Rivales de Moyano negocian con Cristina concesiones a sus gremios

Necesitan anuncios de Ganancias o de las obras sociales para mostrar a sus afiliados
El Gobierno puso en marcha un operativo subterráneo para minar en las propias filas gremiales la movilización que la CGT convocó en el mayor espacio simbólico de la política argentina, la Plaza de Mayo. En esta línea, la presidenta Cristina Kirchner recibió en secreto a rivales del camionero Hugo Moyano, que la visitaron acompañados del ministro de Trabajo, Carlos Tomada.

En el cónclave, que habría tenido lugar en Olivos para mayor reserva, evaluaron el escenario planteado por la movida moyanista, y los rivales del camionero pidieron un “gesto” del Gobierno para llevar a sus gremios, donde también es fuerte la demanda contra la apropiación de una porción del salario a través del Impuesto a las Ganancias. Estuvieron Omar Viviani (taxistas y hasta hace poco mano derecha de Moyano); José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), a cuyo gremio Néstor Kirchner le dio el manejo de la reestatizada AySA; el estatal Andrés Rodríguez (UPCN); y Gerardo Martínez (Uocra), quien fuera candidato del Gobierno a la CGT, para contrapesar el poder de Moyano, hasta que apareció en un listado de colaboradores del Batallón de Inteligencia 601 del Ejército en tiempos de la dictadura, cuando desapareció un centenar de obreros de la construcción.

En paralelo, desde despachos gubernamentales se iniciaron los llamados para persuadir a los gremios de que no se sumen a la movida del miércoles.

Fuentes gremiales identificaron que esos llamados parten de oficinas del ministro Tomada; del titular de la ANSeS, Diego Bossio, y de la Superintendencia de Salud que encabeza Ricardo Bellagio.

El Gobierno presiona con dos cartas fuertes: los fondos que el Estado retiene a las 302 obras sociales -unos 12 mil millones de pesos según los números de la CGT- y la homologación que aún debe hacer de más de 120 acuerdos salariales, muchos de ellos superiores al techo de 21% deseado por el Gobierno.

“Llaman y prometen ‘colaborar’ para liberar fondos, pero nadie les cree . Igual no se animan a apretar fuerte, tienen el culo sucio (sic) con el impuesto al trabajo (Ganancias) y por la plata de las obras sociales”, disparan desde un gremio abiertamente opositor.

En el operativo oficial para adelgazar la convocatoria del miércoles, según las fuentes, el ministro de Planificación, Julio De Vido, se abocó a garantizar que el transporte. En este sentido, los colectiveros de UTA y los maquinistas de La Fraternidad, ambos antimoyanistas, ya anticiparon que aunque comparten el reclamo por Ganancias y asignaciones familiares no van a adherir al paro.

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