La UTA retoma esta semana sus demandas laborales

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) volverá a reclamar desde esta semana una flexibilización en las diagramaciones de los servicios de Saeta.

Desde hace un tiempo, el gremio de colectiveros insiste en la necesidad de eliminar la tablilla que impone los horarios de paso de los ómnibus por diferentes paradas y regula las frecuencias del sistema. La filial salteña de la UTA sostiene que la rigidez de esa tablilla obliga muchas veces a los conductores a desarrollar altas velocidades, lo que acrecienta los riesgos de accidentes y los expone a sanciones. El secretario general del gremio, Oscar Cruz, señaló que las diagramaciones rígidas también afectan los descansos que la legislación prevé entre vuelta y vuelta.

“La calidad laboral de los trabajadores tiene una estrecha relación con la seguridad y calidad del servicio”, aseguró el dirigente gremial, tras anunciar que esta semana la asamblea de delegados de la UTA tratará una serie de demandas pendientes que hacen a las condiciones laborales de los trabajadores del sector.

Luego de que Saeta, en base a una denuncia formulada por el gremio a fines de 2010, recortara a las empresas una considerable cantidad de kilómetros improductivos, cinco trabajadores fueron despedidos en el corredor 4. En ese contexto, la UTA amenazó con un paro durante la festividad del Milagro, pero la medida fue finalmente descartada luego de que se dispusiera la reincorporación de los choferes como parte de una conciliación obligatoria.

Por estos días, sin embargo, el gremio aparece decidido a retomar su plan de lucha. “Si no se da una vuelta de tuerca en la resolución de los conflictos que mantiene el gremio con las concesionarias del transporte metropolitano, los trabajadores tranviarios están decididos a endurecer las medidas, pasando del diálogo y la conciliación a las trincheras de lucha”, advirtió la UTA en un comunicado.

El gremio pide que las frecuencias se ajusten en las terminales, o punta de línea, con planillas que permitan regular la partida de los coches de acuerdo a la demanda del público usuario. Cruz manifestó que, a causa de las tablillas rígidas, los choferes no tienen derecho a su descanso de 15 minutos. El ajuste obligaría a Saeta a reponer kilómetros recortados. “Es cierto que hemos denunciado los kilometrajes ociosos que cobraban las empresas, pero no con ello vamos a permitir que la variable de ajuste siga siendo el trabajador”, acotó Cruz.

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