Renta financiera: críticas de la CGT al massismo

Renta financiera: críticas de la CGT al massismo
Un documento interno de la central obrera cuestiona que el proyecto no plantee la aplicación del tributo a las transacciones y sí a los plazos fijos y que no se modifiquen las alícuotas ni las escalas.
Aunque todavía no se vislumbra una fecha para que la discusión llegue al Congreso, los distintos proyectos que buscan gravar parte de la renta financiera para reducir así el alcance del impuesto a las Ganancias que recae sobre los asalariados ya comenzaron a dividir aguas entre las distintas fuerzas políticas. Un documento interno de la CGT al que accedió Tiempo Argentino criticó la iniciativa presentada el mes pasado por el Frente Renovador que comanda el intendente de Tigre, Sergio Massa, a la que calificó como "relativamente impracticable, habida cuenta de las necesidades de caja actuales y la lógica de imposición vigente".

Tras los incrementos salariales obtenidos a través de las negociaciones paritarias durante el segundo trimestre aumentó la cantidad de trabajadores alcanzados por el impuesto a las Ganancias, por lo que el reclamo sindical volvió a ganar espacio en la agenda política, en plena campaña electoral. Ni lerdo ni perezoso, el 22 de julio pasado el Frente Renovador –a través de los diputados Felipe Solá, Graciela Camaño y Alberto Roberti– presentó una propuesta que modifica el impuesto a las Ganancias e incorpora al gravamen a los intereses que generan los depósitos de más de $ 250 mil "a los fines de evitar la especulación financiera e igualar en su tratamiento al resto de los sectores". Este es uno de los puntos que genera mayor diferencia en el trabajo elaborado por la Secretaría de Políticas Económicas y Sociales de la central obrera a cargo de Horacio Ghilini. "Gravar las ganancias del plazo fijo no parece satisfactorio si se pretende impulsar el ahorro nacional", señala el documento, lo que se encuentra en sintonía con la visión del oficialismo. Sin profundizar en detalles, el diputado del Frente para la Victoria Héctor Recalde dejó trascender en las últimas semanas que no se pondrá el foco en los depósitos bancarios.

Otras de las diferencias tienen que ver con que el proyecto del Frente Renovador no grava las transacciones financieras (sí alcanza a las ganancias originadas a partir de acciones, bonos y títulos valores), lo que implica que no contempla una masa de recursos "potencialmente importantes para ser recaudados". "En Brasil, desde 1999 se cobra el Impuesto sobre las Operaciones de Crédito, Cambio y Seguro (IOF). Se grava con un 1,5% sobre valores emitidos en el extranjero y bonos, un 0,38% sobre moneda extranjera y un 2% sobre el flujo de capital a mercados de valores. Según el Ministerio de Hacienda de Brasil, en 2010 este impuesto generó 15 mil millones de dólares de ingresos al fisco, una cifra equivalente al 2,1% del PBI de esa economía", señala el documento de Ghilini.

Con respecto al Mínimo No Imponible (MNI), el proyecto de Massa lo elevaría a $ 10.700 netos en caso de los solteros (hoy es de $ 6939) y $ 14.792,50 ($ 9597 en la actualidad) en el caso de los casados con hijos, y por un tiempo impondría una alícuota del 0% en el caso de las pymes y los proyectos de inversión con el objetivo de lograr una reinversión de sus utilidades. La CGT apoya la suba del MNI (y su actualización a partir del índice RIPTE), aunque rechaza que no se modifiquen ni las alícuotas ni las escalas, es decir, los topes a partir del cual se establece el mayor o menor nivel que debe pagar el asalariado. «

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