Satisfacen reclamos de los guardavidas y comenzaron a trabajar con normalidad

El inicio del operativo anual de seguridad en playas estuvo en duda hasta ayer. Los reclamos incluían anticipo jubilatorio, la situación de las embarazadas y liquidación salarial de fin de temporada, entre otras cuestiones. Queda garantizado el servicio de seguridad en las playas.
Los integrantes del Sindicato de Guardavidas y funcionarios de la comuna ayer llegaron a un principio de acuerdo y destrabaron varias cuestiones relacionadas con el operativo de seguridad que debía comenzar a desarrollarse en la víspera en las playas de la ciudad y que empezará formalmente hoy. Sin embargo, quedó sin resolver el pedido de recomposición salarial planteado por el sindicato para paliar los efectos de la inflación, y que fue el principal motivo de la controversia planteada en estos días con el municipio.

Los guardavidas que dependen de la Municipalidad son 338, mientras que en los que se desempeñan en las playas concesionadas son 120. Justamente hoy será el turno de iniciar la negociación con los concesionarios privados.

Tras la frustrada negociación del lunes a la tarde en la Secretaría de Gobierno municipal, que estuvo precedida por incidentes y la rotura de vidrios y puertas por parte de los prestadores del servicio, ayer a la mañana se presentaron en sus puestos de trabajo en las playas pero solamente al aguardo de la reunión citada en la delegación del Ministerio de Trabajo.

Efectivamente, a partir de las 15 los representantes de los guardavidas encabezados por el dirigente Néstor Nardone accedieron al despacho del delegado José San Martín junto con el secretario de Gobierno Ariel Ciano.

Los ánimos esta vez estaban serenos, a diferencia del día anterior cuando los guardavidas irrumpieron en el hall del Palacio Municipal para exigir a las autoridades que accedieran a tratar un aumento salarial, entre otras reivindicaciones.

Como al principio no fueron recibidos, "tomaron" virtualmente el hall del Palacio y realizaron una ruidosa protesta que terminó con los incidentes mencionados: roturas de vidrios de varias dependencias y de alguna puerta en el sector de la Secretaría Privada del intendente.

Finalmente atendió el reclamo el secretario Ciano (el intendente Gustavo Pulti está de licencia por unos días, fuera d ela ciudad), pero en esa reunión no se pusieron de acuerdo, salvo para trasladar la negociación a las dependencias ministeriales, lo que se concretó ayer a la tarde.

Prolongado encuentro

Así, mientras varias decenas de guardavidas cortaban el tránsito sobre la avenida Luro entre España y Jujuy, manifestando con bombos, banderas y silbatos, en el interior del edificio los principales dirigentes y los funcionarios municipales se iban preparando para fumar la pipa de la paz.

Después de tres horas de reunión, llegaron a un acuerdo sobre varias de las peticiones de los guardavidas relacionadas con situaciones laborales, mientras que con respecto a la cuestión salarial consensuaron una nueva reunión para el próximo miércoles, en el mismo lugar.

Según comentó el secretario Ciano al término del encuentro, quedó resuelto que las embarazadas "antes del séptimo mes de gestación podrán ingresar a prestar servicio con la Municipalidad en una tarea acorde a sus circunstancias", que era una de las peticiones del sindicato. Otras, también acordadas, fueron el anticipo jubilatorio y la liquidación salarial de fin de temporada.

El funcionario consideró a la reunión como "positiva", ya que se garantizó la prestación del servicio de seguridad en las playas que empezaba esta semana y que por lo tanto deberá cumplirse en plenitud a partir de hoy. Ciano, quien se está despidiendo de su función en el Ejecutivo municipal -en menos de un mes asumirá una banca de concejal- destacó "la buena predisposición tanto del Ministerio de Trabajo como de la CGT para llegar a un acuerdo".

Por su parte, tanto el titular del sindicato Nardone, como el delegado de Trabajo San Martin, coincidieron en calificar de la misma manera la reunión, por "los acuerdos a los que llegamos". Y se mostraron esperanzados en poder llegar al mismo objetivo con el reclamo salarial, el miércoles próximo: la reunión paritaria se agendó para las 13 de ese día.

Sin embargo, es esta una cuestión espinosa todavía ya que los guardavidas pidieron un aumento del orden del 30 por ciento, mientras que la Municipalidad ofreció un 15 por ciento ahora y un 5 por ciento adicional desde el 1º de enero próximo.

En ese punto está trabada la negociación por lo que el optimismo manifestado ayer con respecto al encuentro del miércoles venidero parece más una expresión de deseos que una realidad: en los próximos días las partes deberán ceder bastante para concretar un acuerdo.

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