Quejas, bronca y hasta pasar la noche en la Terminal por la medida de fuerza de la UTA

Hasta que se levantó, la paralización del servicio generó malestar y reclamos entre los usuarios. Muchos eligieron el tren como alternativa.
Una postal de ayer a la mañana. Las dársenas vacías y los pasajeros esperando novedades dentro de la terminal.

La llegada de los micros que el miércoles a las 21 -cuando la UTA dispuso a nivel nacional iniciar un paro por tiempo indeterminado de choferes de larga distancia- ya habían emprendido viaje rumbo a la ciudad desde diferentes puntos del país fue casi el único movimiento que se advirtió ayer tanto en la playa de maniobras como en las dársenas de la Terminal de Omnibus, en cuyo interior cientos de pasajeros permanecieron a la espera de que se superara el conflicto que finalizó ayer a la tarde.

Las ventanillas de las compañías permanecieron cerradas (serán multadas por ello) lo que impidió que quienes habían comprado sus pasajes con anticipación pudiesen recuperar el dinero y/o reprogramar sus viajes. Los pasajeros manifestaron su malestar y su bronca por no poder viajar y reclamaron por la ausencia de respuestas de las empresas.

Si bien la medida de fuerza afectó tanto a marplatenses como a turistas, los más perjudicados fueron estos últimos en virtud de que, a raíz de la finalización de su estadía en la ciudad, no disponían de los lugares en los que estuvieron alojados, circunstancia que los obligó a permanecer durante muchas horas en el interior de la Estación Terminal.

En ese contexto, hubo familias que pasaron allí toda la noche, lo que, además de soportar el frío, les impidió descansar.

Como era de esperar, la medida de fuerza generó una mayor demanda de pasajes ferroviarios. El tren Talgo que partió rumbo a Plaza Constitución a la 1 de la madrugada lo hizo con su pasaje completo; y lo propio ocurrió con la formación de Ferrobaires que lo hizo a las 10.30 en la que viajaron alrededor de 700 personas.

Presente en la Estación, Pedro Fernández, secretario adjunto de la UTA -a nivel local- explicó que "la decisión de iniciar en todo el país un paro por tiempo indeterminado de los choferes de larga distancia fue adoptada luego de numerosas reuniones en las que no se llegó a un acuerdo salarial con los empresarios; en paritarias se estableció un 23% de aumento y que los choferes cobren un adelanto de $ 700 mensuales, pero esto último se respetó sólo de enero a marzo; en cuanto al porcentaje de incremento, el gremio está dispuesto a aceptarlo siempre y cuando sea retroactivo al 1 de enero, algo a lo que los empresarios no quieren acceder; pedimos disculpas porque sabemos que el paro es una medida antipática y que le causa trastornos a mucha gente, pero al gremio no le quedó otra alternativa", señaló.

Quejas de usuarios

Con dos boletos pagos a Luján, Patricia Miritello -marplatense- dijo: "Quiero que me devuelvan el dinero de los pasajes, pero las ventanillas están cerradas; si bien yo pude dormir en mi casa, hay gente que tuvo que pasar aquí toda la noche, lo cual es muy lamentable".

Jorge Céspedes, un porteño que vino con su esposa a pasar unos días de descanso, sostuvo que "teníamos pasajes para viajar a las 11; el paro nos obligó a contratar un día más de estadía en el hotel; además de que es un gasto que no teníamos pensado nos molesta que, en lugar de estar disfrutando de la ciudad, tengamos que estar aquí, aguardando que nos atiendan; esperamos que nos puedan reprogramar el viaje para este viernes", expresó esperanzado.

Lucas Lemos, un santiagueño que luego de haber trabajado en la cosecha de papa en Necochea se disponía a viajar a Rosario, dijo que "tenía pasajes para las 22 del miércoles; junto a otros tres compañeros me quedé toda la noche en la Estación y pasamos mucho frío".

Ramón Sayago, otro santiagueño que acompañado por su esposa y un sobrino pasó 5 días de vacaciones en nuestra ciudad (son de La Banda), afirmó que "teníamos pasajes para viajar a las 10 a Buenos Aires y combinación para, a las 20, tomar otro micro a Santiago del Estero; estamos esperando que esto se solucione antes de las 13 ya que si no, nos vamos a tener que quedar 2 ó 3 días más en Mar del Plata".

Mientras se encontraba amamantando a su hijo, Verónica Céspedes, que por razones personales vive transitoriamente en Buenos Aires, sostuvo que "me enteré del paro a las 6 de la mañana; como las ventanillas de las empresas están cerradas, nadie nos da ningún tipo de información", se quejó.

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