Sin respuestas a los pedidos, Kicillof plantó a la CGT y crece el malestar

A último momento se levantó un almuerzo entre el ministro de Economía y los jefes gremiales por la indefinición del Gobierno sobre Ganancias y los fondos de la salud

Ya habían llegado casi todos los comensales y la ensalada César estaba servida. A la mesa había ocho jefes sindicales y un lugar vacío, reservado para Axel Kicillof. El almuerzo tuvo su campanazo de largada cuando Omar Viviani, el anfitrión, informó que el invitado finalmente no iba a asistir. Así, el ágape que congregó a la cúpula de la CGT oficialista pasó de la expectativa por un gesto del Gobierno a una catarsis generalizada que se extendió hasta la sobremesa.

El sorpresivo faltazo de Kicillof tuvo dos argumentos. Uno, que fue "un problema de agenda" y que el encuentro se concretaría sí o sí la semana próxima. La otra explicación, ratificada por tres fuentes gremiales, fue que, al no tener respuestas definitivas a un listado de reclamos que había elevado orgánicamente la CGT, el funcionario decidió ausentarse.

"Para conversar del estado del tiempo no nos vamos a juntar. Como no había respuestas, no vino. ¿A qué iba a venir? Nosotros acompañamos siempre, pero si no hay soluciones...", dijo en un inusual tono combativo uno de los dos sindicalistas que tejieron el frustrado encuentro secreto con el ministro de Economía.

Hace unos días, el jefe de la CGT oficialista, Antonio Caló, que ayer participó del almuerzo en la sede de los taxistas, gestionó con funcionarios del Gobierno un listado de reclamos por parte de los gremios. En el petitorio despuntaban varios temas: la estrategia salarial para las paritarias, el impuesto a las ganancias, la deuda que el Estado mantiene con las obras sociales sindicales y un proyecto de ley para limitar a no más de seis meses las bonificaciones no remunerativas. Caló apostaba con el encuentro de ayer a obtener alguna definición favorable en alguno de estos puntos. No lo logró. Volverá a la carga la semana próxima, tal vez en una reunión cara a cara con Aníbal Fernández, el jefe de Gabinete. Y pedirá, además, ver a la Presidenta.

Los sindicalistas esperaban escuchar de boca de Kicillof la confirmación de que el Gobierno prevé modificar los alcances del impuesto a las ganancias antes del cambio de mando. Las promesas oficiales sobre los cambios en el tributo formarían parte de una estrategia oficial para evitar desbordes en las paritarias y para que los aumentos no superen el 30 por ciento. El límite salarial que sugirió el Gobierno ya ganó un adherente: la Unión Obrera Metalúrgica, que lidera Caló, estaría dispuesta a replicar un acuerdo como el del año pasado, cuando firmó subas de 29,6%.

Pero también había expectativa entre los gremios en diseñar con Kicillof un mecanismo más ágil de pago para los fondos de la salud, cuya deuda superaría los 20.000 millones de pesos. Sobre este asunto, la interlocutora habitual con la CGT es la santacruceña Liliana Korenfeld, jefa de la Superintendencia de Servicios de la Salud. La relación entre los dirigentes y Korenfeld siempre estuvo guiada por la tensión. Y hoy no es la excepción.

El plantón de Kicillof y la dilación de las respuestas a sus pedidos empujaron a la CGT a un incómodo alineamiento. Así lo afirmaron ayer en reserva dos de sus máximas autoridades. "Lo de Ganancias no sabemos si se concretará. Y si se hace, no sabemos cómo ni cuánto", dijo un jerárquico, dejando en claro la falta de señales desde la Casa Rosada. Otro dirigente exhibió su malestar con la inflación como argumento: "No podemos creer que será de 15%, como dice la ley de presupuesto".

En medio de este berenjenal, surge otro foco de tensión con el kirchnerismo más duro. La cúpula de la CGT oficialista decidió que apoyará orgánicamente la candidatura a presidente de Daniel Scioli. El respaldo se irá plasmando de manera gradual. El estatal Andrés Rodríguez y el albañil Gerardo Martínez visitaron el lunes pasado al gobernador bonaerense en la sede porteña del Banco Provincia. Hoy, Scioli estará en el Smata, con los gremios que integran la confederación industrial, cuyo referente es Caló..

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