Provincias, bajo la lupa

Desde la Rosada analizan que el conflicto desatado con Daniel Scioli, que ayer empezó a encaminarse, no tiene que ver con diferencias políticas sino con la falta de previsión en el manejo de los recursos. Empiezan a mirar a Santa Cruz.

Por Julián Bruschtein.

“La mala administración de los recursos va por cuenta de las provincias. A pesar de las diferencias que se puedan tener, el Estado nacional actúa siempre. Pero Buenos Aires no es la única que tiene dificultades”, aseguró ayer a Página/12 un funcionario de la Casa Rosada después de que el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, anunciara el préstamo que necesitaba el gobernador Daniel Scioli para solventar el pago del medio aguinaldo y aquietar el conflicto con los trabajadores estatales y los docentes. “Santa Cruz es un caso parecido, donde se tiene que mejorar mucho la gestión en todas sus formas”, agregó demostrando dónde está poniendo el ojo el Gobierno.

“Está visto que hay una distancia política, pero esto no significa que se abandone a su suerte a nadie. Fue la cuarta vez que se asiste económicamente a la provincia. Hay que gestionar mejor, ése es el mensaje”, señaló el funcionario kirchnerista apuntando a los números rojos que presentó la provincia de Buenos Aires casi desde principio de año. La crisis mundial obligó a afilar la sintonía fina para “gestionar los recursos de la mejor manera posible” y eso “no se ve reflejado en algunas provincias”, destacó la fuente apuntando más allá de las alicaídas arcas del Estado bonaerense. “La Presidenta fue muy clara. No envió un mensaje a Scioli en particular. Fue para todos los gobernadores que tienen que entender que hay que mejorar la administración y la gestión de los recursos porque no son de chicle”, señaló el dirigente kirchnerista aludiendo al mensaje que dio ayer Fernández de Kirchner cuando anunció el acuerdo entre Anses y la provincia de Buenos Aires.

A pesar de la constante ayuda a la provincia, los desencuentros entre la Casa Rosada y la gobernación bonaerense son de larga data. Fundamentalmente en las actitudes del gobernador Scioli que se mostró equidistante del gobierno nacional, desmarcándose y levantando a los políticos que se enfrentaban con el kirchnerismo. El acercamiento con intendentes decididamente antikirchneristas y las fotos que se sacó con el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, mientras la Presidenta era operada de la tiroides generaron un profundo malestar en el círculo íntimo de CFK. En los últimos meses, además del conflicto que se inició por la falta de fondos para pagar el medio aguinaldo, también se dejó ver muy cerca del debilitado líder de la CGT Hugo Moyano, que pasó a engrosar las filas opositoras después de una alianza política de más de ocho años con el kirchnerismo. Se sumó al escenario la agrupación sciolista La Juan Domingo, creada para enfrentar al kirchnerismo en el territorio, pero que en los últimos días comenzó a expandirse. El gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, estaría acercándose al espacio político con miras al 2015 y el ex gobernador opositor de Chubut Mario Das Neves también estaría en la misma vereda.

“Insisto, a pesar de que las tenemos, nada tienen que ver las diferencias políticas. Por supuesto que está descartada la idea de la asfixia financiera que plantean algunos malintencionados. El Estado nacional actúa cuando están en riesgo las prestaciones básicas del Estado. Nunca se va a hacer pagar a la población la mala administración de los recursos, pero la provincia de Buenos Aires no es la única que tiene problemas”, señaló el funcionario poniendo a un lado la disputa política con Scioli que se lanzó como posible candidato a la presidencia unos meses atrás, otra mala jugada que los kirchneristas no dejaron pasar. “Cuando uno se dedica a la política y tiene que tomar decisiones necesita ser firme. Scioli podría haber firmado el aumento del impuesto inmobiliario por decreto porque era necesario y no lo hizo. La recaudación le quedó corta y no pudo resolver el pago del aguinaldo”, sostuvo explicando cuáles fueron algunas de las causas que dejaron a la provincia sin los fondos necesarios para afrontar los pagos de salarios a los estatales.

Los casos de Buenos Aires y Santa Cruz tienen similitudes. En las filas del gobierno nacional están convencidos de la poco efectiva administración de los recursos provinciales, lo que degeneró en la conflictividad social por la que están atravesando en los últimos meses. “El caso es parecido a lo que está pasando con Santa Cruz, donde la gobernación administró mal y hoy tiene un fuerte conflicto con la Policía. Por eso Cristina decidió enviar a la Gendarmería, porque no se puede dejar a la población sin seguridad”, dijo el dirigente comparando la situación de los bonaerenses con la provincia que gobierna Daniel Peralta. Apenas asumió su segundo mandato, Peralta envió un proyecto de ley de emergencia económica que recortaba jubilaciones y debió retirar por la respuesta social y la negativa de sus propios legisladores a votarla. La Presidenta recordó esta semana que cuando Néstor Kirchner dejó la gobernación de la provincia había “650 millones de dólares en reservas contracíclicas”, contrastando el panorama actual.

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