Resistencia en la CGT de Moyano al proyecto de reforma sindical

El debate por la iniciativa de Facundo Moyano dominó la reunión del consejo directivo
En la CGT opositora que lidera Hugo Moyano volvió a quedar expuesta ayer la resistencia a cualquier reforma que apunte al corazón del modelo sindical.

El proyecto de ley que Facundo Moyano presentó la semana pasada en la Cámara de Diputados para regular las elecciones sindicales fue el eje central de la reunión del consejo directivo de la CGT opositora que se realizó ayer en la sede de la calle Azopardo.

Facundo Moyano, diputado de confesa cercanía con el Frente Renovador de Sergio Massa, presentó la iniciativa ante sus pares.

Entre otras medidas, el proyecto prevé eliminar buena parte de los requisitos para poder competir por la conducción de un gremio, fija la elección directa en organizaciones de primer grado y traslada la competencia de la aplicación del Ministerio de Trabajo al Poder Judicial .

Después de un debate que varios de los participantes describieron como "arduo", quedó claro que la CGT espera "profundizar" la discusión del tema "puertas adentro", antes de que avance en el Congreso.

Más o menos directamente, los gremialistas presentes le transmitieron a Moyano hijo, diputado y jefe del gremio de peajes, que no apure los tiempos. "Tendría que levantar el pie del acelerador", graficó uno de ellos a LA NACION.

Los popes sindicales, que no ocultan su resistencia a los cambios, destacan que el proyecto "sólo regula las elecciones gremiales" y no "todo el esquema sindical". Por ejemplo, no pone fin a la reelección ilimitada de los secretarios generales.

Por otra parte, el consejo directivo respaldó a Miguel Díaz, cuyo gremio, la Unión de Docentes de Buenos Aires (Udocba), fue denunciado anteayer por una supuesta agresión a la jefa de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), en un incidente que hizo fracasar la reunión paritaria entre los maestros bonaerenses y el gobierno de Daniel Scioli.

CONCILIACIÓN OBLIGATORIA

El Ministerio de Trabajo dictó ayer la conciliación obligatoria en el conflicto que desde el lunes mantenían el gremio de los camioneros y Terniun Siderar, del Grupo Techint, por el que estaban bloqueadas tres plantas de la empresa.

La cartera que dirige Carlos Tomada comunicó la decisión oficial anoche, después de la reunión a la que había convocado para intentar acercar posiciones entre las partes.

La conciliación rige por cinco días y obliga al sindicato que conduce Hugo Moyano a levantar los piquetes que mantenía en las plantas de San Nicolás, Ensenada y Canning, en reclamo del pago de indemnizaciones a un grupo de empleados despedidos en 2012.

El conflicto se originó cuando la transportista Vilaltella & Valls SA, contratada por Siderar para el transporte de insumos, entró en concurso preventivo a mediados de 2012 y, según Siderar, echó a diez choferes. Se reactivó el lunes, cuando comenzaron los bloqueos. Para el gremio, los despedidos son 18 y reclama indemnizaciones por 10 millones de pesos..

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