En Santa Fe, la CTA Micheli se hizo sentir

Si alguien pensaba que la plaza de Mayo podía ser la única del país en quedar en silencio y vacía en la protesta de la CTA que lidera Pablo Micheli, se equivocó. Ayer, se llenó de ruidos, banderas y reclamos.
Más de 500 personas ocuparon el casco histórico, frente a la Casa Gris, para sumarse a una movilización nacional que se extendió también a Santa Fe. Una parada ante el gobierno de Antonio Bonfatti y "sus socios sindicales", como llamaron a las cúpulas de ATE y Amsafé, que responden a la CTA de Hugo Yasky. "Si hay un lugar de donde no se vuelve, es de carnerear un paro nacional", acusó Hugo "Cachorro" Godoy, el número dos de Micheli, que ayer estuvo en la capital santafesina para liderar la marcha junto al secretario general de ATE Rosario, Gustavo Martínez. Un directo para el jefe de ATE provincial, Jorge Hoffmann.

El discurso más duro fue el de Godoy, que arrancó con una postal de la Casa Rosada. "Si hay un lugar de donde no se vuelve es del ridículo. ¡Qué ridícula imagen la de algunos dirigentes sindicales que se reunieron con la presidenta de la Nación y ni siquiera fueron capaces de presentar los reclamos que ellos mismos dicen expresar", dijo, en referencia a los líderes de la CGT oficial. "Ellos (Antonio Caló, Gerardo Martínez y otros) son la más alta imagen de la subordinación de estructuras sindicales a los patrones y a gobernantes de turno".

"Hasta ayer, creía que esa era la expresión más alta del ridículo. Pero hay otro lugar de donde no se vuelve. Y es de carnerear un paro cuando lo deciden los trabajadores, como lo hicimos en la CTA", advirtió Godoy. Otro directo a los dirigentes sindicales cercanos a la Casa Gris.

"Para que haya una Argentina con justicia social es necesario desmontar toda la estructura del Estado liberal que montaron la dictadura, Menem y Cavallo", siguió Godoy. "Un oligarca dueño de miles de hectáreas en Santa Fe, Buenos Aires o Córdoba paga menos impuestos que los trabajadores que pagamos el IVA. ¡Señores gobernantes: hay que hacer una reforma impositiva para que los que más tienen, más aporten! Una reforma impositiva para terminar con esta vergüenza que nos cobran impuestos a las ganancias a los trabajadores, mientras no les cobran a las empresas de juego, a las mineras, a los bancos, a los compañías que cotizan en bolsa", agregó.

La columna más numerosa era la de ATE, con trabajadores de Rosario y de otros lugares de la provincia, a la que aportaron sus compañeros de Santa Fe (entre ellos los del hospital José María Cullen, que denunciaron presiones para que no se sumen al paro). Más, despedidos de Naranpol y militantes de la Casa de Derechos Humanos, de la Corriente Clasista y Combativa, del MST y de organizaciones sociales. Abajo del palco estuvo la diputada del Frente Progresista, Verónica Benas.

El discurso de Gustavo Martínez fue tan duro como el de Godoy, pero dirigido a la Casa Gris, que tenía a sus espaldas. "No atienden los reclamos", se quejó. "Ni Vernet, ni Reviglio, ni Reutemann, ni Obeid, le descontaron a los estatales el día de paro convocado por la CTA. Y sí lo hizo Bonfatti, a pedido de un sector burocrático del sindicalismo que reclama mano dura para los que luchan. Venimos entonces a exigir la devolución de cada peso que le robaron a los compañeros", dijo Martínez. Y comparó a la ministra de Educación, Letizia Mengarelli, con uno de sus antecesores y emblema del ajuste de los '90, Fernando Bondesío. "Mengarelli fue la que más militó para que nos descuenten el día de paro", reveló.

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