Reunión de Macri con las CGT: Caló le reclamó por 40.000 heladeras

Reunión de Macri con las CGT: Caló le reclamó por 40.000 heladeras

Reunión de Macri con las CGT: Caló le reclamó por 40.000 heladeras Fue el caso que eligió el líder de la UOM para ejemplificar las dificultades en su actividad.

“En los últimos meses entraron al país 40.000 heladeras importadas. Eso impacta de manera directa en el trabajo argentino”, le disparó ayer a Mauricio Macri el metalúrgico Antonio Caló. El panorama que el titular de la UOM le trazó al Presidente fue más descarnado: dijo que en las empresas de su sector hubo 3.500 despedidos, que hay unos12.000 obreros con suspensiones y que hay empresas a las que los trabajadores asisten pero no tienen nada para hacer. Después de escucharlo, Macri no se dio por vencido: “La gente de Techint está acá al lado y va a firmar”, dijo tratando de convencer a Caló y al resto de los representantes de las tres CGT presentes que respaldaran el compromiso empresario a mantener las plantillas de personal por tres meses.

Pero no hubo caso. Aunque Macri trató de persuadirlos con diferentes argumentos, ninguno de los 11 sindicalistas que participaron del encuentro aceptó sumarse al acto ni tampoco avalar que se frene en el Congreso el tratamiento de la ley antidespidos. El desplante fue notorio: en el Salón Blanco de la Casa Rosada debieron ocuparse de apuro las sillas que ceremonial había reservado para los sindicalistas.

Es más: los más poderosos hombres de negocios del país y prácticamente todo el gabinete presidencial tuvieron que esperar más de media hora a que arrancase el acto oficial porque el Presidente estaba reunido en otro salón, a 30 metros de distancia del Blanco, con los gremialistas.

Cuando finalmente comprendió que los sindicalistas no se sumarían, Macri se retiró del salón con evidente fastidio: “Yo me voy. Si quieren venir, vengan”. Nadie lo siguió.

Durante el encuentro con el Presidente, Gerardo Martínez, titular de laUOCRA, tiró una cifra que buscó impactar: aseguró que en la construcción hay 50.000 trabajadores con problemas de empleo, sobre todo por la paralización de las obras públicas en las provincias.

Después, cuando Macri se había ido y los sindicalistas estaban solos en el Salón de los Científicos, Martínez les informó a sus pares que así como salió del Senado la ley antidespidos no contempla de manera explícita a los trabajadores de la Construcción. El motivo es que la normativa que regula la actividad no repara ni el despido sin justa causa ni la indemnización. En la UOCRA ahora buscan que esto sea incluido en la iniciativa que se discute en Diputados y no descartan una movilización al Congreso.

Según los sindicalistas, en primer lugar el rechazo a avalar la propuesta del Gobierno obedeció a que los convocaron a las 5 de la tarde para acompañar una hora después un compromiso que desconocían por completo. “No te pueden llamar así para hacer algo a las apuradas”, confió un dirigente gremial.

En segundo lugar hubo consenso entre los líderes cegetistas en que como estaba redactado el “compromiso” era completamente insuficiente. “No dice que no va a haber despidos sino que no se van a reducir los planteles de personal. Así como está redactado los empresarios pueden echar y contratar trabajadores por salarios más bajos y además no está contemplado el sector público”, se interpretó en la reunión.

El petrolero Guillermo Pereyra, senador nacional por Neuquén y número dos de la CGT moyanista, fue uno de los primeros que se plantó. En tono amable, le dijo a Macri: “Lo más seguro es la ley. Todos los que estamos acá lo queremos acompañar y todo el movimiento obrero quiere que le vaya bien en su gestión”.

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