tránsito fue otra vez un infierno. Desde las siete de la mañana y hasta pasadas las seis de la tarde, manifestantes del gremio local de la construcción volvieron a tomar puntos clave del casco urbano -4 y 47, 14 y 44, y 4 y 51-, lo que generó, una vez más, complicaciones para cientos de vecinos y comerciantes. A las protestas que desde hace días protagonizan operarios nucleados en la Uocra se sumó ayer un piquete de empleados de Correo que coincidió geográficamente con el gremio de la construcción en 4 y 51. En los tres casos, esto es 4 y Diagonal 77, 14 y 44, y 4 y 51, las protestas incluyeron la quema de decenas de neumáticos. El tránsito fue liberado recién pasadas las seis de la tarde, cuando operarios de la Comuna, con camiones y grúas, levantaron los restos de gomas quemadas. En el caso del piquete de 4 y Diagonal 77, que se montó a unos treinta metros de una de las obras frenadas por un fallo judicial (ver página 15), la protesta comenzó a las siete de la mañana y sólo dio dos respiros a lo largo del día: uno a media mañana, cuando los operarios de la Uocra disputaron un “partido de fútbol” a lo largo de calle 4, de 46 a 45; y otro al mediodía, cuando “celebraron” el avance de los piquetes con un multitudinario asado. El panorama para el tránsito y para los vecinos fue similar en otro punto clave del casco urbano como Plaza Paso. Concretamente, la Uocra local volvió a manifestar en 14 y 44, donde se iba a levantar un complejo hotelero de categoría que también fue alcanzado por la medida judicial que paraliza 9 obras e impide la entrega de permisos para construir torres de más de tres pisos en toda la Ciudad. Como se dijo, a los piquetes de la Uocra se sumó una protesta de empleados de Correo en reclamo de mejoras salariales, y también dos piquetes en la Autopista La Plata - Buenos Aires, en la mano a la capital federal (ver aparte). Con todo, el cierre de semana fue un infierno, aunque no menos que el jueves, cuando un vallado inmenso sobre la Legislatura complicó todo.

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