La provincia pagó parte de su deuda y así se evitó otro paro

El secretario general de la UTA, Raúl Abraham, criticó a las autoridades provinciales por no haber transferido en tiempo y forma los fondos que debían oxigenar a las empresas de colectivos para que éstas paguen el aguinaldo y los sueldos de diciembre a sus trabajadores, a la vez que ayer, poco después del mediodía, levantó la amenaza de un nuevo paro.
La posibilidad de una nueva protesta quedó sin efecto cuando desde el gobierno provincial se aseguró que se iba a realizar una transferencia que habría permitido abonar al menos una parte de la deuda que había generado el conflicto.

“Tuvieron tiempo”

Pero cuando todavía no estaba claro si ayer se repetiría lo ocurrido el miércoles, cuando los usuarios se encontraron sin previo aviso con la paralización del servicio de colectivo, Abraham responsabilizó a funcionarios y empresarios.

“Bajo esta situación las autoridades no deben solicitar una conciliación obligatoria. Tuvieron demasiado tiempo para programar los pagos”, planteó, mientras se afianzaba la versión de que el gobierno no había transferido los fondos no por un “problema técnico”, como alegaban las autoridades, sino porque los recursos que debían girarse a las empresas habían sido utilizados por la provincia para pagar salarios de la administración pública en medio de un ahogo financiero del tesoro.

Abraham dijo que la protesta de los choferes “no fue un capricho, sino un justo reclamo de lo que nos corresponde. Hace un mes ya que nos habían adelantado que sería difícil costear estos pagos, por lo tanto tuvieron tiempo suficiente de programar un cronograma”, acusó.

Ayer al mediodía el gobierno aseguró la transferencia de una parte de los recursos adeudados, lo que evitó el segundo paro de la semana. “Decidimos no parar porque nos prometieron saldar el resto de la deuda en los próximos días”, dijo Abraham. Si así no ocurriera, las medidas de fuerza podrían reaparecer.

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