Ruidosa protesta de empleados del Correo

Ruidosa protesta de empleados del Correo
Un aspecto inusual era el que presentaba poco después del mediodía de ayer, la céntrica esquina de Moreno y 25 de Mayo, cuando un grupo de trabajadores de la Sucursal Rafaela del Correo Argentino se movilizaron frente a su sede laboral con bombas de estruendo y corte de calle mediante, para reclamar a las autoridades de la empresa varios puntos(...)
(...)aunque el reclamo central tiene que ver con el valor remunerado por dos horas trabajadas fuera de la jornada convencional del Convenio Colectivo de Trabajo, llamadas "horario extendido".

En un comunicado distribuido por los trabajadores aluden a la “lamentable situación a la que nos han llevado los nefastos directorios que han administrado la empresa en esta última década”, considerándola “la década perdida en el correo oficial”.

En el mismo sostienen además que, “a la ineficiente gestión que han llevado adelante, deshonrando aquel mandato de recuperación de una empresa que jamás hubiese tenido que pasar a manos privadas, se le suma la inadmisible pretensión de abonar $ 4,30 el valor hora que se trabaja por sobre la jornada convencional, lo cual constituye una burla y un desprecio por los trabajadores que sostienen con su esfuerzo, diariamente, a una empresa en pleno proceso de vaciamiento logístico, comercial y operativo”. Y subrayan: “Ninguna actividad laboral en el país sufre semejante afrenta, con un

importe del valor hora ostensiblemente inferior a lo que marca el mínimo, vital y móvil”.

Con la firma del Sindicato de Trabajadores de Correos y Telecomunicaciones de Santa Fe (FOECYT), en su declaración los afiliados consideraron que esta situación en la cual están inmersos los trabajadores telepostales argentinos se da, “a diez años de caída la concesión al Grupo Socma (Macri) del Correo de bandera”. Concluyen su pedido: “A la actual reducción horaria dispuesta por la Organización gremial (…) se ha recibido como respuesta de la patronal la coacción, rayana a la extorsión, que mediante telegramas amenaza a los trabajadores con una serie de sanciones disciplinarias y económicas”, aseguran.

RECLAMO

El reclamo de ayer tiene lugar, por una extensión de jornada laboral que dispuso la empresa hace seis años y por la cual perciben sólo una parte muy inferior de lo que en realidad deberían cobrar.

El Convenio Colectivo de Trabajo para el sector reconoce 36 horas semanales, seis diarias y por un acuerdo firmado en el año 2007, la jornada laboral se extendió a ocho horas por día, llevando lo trabajado semanalmente a 48 horas.

En ese momento, el compromiso asumido por el Correo era pagar esas dos horas adicionales con un proporcional del sueldo básico. Sin embargo, los trabajadores denuncian que este acuerdo nunca se cumplió y que en la actualidad se paga 4,30 pesos cada una de esas dos horas contempladas en la extensión horaria, o sea lo mismo que en 2007 y que nunca se actualizó su valor.

DELEGADO

LA OPINION dialogó durante el reclamo con el delegado gremial Nicolás Ramírez. “Desde abril -dijo- estamos reclamando la actualización salarial de las dos horas diarias (extensión horaria); y ante la negativa de la empresa, se tomó la decisión de volver a trabajar las 36 horas (iniciales) del Convenio Colectivo de Trabajo”, explicó. Anunció además que, “por esa razón puede haber demoras en la entrega del servicio (postal), y se está notificando al público la problemática de la empresa”, añadió.

“Hay que pensar que hoy, por ley -continuó- el valor de la hora según el salario mínimo, vital y móvil, es de 15 pesos, por lo que es irrisorio que se esté pagando 4,30 pesos. Lo que se pretende es que se ajuste a ese valor”, precisó.

A esto hay que agregar lo dicho, de que “la empresa está enviando telegramas a los trabajadores, en los cuales, está intimidando a que vuelvan a trabajar las 48 horas, caso contrario serán apercibidos o sancionados”, señaló. A esta situación insostenible se suma que, desde hace dos años -según el delegado- no se les está dando ropa de trabajo a los empleados, además de los otros perjuicios mencionados.

Comentá la nota