La UOM rompió el silencio y responsabilizó a la empresa por la muerte de los tres operarios

La UOM rompió el silencio y responsabilizó a la empresa por la muerte de los tres operarios
Mientras el personal en la planta retomaba con “miedo” sus actividades habituales en Metalúrgica Tandil, Carlos Romano rompió el silencio, a casi tres semanas de la tragedia. Acompañado por integrantes de la comisión directiva de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Tandil y del cuerpo de delegados de la fábrica, responsabilizó a la empresa por la muerte de Lucas Serén, Luciano Vargas y Juan Cruz Andrade y se solidarizó con sus familiares.
Si bien convocó a una conferencia de prensa, el dirigente gremial advirtió -antes de comenzar- que no habría “preguntas ni respuestas”, siguiendo la línea de hermetismo con la que se ha manejado en torno a lo sucedido. Respaldándose en una carpeta que contenía copias de distintas notas periodísticas en las que denunciaba vaciamiento, acciones desleales y condiciones deplorables en Metalúrgica, Romano se limitó a leer en voz alta un comunicado que llamativamente no incluyó anuncios ni futuras medidas, sino que sirvió sólo para ratificar lo ya manifestado.

En primer lugar, amparó el silencio que mantuvo la seccional luego de ocurrido el “sucedo de la terrible explosión del horno 6”, en la sencilla razón de que consideraron que “se debía ser respetuoso con una investigación judicial que recién comenzaba y fundamentalmente con la familia obrera que ha sido devastada por este hecho y que ve con preocupación cómo sus fuentes de trabajo se ven afectadas cada vez más hasta llegar a la muerte inexplicable de tres compañeros obreros, producto de las nefastas políticas industriales de inescrupulosos miembros directivos de las cúpulas de accionistas de Metalúrgica Tandil y principalmente de la firma Renault Argentina”.

Seguidamente, señaló que tanto él como el cuerpo de delegados de Metalúrgica y el resto de los integrantes de la seccional vienen denunciando desde hace más de 4 años ante los ministerios de Trabajo, los organismos oficiales y ante los políticos de turno “sin distinción de banderías políticas, sobre el vaciamiento que se viene produciendo en forma sistemática y paulatina con relación a la firma Metalúrgica Tandil, otrora símbolo de la industria de Tandil”.

En concreto, volvió sobre el cierre de la planta de aluminio Metan que se encontraba con “plena producción, generando ganancias y que supo albergar hasta 180 puestos de trabajo; la venta de inmuebles; materia prima; clarks; herramientas y activos de la firma; el desprendimiento de personal con antigüedad y gente muy capacitada para la tarea de alto riesgo, pagando jugosas indemnizaciones, cuando por otro lado dicen no tener plata para invertir en la compra de insumos, maquinarias o herramentales nuevos y tareas de mantenimiento”.

Y enfatizó que “es más, una semana antes del luctuoso hecho se desprendieron de cinco operarios de gran experiencia, pagando indemnizaciones por un total de más de un millón quinientos mil pesos”.

“Condiciones

deplorables”

Asimismo, el secretario general de la UOM en Tandil remarcó que también se han denunciado “varios problemas de insalubridad y falta de medidas de seguridad e higiene que presenta la empresa con los puestos de trabajo en condiciones deplorables”, situaciones que “perjudican y ponen en riesgo la salud y vida de los compañeros trabajadores”, advirtió.

En el siguiente párrafo, se dirigió a los puestos gerenciales y mandos intermedios, que “en estos tiempos han sido cubiertos con personas inidóneas, sin el conocimiento suficiente o específico en el tema de fundición, desnaturalizándose la tarea empresaria. Los nuevos gerentes y dirigentes que nos manda Renault Argentina son sólo especializados en economía, patrimonios, balances distorsivos y en definitiva, liquidación de firmas como la nuestra”.

Expuso luego, y en consecuencia, que “todo esto ha provocado la actual pérdida de 200 puestos de trabajo. Ello, con más los talleres satélites que vivían de los servicios que contrataba Metalúrgica Tandil”.

Remarcó por otro lado que “en 2013, el presidente de Renault Argentina prometió una inversión de 9 millones de pesos, que más allá de ser insuficiente, sepan que nunca llegó un sólo peso hasta la fecha”.

Víctimas y

responsables

En sintonía también con sus declaraciones previas, Romano volvió a criticar las posturas adoptadas por el intendente Miguel Lunghi y el secretario de Desarrollo Económico Local Pedro Espondaburu, quienes según su visión “fueron impuestos de la problemática en forma oportuna y sólo escucharon el canto de sirena de la gerencia de la firma Metalúrgica Tandil y del contador Omar Farah, presidente de Apymet; para quienes no había ningún problema grave en la empresa y todo era una falacia de la gremial que sólo se estaba haciendo política en contra del Intendente, que luego de producido el hecho que nos convoca dijo en un medio de prensa que a Metalúrgica Tandil la veía detenida en el tiempo y que la vida de los trabajadores no es material descartable”.

Tras aclarar que lo manifestado, en resumidas cuentas, se encuentra documentado ante los organismos competentes y los medios de comunicación, responsabilizó de las muertes de “los compañeros Vargas, Serén y Andrade a las firmas Metalúrgica Tandil SA y Renault Argentina SA”.

Por último, agradeció “profundamente al personal de ambulancias, enfermeros y médicos del Hospital Santamarina y la atención recibida en la sala de terapia intensiva. Muchísimas gracias”.

Finalmente Romano, en representación de los compañeros que lo acompañaron en la conferencia, expresó su solidaridad y acompañamiento “en el dolor a familiares y amigos de los compañeros de trabajo fallecidos, víctimas de esta horrible tragedia”.

NO ESTARIA GARANTIZADA LA SEGURIDAD DE LOS OBREROS

Simonetta admitió que “algunas

condiciones se han mejorado,

pero no son las necesarias”

Culminada la lectura del comunicado por parte de Carlos Romano, quien reiteró sobre el final que no contestaría ninguna pregunta, Esteban Simonetta (el delegado del área de fusión de Metalúrgica Tandil), cauteloso, aseguró a la prensa que no iba a hacer más declaraciones y que se iba a limitar a lo anteriormente dicho por el secretario general de la UOM.

Confirmó sin embargo que el personal retomó ayer las actividades en la planta, sin dejar de lado que las condiciones de seguridad son similares a las que existían días previos a la tragedia. Desde el gremio, lo único que dijo fue que la producción -en caso de ser necesario- “la podemos parar, en el momento en que veamos un riesgo, lo vamos a parar”.

“Habría que preguntarle a la gente de Metalúrgica porqué largó la producción”, advirtió Simonetta, aunque le costó explicar las razones que llevaron a los delegados a permitir que esto suceda. No obstante, reconoció que sus compañeros “tienen miedo de volver a trabajar, como a cualquiera que en su entorno le pasara algo así”.

Sobre las condiciones actuales, afirmó que “algunas se han mejorado para que hoy largara la planta, no son las necesarias, pero la planta hoy produce”.

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