Los recicladores rechazan la oferta del municipio para operar la planta

No conforma a los recicladores la propuesta que hizo el municipio para darle un marco legal al manejo de la planta de reciclado. Quieren aprobar la ordenanza antes del 10 de diciembre.
La secretaria de la Producción, Elida Deana, estuvo el jueves a la tarde en el galpón del relleno sanitario y conversó con los intergates de la cooperativa de recicladores y el grupo de trabajadores que no está integrado a esa entidad.

Intentaron avanzar en un convenio por el cual los recicladores quedarían a cargo del manejo de la planta de reciclado. Pero la negociación fue tensa y el riesgo de fracasar es grande.

A principio de semana, la planta sufrió un atentado: le prendieron fuego y quedó inutilizada la cinta transportadora que se estaba instalado. Esto retrasa la puesta en funcionamiento.

A las diferencias entre los dos grupos de recicladores, ahora se añadió la falta de acuerdo con la comuna sobre el convenio.

El presidente de la cooperativa, Nicolás Miranda, confió que “no estamos de acuerdo con lo que nos dijeron desde la municipalidad, no queremos el 90% de la producción y que el 10% se lo quede el municipio”.

“Queremos que la municipalidad se quede con el 100%, pero que nos garanticen un ingreso fijo por mes. La propuesta que nos hicieron no nos convence”, le dijo a El Diario.

Las negociaciones se realizan contra reloj. La comuna pretende aprobar la ordenanza antes de dejar la gestión, el próximo 10 de diciembre.

Ahora, quedaron en volver a reunirse, esta vez con el intendente Francisco Torrroba, el próximo lunes. Y el miércoles de la semana próxima será la última oportunidad para que se firme el convenio. Si no se llega a una acuerdo, la situación quedará para que la resuelva el próximo intendente, el justicialista Luis Larrañaga.

“Si lo que se recauda es más de lo que nos pagan, que el excedente quede para futuros aumentos salariales o para un fondo para repara maquinarias. Es cuestión de hablarlo, no queremos hacernos millonarios, queremos trabajar dignamente”, dijo Miranda.

-¿Qué sucede con el otro grupo de recicladores, que no está dentro de la cooperativa? -le preguntó El Diario.

-Lamentablemente ese es otro de los problemas. Se le da prioridad a 15 personas y no a la gente de la cooperativa, que somos casi 85 familias.

Siempre estuvieron las puertas abiertas para que se sumen. No quieren participar, un estatuto tiene que regir a la cooperativa. Y esa no es su idea. Lamentablemente la política municipal apaña a esta gente.

Eso es lo que tenemos que hablar con la municipalidad. Ese grupo, en realidad, en parte adhirió sin problemas. Hay otros 15 compañeros que no quieren saber nada.

-¿Ustedes le piden al municipio que esos recicladores queden fuera de la planta?

-No queremos que quede afuera. Pero que sea una sola cooperativa. No tener que divir la cosas. No queremos dejarlos afuera porque no somos quién. Ni yo ni mis compañeros tenemos la culpa de que lleven diez años sin plantear su situación.

-¿Cual es la posición del municipio?

-Que participen aunque no estén en la cooperativa. Esa es la idea de la municipalidad, no nuestra. La nuestra es que se integren a la cooperativa. No puede haber dos grupos trabajando en el mismo techo, va a ser para problemas. Ahora, si la municipalidad nos garantiza un canon, si quiere meter dos grupos o tres, nosotros hacemos el trabajo y que se encargue la municipaliad de la comercialzación pero que nos garantice una suma fija por mes.

-¿Qué saben del atentado del otro día?

-Nada. Está en manos de la justicia. Sabemos que hay gente que no desea que la planta se abra, por negocios internos o externos. Porque la basura es un gran negocio. Entonces, hay mucha gente que no quiere que se abra. Y eso afeta a cien familias.

-¿A quién le interesa que no funcione?

-Hay gente en la calle, anda mucha gente cartoneando. No estoy apuntando a nadie. Hay mucha gente a la que no le conviene que la planta se abra. La basura es un gran negocio.

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