Salta: desalojaron la sede de la UTA con toma de rehenes

Salta: desalojaron la sede de la UTA con toma de rehenes

Un sector había rodeado el edificio para pedir la renuncia del secretario general. Y amenazaba con quemar la sede. Intervino la justicia federal.

Anoche, pasadas las 20:00, quedó liberado el edificio donde funciona la sede de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) en Salta, tras la intervención de la Justicia Federal. 

A primera hora del día, un conflicto gremial interno derivó en una toma de rehenes en la seccional Salta de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), con el secretario general del gremio, Jorge Flores, y otros dirigentes dentro del establecimiento.

Los ocupantes liderados por otro directivo sindical, Omar Pereyra, piden la renuncia Flores. En tanto, fuerzas especiales de la policía provincial y la fiscal Gabriel Buabse montaron un fuerte operativo.

En medio de la tensión, la conducción gremial emitió un comunicado, que fue publicado por El Tribuno donde aseguran que el "secretario general se encuentra de rehén", junto a otros integrantes de la comisión directiva, "a quienes mantienen privados de su libertad les quitaron los teléfonos celulares dejándolos incomunicados y habrían sufrido golpes", agregaron. Al tiempo que advirtieron sobre "destrozos en las oficinas" y que también "rociaron las puertas del edificio con combustible".

"Los violentos, no conforme con esto, arrojaron miguelitos en las calles para dañar unidades de colectivo", agregó.

En ese comunicado, la conducción de la UTA Salta sostuvo que "quien lidera esta violenta protesta es el actual secretario adjunto de la UTA, Sixto Tactagi, quien pretende que Flores dé un paso al costado".

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El mismo medió salteño informó que se montó un fuerte operativo policial en el lugar con efectivos del GOPAR (Grupo de Operaciones Policiales de Alto Riesgo)

Flores y otros miembros de la comisión directiva denunciaron a la Justicia, y también vía redes sociales, que sectores opositores a su conducción los mantenían encerrados e incluso los habrían golpeado. Según estos dirigentes, los manifestantes rociaron el edificio con combustible e intimidaron a los rehenes diciendo que estarían dispuestos a quemar el inmueble con ellos adentro.

Afuera del edificio gremial, los manifestantes mantenían cortada la calle San Luis, mientras hacían detonar cohetes y habrían esparcido clavos tipo "miguelito", para impedir la circulación de vehículos.

En tanto, el sector que encabeza la protesta pide la renuncia de la conducción gremial por irregularidades en los manejos del sindicato.

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