Rebelión en el Sep: duro reclamo de afiliados a la conducción de Pihen

Sorprendido, el secretario general debió enfrentarse en la sede del gremio con un grupo de trabajadores que le recriminaron falta de representatividad de dirigentes locales. Paglialunga, muy cuestionado

Las discrepancias internas en el Sindicato de Empleados Públicos (Sep) en Río Cuarto obligaron a José Pihen, secretario general del gremio y legislador delasotista, a viajar ayer para intentar remediar las fuertes diferencias entre dos sectores.

Pero nunca imaginó que la situación lo iba a exponer a un aluvión de quejas de afiliados que en la sede de calle Caseros se encargaron de insultarlo, reclamarle mayor gestión en favor de los trabajadores y de cuestionar a la conducción local, encabezada por Juan Paglialunga. La tensión alcanzó tal punto que Jorge López, uno de los afiliados, terminó empujando a Paglialunga mientras lo acusaba de no ocuparse del estado de salud de su hijo, que a comienzos de año había pasado más de 30 días en terapia.

El propio Pihen y el secretario de Hacienda que había viajado con él, Sergio Castro, buscaban separar. En ese marco, se sumó Liliana Estrada, una mujer que había presentado una denuncia contra Paglialunga por abuso sexual, lo que fue desestimado en primera instancia por la Justicia, pero apelado por Estrada. La trabajadora del Sep le recordó a Pihen ese hecho y luego lo relató ante los micrófonos. Se sumaron también quejas por el “abandono del gremio en el Hospital”, donde la UTS hizo pie y le arrebató el protagonismo, admitieron los propios afiliados al Sep.

El secretario general intentó calmar los ánimos. Pero fue en vano. La tensión no cedía y los dos dirigentes cordobeses junto a Paglialunga se encerraron en una habitación del sindicato. Afuera, los delegados explicaban la reacción a los medios. “Son unos caraduras, el gremio está hecho pedazos y siguen sin hacer nada. En el Hospital ya desaparecimos y la UTS es la única que aparece”, se quejó uno de los trabajadores.

A los pocos minutos, apareció Pihen para hablar con la prensa. “Nos encontramos con un grupo de compañeros que los veo un poco exaltados. Con algunos planteos que me parece que deben hacerse como corresponden, si hay quejas o hay dudas. Y sobre todo planteando que desconocemos las autoridades que fueron electas por los afiliados.

Obviamente que no podemos, no debemos y no vamos a hacer”, explicó el histórico dirigente.

“Tanto los delegados de las reparticiones como de la delegación no los elegimos nosotros. Los definen los trabajadores. Y algunos de los compañeros que veo reclamando fueron candidatos y perdieron las elecciones”, agregó Pihen.

El dirigente sindical remarcó luego que “no me gusta que cuando uno viene a escuchar a los compañeros las expresiones sean a los gritos, delante de la prensa. Que lo hagan, tienen derecho, pero antes habría que plantearlo internamente”, sugirió el dirigente.

Luego, los dirigentes se trasladaron hasta la otra sede del sindicato, ubicada sobre Hipólito Yrigoyen. Allí, Pihen se reunió con los delegados de Río Cuarto, donde había representantes del Hospital, Catastro, Paicor, Centro Cívico, entre otros. Aprovechó el dirigente para expresar su malestar por los hechos que todos los medios pudieron documentar. Y reclamó que de ahora en adelante los dos sectores se encarguen de poner esfuerzos para trabajar juntos.

Frente a la conducción local de Paglialunga, Fabiana Rivarola intenta hacer pie. Incluso dijo que buscó competir en las últimas elecciones pero admitió que le “sugirieron” dejar de lado esa pretensión. Finalmente fue designada prosecretaria regional del sur de la provincia. “El lunes me pidieron que dejara el cargo, que me tomara licencia por seis meses”, dijo la mujer. Como se negó a esa opción, explicó ayer, “Pihen decidió que vendría a Río Cuarto a solucionarlo”, agregó. Esa habría sido la razón del desembarco.

Pero hay un dato más en la disputa del Sep: Rivarola se definió ayer, dentro de la sede sindical, como kirchnerista. Algo nada menor.

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