Quién es el “gremialista” cordobés de los gendarmes amotinados

Quién es el “gremialista” cordobés de los gendarmes amotinados
Dice que defiende los derechos laborales de las FF.AA. y de Seguridad, pero considera que los militares tienen que “velar por la seguridad nacional”. Afirma que trabaja políticamente con el PJ de Villa Allende y se define como “peronista y delasotista”.
El gendarme retirado Miguel Benjamín Eduardo Cobe (53 años y 32 en la fuerza), secretario general del no reconocido Sindicato de las Fuerzas Armadas y de Seguridad y uno de los referentes del motín de los efectivos de Gendarmería y Prefectura, no tiene solamente militancia “gremial”.

Este cordobés que vive actualmente en la ciudad de Villa Allende, integró en las elecciones provinciales del año pasado la lista de legisladores por Concentración Popular, la fuerza de derecha que lidera Jorge “Mesías” Agüero, quien fue el candidato a gobernador del partido. Agüero es abogado penalista y defiende a imputados por violaciones a los derechos humanos en los juicios por los crímenes de la dictadura. En 2006 fue asesor y apoderado de los militares retirados que formaron el “sindicato militar”.

En diálogo con LA MAÑANA, Cobe dijo que actualmente trabaja para Carlos Daniel Bellón, jefe del PJ de Villa Allende y que más allá de su amistad con el “Mesías”, es “peronista de Perón” y “delasotista”.

El gendarme que pasó a retiro en 1997 con el grado de sargento primero comentó también que realiza “tareas de seguridad ad honórem” para el Concejo Deliberante de ese municipio de las Sierras Chicas, por pedido de su titular, Livio Montrasi, y que para incrementar sus ingresos se dedica a “seguridad privada para empresarios amigos”.

En marzo de 2011, en su carácter de titular del “sindicato” de las FF.AA., Cobe envió vía internet una carta-mensaje a un usuario denominado Lamgen-Patagonia, que fue replicada por sitios Web como Cadena Mariano Moreno y Mundo Parió (http://mundotario.blogspot.com.ar).

Entre otras consideraciones, Cobe manifiesta que el rol de las Fuerzas Armadas y de seguridad es “velar por la seguridad nacional” y asegura que “hoy vamos a velar”. “Ante el embate de grupos perfectamente armados, adoctrinados, tal como es el caso de Delia (sic), Túpac Amaru, Fernando Esteche, Pérsico y todas las Fuerzas Armadas por el Gobierno nacional, hasta los dientes, mal que nos pese, ejércitos revolucionarios privados, al servicio de su Majestad Kretinga, vamos desgraciadamente, lo que es público y de notorio conocimiento, a un enfrentamiento de argentinos contra argentinos”. Y sigue, en un texto donde abusa de las mayúsculas: “Nosotros nos estamos reorganizando, a costa de nuestro propio esfuerzo”, porque “estamos dominados, no rendidos, señora Presidenta”, advierte.

“Somos un grupo importante de la que resulto Secretario General, acompaño en adjunto mi tarjeta, Sindicato FF.AA. y SS de la República Argentina con sede en Córdoba a nivel nacional”, se identifica Cobe en su misiva.

Cobe negó a este diario la autoría de estas expresiones y aseguró ser un hombre democrático. “Jamás escribí eso”, se excusó.

En esa declaración de principios del año pasado, el sargento primero retirado acusó a la mandataria nacional de “desguace moral y técnico” de las Fuerzas Armadas, y calificó de “nefasta” a la ministra de Seguridad, Nilda Garré, sin mencionar el tema salarial que invocan los gendarmes y prefectos.

Según su visión, Garré fue “entrenada por la Mossad (los servicios secretos israelíes), que también “habría entrenado al ERP y Montoneros, que tantas bajas causaron a nuestra Nación, gratuitamente, de hombres de la patria, de ciudadanos argentinos honestos”. “Pero parece que no fue lo suficiente, las vidas de todos nosotros, que hoy los Montoneros y otras corporaciones mafiosas enquistadas en el poder central, dicen gobernarnos, pese a que nos están empujando al vacío de un precipicio sin retorno”, arenga.

Con $ 890 a Buenos Aires

El cordobés viajó anteanoche a Capital Federal, al foco del conflicto-motín que ya barrió con la cúpula de Gendarmería y de Prefectura Naval y que hace tres días tiene a la población en vilo. Vía telefónica, desde el Edificio Centinela, sede de la fuerza de seguridad de frontera, aseguró tener la representación de los amotinados y dijo que su misión era “apoyar” la medida. Aseguró ganar $ 890 de bolsillo y $ 1.300 como salario bruto, y no aclaró cómo costea su estadía en Buenos Aires.

Según valoró, la evolución de los acontecimientos se presentaba “muy favorable para los gendarmes”. “Si la Presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) era sorda, le dieron un cachetazo”, interpretó el cordobés, quien estuvo todo el tiempo junto a unos de los voceros del motín, el gendarme y ex seminarista Raúl Maza.

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