Satisfacción en las bases fueguinas por la visita de la Comisión Directiva

Delegados de Total Austral y Huinoil remarcaron lo bueno que ha sido que llegue José Llugdar acompañado por dos secretarios del Gremio para interiorizarse del cuadro de situación actual apenas asumido su segundo período de gestión al frente del Sindicato.

Delegados de Total Austral y Huinoil remarcaron lo bueno que ha sido que llegue José Llugdar acompañado por dos secretarios del Gremio para interiorizarse del cuadro de situación actual apenas asumido su segundo período de gestión al frente del Sindicato. Allí, compartieron sus inquietudes, recorrieron instalaciones y le contaron a la Prensa de la Institución cómo desarrollan sus actividades en el día a día.

Juan Carlos Candel trabaja en un departamento predictivo de Total Austral, donde se analizan vibraciones de balanceo con un equipo en las dos plantas y en la plataforma. “Acá se trabaja de 7 a 12 y de 13:30 a 19:30 hs. a veces también se trabaja de noche porque los equipos funcionan las 24 horas y si tienen algún problema, hay que salir”.

En tanto Adrián Di Massa lo hace en un régimen rotacional de 21 por 21 días, por lo que está junto a sus compañeros durante tres semanas viviendo en un lugar de trabajo que no es un campamento, porque tiene las comodidades necesarias como un hotel y lugares de esparcimiento, pero de todas maneras su día arranca a las 7 AM organizando las tareas de la jornada para ordenar a quienes tiene a cargo.

En su caso, se conocen las novedades de algún trabajo no programado o alguna clase de urgencia si existiese, para luego sí comenzar con lo rutinario hasta el mediodía a la hora del almuerzo y por la tarde retoman a la una y media y hasta las 19 hs. “Lo que sí incide y bastante es que muchas veces tras las noches hay que reprogramar trabajos por las inclemencias meteorológicas, es un clima no muy pronosticable y bastante áspero”, comenta Di Massa.

A tono, Candel dice que las condiciones son las lógicas del sur del país, donde hay viento, nieve, días en que está lindo y días que está feo, “pero hay que salir todos los días y el gas hay que mandarlo todos los días. El día que falte el gas en el caño, se va a generar un problema muy grave”, supone, deseando que no suceda.

Como delegado, Juan Carlos empezó en 2004, prácticamente junto con los inicios del Gremio. “Desde aquel momento empezamos a pensar a ver qué solución de continuidad había para poder tener un Gremio acá, porque nunca hubo un gremio para los supervisores y el único que estaba era el de los petroleros privados y no nos atendían, estábamos apartados mal, y no nos respetaban un montón de cosas”, rememoró.

Di Massa señala como detalle que lo más duro que tienen con respecto a operación es el tema de trabajar offshore, que a diferencia de los campamentos tradicionales es aún más difícil. Llegan y vuelven en un helicóptero, medio por el cual también les arriban provisiones para alimentarse y otros productos necesarios para la subsistencia humana en una plataforma de alta mar, donde el mal clima siempre tiene un plus.

Él está afectado a labores en la planta de Río Cullen actualmente, aunque a veces también le toca hacerlo en la de Cañadón Alfa. Están a 30 kilómetros de distancia una con la otra. Una es de gas y la otra tiene procesos petroleros para exportar, que es la que ahora lo tiene en funciones.

Candel trabaja allí en el extremo sur hace 22 años con la empresa Total Austral, de la cual es Delegado, pero en realidad lleva más de ese tiempo trabajando: son casi tres décadas en la zona. Proviene de Rada Tilly en Chubut, donde se radicó en el año 1995, tras llegar de la provincia de Buenos Aires. Pero su esposa es fueguina y sus hijos ya son cuarta generación de lugareños, así que en la familia es el único forastero.

Por su parte, en sus 21 días libres, Adrián no se va muy lejos pues es de los afortunados que viven en Río Grande, la ciudad más próxima al Yacimiento. Él es de los locales. Hoy hace catorce años que trabaja al servicio de Total en esa planta, pero al margen de su trabajo va ya un cuarto de siglo que vive ahí, siendo nacido en Buenos Aires.

En su momento el cambio fue duro, aunque ya pasaron varios años. “Este siempre fue un clima hostil, y hoy uno ya es patagónico como los demás, pero gracias a Dios fue cambiando y no es tan difícil como 25 años atrás el clima por estos lugares. Creo que al irse poblando eso generó un microclima con la actividad humana”, describió Di Massa, quien lo que rescata de la vida allí es que su ritmo es mucho más sereno que en las ciudades grandes, más tranquilo y se tiene mucho más tiempo para la familia: “se pueden criar chicos más sanos, con menos peligros, y por un lado eso equilibra la balanza con el tema climático. Y los chicos a la larga se acostumbran y en vez de jugar a la pelota en el potrero juegan con el trineo de nieve”, dijo con buen humor, para agregar que se van a la plaza y lo soportan, porque están criados en el lugar.

Sindicalismo en el fin del mundo

Candel se alegra al saber que hoy día con el Sindicato Petrolero Jerárquico han mejorado mucho. “Aparte con José Llugdar nos dieron una mano muy grande, conseguimos lograr meter el Convenio Colectivo de Trabajo, de lo cual hoy estamos peleando la Personería Gremial que nos falta muy poquito, así que es una ayuda más que esté el Gremio de Jerárquicos en Tierra del Fuego lo que le da mucho poder porque está en tres provincias. Entonces, la idea es tratar de trabajar lo mejor posible en un marco de unidad”, afirmó.

Di Massa cuenta por su lado que, dentro de todo, se les pone en un plano difícil por estar lejos para participar en el aspecto gremial, pero desde un principio se han manejado bien, con muy buena comunicación con la gente del Sindicato, de la Comisión Directiva y también con la sede de Río Grande: “en ese sentido nos manejamos muy bien y por suerte hasta ahora no ha habido grandes conflictos”, reconoció.

Y la reciente visita del Secretario General ha sido un punto de inflexión. “José había quedado en venir después de las últimas elecciones a visitarnos y cumplió. Acá el 100% de la gente lo ha votado y está muy conforme con él por el motivo de varios acuerdos que se han firmado y llevados por la empresa, por lo que tiene un total apoyo de la gente de Tierra del Fuego”, declaró Candel.

Además, la presencia de la Secretaría de Prensa en el paso por esa provincia tiene un valor importante por lo que es reflejar lo que allí sucede, ya que no siempre es tan sencillo trascender límites provinciales. Más allá de eso, Candel razonó que Llugdar en cada Asamblea o reunión que hay nombra a la provincia o a Río Grande: “nunca nos dejó de lado”, dijo agradecido.

Y agregó que para la gente, ha sido una manera de caer en la cuenta que el Gremio está a la expectativa de todo lo que sucede en Tierra del Fuego, así que la visita los mostró muy contentos en la Base de Cañadón Alfa, donde se han hecho algunas preguntas con la presencia del propio Secretario General, el Adjunto Luis Villegas y David Klappenbach de Prensa. Además, se mostraron a gusto con lo reflejado últimamente en la página del Gremio, que el verse ahí les ha servido mucho para aumentar la confianza con la Institución.

La llegada de Llugdar, Di Massa la vio como muy positiva. Él ya tenía contacto con la gestión desde la comisión anterior con algunas personas pero más allá de eso se establecieron los nuevos vínculos y Llugdar con sus acompañantes fue recibido correctamente por la gente del Yacimiento como para tener una impronta de lo que van a ser las prioridades de la gestión que se está encarando ahora.

“Realmente fue de muy buen agrado que ni bien asumieran se dieran una vuelta para presentar a la gente y tener un contacto inicial en el que puedan recoger las inquietudes de los Afiliados y tenerlas en cuenta en lo que son las proyecciones de la gestión, en qué es lo que se va a hacer”, analizó Di Massa.

Un lugar para vivir

Pertenecer, tiene sus privilegios, reza el eslogan de una afamada tarjeta de crédito. Y en el caso de quienes están afectados al Yacimiento de Cullen, cae como anillo al dedo. “Realmente las instalaciones son un lugar cómodo. Comparados con otros campamentos que hemos conocido está muy bien instalado, y no hay inconvenientes con respecto a eso. Siempre hay detalles por pulir, claro, pero por lo menos en lo que sea alojamiento o atención, no son cuestiones de fondo muy profundas, sino detalles”, estableció Di Massa.

Y explicó que allí tienen gimnasio deportivo, con canchas de fútbol 5, de padel, y se permitió otro toque de humor: “siempre habrá alguno que le guste el hockey... y de hockey no tenemos, pero bueno, no se puede tener conforme a todo el mundo”, para cerrar diciendo que “en rigor a la verdad, no nos podemos quejar, para nada”.

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