Los quiosqueros santafesinos se nuclean para defenderse

Los quiosqueros santafesinos se nuclean para defenderse
Comerciantes del rubro intentarán agruparse y formar una cámara. La inseguridad y la escasa ganancia en los distintos servicios son algunos de los puntos clave en los que buscan soluciones
La tarea del quiosquero está muy lejos de poder calificarse como liviana; sin importar días u horario, estos comerciantes deben estar al frente del cañón todos los días. Rodeados de una gran cantidad de mercadería, hoy los quioscos más allá de vender golosinas, están obligados a ofrecer otra serie de servicios (como la venta de tarjetas telefónicas, recargas, etcétera), los cuales no les dejan un gran margen de ganancia. Ante la serie de dificultades que tienen que sobrellevar, los quiosqueros de la ciudad capital buscarán agruparse y conformar una cámara que los represente. Uno de los impulsores de este proyecto es el quiosquero Miguel Ángel Muga, quien de a poco fue convocando a los comerciantes del rubro para darles a conocer su idea. En diálogo con Diario UNO, Muga recalcó que uno de los objetivos principales es agrupar a todos los quioscos de la ciudad, sean grandes o pequeños, pertenezcan o no a una cadena. En primer lugar, sus integrantes buscarán unirse en los puntos que tienen en común y en los cuales concuerdan. La primera reunión de esta cámara tuvo lugar el miércoles pasado y durante el transcurso del encuentro trataron la problemática que atraviesan como la inseguridad; la escasa ganancia en los distintos servicios como la carga virtual de tarjetas, el cobro de impuestos, la carga de tarjetas de colectivos y estacionamiento; las bajas ganancias en la venta de cigarrillos y el aumento desmedido en las bebidas, gaseosas y cervezas. Según los cálculos realizados por Muga, en la ciudad se contabilizan alrededor de 1.100 quioscos. Entablar diálogo con la Iglesia, la Municipalidad y los proveedores de aguas, gaseosas y cervezas, figura en la lista de prioridades de esta futura asociación. “Nosotros nos vamos a sentar a negociar, no a que nos impongan, porque si un día tenés una heladera desenchufada o algo, ellos te la quieren sacar y ésas son imposiciones que a nosotros no nos sirven”, recalcó el quiosquero. Obtener mayor ganancia en la venta de los cigarrillos es otro de los objetivos que perseguirán estos comerciantes. “La idea es bajarles las persianas a las tabacaleras hasta que cedan”,planteó Muga. Uno de los objetivos es alargar el horario de la venta de bebidas alcohólicas hasta la 1 de la mañana, en caso de ser vecino de dichos quioscos. “Estamos de acuerdo que a las personas que deambulan por la ciudad, en bicicletas, motos, autos o caminando no se les venda pera nada tienen que ver con esto los vecinos de cada comercio”, agregó el comerciante. Además reclamarán a la Municipalidad un cumplimiento parejo de las leyes. Otro de los problemas que atraviesan los comerciantes es el hecho de que algunas empresas no ingresan a ciertos barrios por temor a ser víctimas de los delincuentes. Para plasmar las preocupaciones que los comerciantes del sector atraviesan todos los días, Diario UNO se puso en contacto con quiosqueros de distintos puntos de la ciudad, quienes acompañan la iniciativa presentada por el comerciante Muga. Diario UNO realizó una ronda de consultas con los comerciantes del rubro que se sumaron a la iniciativa pertenecientes a distintos puntos de la ciudad. Ana Laura Gil, desde hace veinte años es propietaria de un local en la zona céntrica asistió a la primer reunión de quiosqueros. “En realidad nosotros queremos juntarnos para poder manejar las cosa de otra forma. No queremos que las empresas vengan y nos ponen muy poco margen de ganancia. Nosotros queremos juntarnos para poder hacer más fuerza y de esa manera ir manejando los distintos problemas que pueden ir apareciendo. Puede ser por el tema de las cargas virtuales, por los cigarrillos que no dejan gran margen de ganancia, la cerveza y otras cuestiones de fondo. También hay que abordar la falta de cambio, casi todo”, expuso. La comerciante señaló que el común de la gente está acostumbrada a que el quiosquero trabaje por centavos cuando cada uno de ellos tiene un costo operativo que afrontar. La seguridad es otra de las cuestiones que los preocupa; “Somos carne de cañón tenemos que trabajar a puertas cerradas y con rejas.– Agregó Ana Laura– Esta metodología, lejos de resguardarlos, facilita que el comerciante pierda de ganar. Eso es en gran parte, queremos juntarnos hablar, que cada uno cuente cuáles son sus vivencias dentro de negocio, cual es el problema que ataca a cada barrio”. El objetivo es trabajar tranquilos y sobre todo unidos para de esta forma ir abarcando otra serie de problemas.

Amanda Albornoz, propietaria desde hace catorce años de un local comercial que actualmente está instalado en Santa Rita II, vive día a día la discriminación por parte de las empresas que la proveen. “Mi negocio dejo de tener categoría al venirme acá al norte y eso no es justo. Pagamos ingresos brutos al mismo nivel que un supermercado”, cuenta indignada. En relación a la seguridad, la comerciante recalcó que los hechos delictivos se dan a diario. Tanto a los comercios como a los proveedores. “Tuve tres asaltos acá en mi negocio y hasta el día de hoy los tres llamados que hice estoy esperando que llegue a la policía. Nunca vino el patrullero”, aseguró Amanda. La competencia irregular es moneda corriente en este rubro, muchos arman un local en su casa y atienden por la ventana, afectando a los comerciantes que cumplen con las normas. “Lo que estamos haciendo es defendernos y poner un precio, por ejemplo con los cigarrillos que están generando más perdidas que ganancias, y después vamos a seguir buscando otras opiniones o ideas”, dijo Gonzalo García, tiene su local en Avenida Facundo Zuviría y Castelli. El comerciante evaluó como positivo este tipo de iniciativa. “Fue la primera reunión y de a poco vamos a ir desarrollando de a poco. Primero abordaremos el tema de los cigarrillos, después la idea es ir a hablar a la municipalidad para poder ampliar el horario de la venta de las bebidas alcohólicas”, finalizó Gonzalo. En tanto, Ricarod Macheroni, un quiosquero del barrio Sur calificó como preocupante la situación que hoy atraviesa el sector del cual forma parte desde hace ocho años. “Desde mi punto de vista y en lo económico es un momento difícil, no hay precios donde las empresas hacen abuso de su poder y de su capacidade compra y acopoio de mercaderia. Desde la seguridad somos un blanco facil, para los delincuentes son negocios que manejan poco caudal de dinero”, evaluó Macheroni. La falta de organización por parte de las autoridades y por parte de los comerciantes, colabora a que las cosas no mejoren. “Estmos mal.– agregó– Competitivamente es un sector dificil, hay otras áreas (como los supermercados que cuentan con proteccion y tienen estructuras armadas”. A diferencia de lso quioscos que no cuentan con una representación fuerte, ni un norte definido, los cual genera una importante dificultad a los integrantes del rubro, que están desprotegidos y son víctimas de los abusos de las grandes empresas.

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