Schmid: "Si no se desacelera la inflación, los gremios vamos a volver a pedir aumentos salariales"

Schmid:

El candidato del moyanismo para conducir la nueva CGT unificada cuestionó "la impericia y falta de capacidad" de algunas áreas del Gobierno y afirmó que la central "debe asumir un rol más crítico" hacia la administración macrista ante la falta de respuesta a los reclamos de los trabajadores

En la recta final para sellar el proceso de unidad de la CGT, Juan Carlos Schmid, el candidato del moyanismo a integrar la nueva conducción de la entidad se plantó crítico hacia la administración de Mauricio Macri. En una charla con El Cronista, el dirigente advirtió sobre el impacto social de algunas medidas, se quejó de "la falta de capacidad" de ciertos funcionarios y adelantó una actitud más dura de los gremios hacia el Gobierno.

–¿Cuál en su expectativa sobre a la reunificación de la CGT?

–Viene a cerrar una etapa de desencuentros donde ha habido una clara intervención del poder político en los asuntos sindicales, y espero que tengamos todos la madurez de cerrar esa etapa y no volver a repetirla. Las expectativas que tengo son que lo nuclear de estas tratativas tiene que ser la unidad y que ese núcleo lleve adelante la agenda de reclamos que se formuló el día 29 de abril, de los cuales ninguno ha sido cumplido, y por lo tanto todos mantienen su vigencia.

–Y ante ese hecho ¿la CGT va a asumir un rol mas crítico en su relación con el Gobierno?

–Debe asumirlo porque es lo que está demandando gran parte de las regionales, gran parte de los sectores laborales que se ven golpeados por estas medidas, y porque, por el otro lado, nosotros a pesar que mantenemos un diálogo institucional mejor que el que teníamos con la anterior gestión, no compartimos para nada el abordaje de los problemas tal como se están llevando a cabo. La reciente irritación que ha provocado el cuadro tarifario es una cabal demostración de todo esto.

–Se anunciaron modificaciones a partir de los fallos judiciales.

–Y eso demuestra la impericia y la falta de capacidad en algunas áreas de Ejecutivo, lo que preocupa.

–También se evalúan cambios sobre la legislación laboral, como los convenios colectivos.

–A los primeros que tienen que consultar es a nosotros porque somos parte sustantiva e interesada, y bajo ningún punto de vista puede haber un anuncio sin que tengamos participación. De hecho que si no es así, lo vamos a rechazar.

–¿Y es posible avanzar en un acuerdo social tripartito?

–Esto siempre se ha rechazado en los últimos tiempos, creo porque desconocen el poder de la política y un acuerdo de esta naturaleza tiene una profundidad de carácter político, de modo que al no tener claro esto lo que se busca son atajos que muchas veces no dan los resultados esperados. No veo por qué un país que creció en los últimos años con estos convenios colectivos y con estos sindicatos no pueda volver a hacerlo de la misma manera, de qué está hablando el Gobierno entonces.

–¿Qué le pasa como dirigente sindical ante las quejas de Macri por el ausentismo laboral?

–Al ausentismo laboral y a otras cuestiones de menor rango lo podemos atender cuando salgamos de esta crisis, ahora tenemos desempleo, caída del poder adquisitivo, retracción en el consumo y problemas de la gente que no puede pagar los servicios públicos. Primero que se ocupe de eso el Gobierno y después si quiere discutimos todo lo demás. Me parece que si se me hunde el barco no puedo andar pintando el camarote, primero tengo que ponerme a bombear el agua para afuera.

–¿Cómo van a avanzar con el reclamo por Ganancias?

–Estamos convocando a la CATT esta semana y vamos a volver a insistir en que se cumpla lo que se prometió. A nosotros, en la sede de la CATT, el ingeniero Macri que todavía no era presidente nos prometió que esto lo iba a arreglar. Bueno, lo que queremos es que cumpla con la palabra.

–¿Hay alguna posibilidad de que se reabran las paritarias?

–Es posible que los sindicatos confederados comiencen a discutir esto, porque si no hay una desaceleración de los precios y sigue cayéndose el poder adquisitivo lo más lógico es que nuevamente se pidan aumentos.

–Pero desde el Gobierno hacen foco en cuidar el empleo antes que reclamar salarios.

–Es una falsa opción. Hemos sido cuidadosos en discutir el tema inflacionario. No pueden agitar esa falsa opción porque indudablemente si los ingresos que se tienen no alcanzan para cubrir la canasta básica, no hay fórmula ni hay ley que evite que eso no termine en un conflicto.

–El ministro de Trabajo propone que los próximos salarios se negocien por productividad.

–En un país con estanflación de qué productividad vamos a estar hablando.

–¿Hoy el trabajador está peor que el año pasado?

–Creo que el trabajador tiene una mirada mucho más crítica y que efectivamente si está en una situación mucho más complicada que el año pasado.

–¿Eso se puede traducir en mayor conflictividad social?

–Solamente mirando la multiplicación de conflictos que ha habido desde diciembre para acá, ya estamos en un escenario de mayor conflictividad.

–¿Pero la CGT va a intentar ser la expresión de esa conflictividad?

–La CGT no puede abandonar la agenda que levantó y si no se cumple obviamente tiene que actuar en consecuencia.

–¿Y habrá un consenso en la nueva central sobre la forma de encarar los reclamos?

–Todos compartimos este escenario y que hay crecientes dificultades y que todos en mayor o menor medida están sufriendo estos efectos. Por eso creo que la CGT va a tener que llevar adelante una respuesta y un pronunciamiento mucho más fuerte que el que ha llevado adelante hasta ahora.

–Se está preparando un documento para el plenario del 4 de agosto con ese objetivo.

–El documento tiene que contener estas apreciaciones, pero además tiene que ir madurando otro tipo de reacción. Nunca se descartó una medida de fuerza, pero hay que elaborar una estrategia más global, que no termine únicamente en el paro para descomprimir, que haga otro tipo de planteos e involucre a los usuarios, a los que están golpeados, a la propia Iglesia para ver como podemos fortalecer el proceso de unidad.

–¿No hay marco para una conducción unipersonal?

–Me da la impresión de que en esta primera etapa no. Venimos de una profunda etapa de desencuentros y es importante que caminemos juntos un trecho para ver después cómo elaboramos la síntesis final.

–Los nombres que se mencionan para la nueva cúpula expresan cierta renovación.

–Es probable. Pero la palabra final la tiene el congreso (del 22 de agosto) que va a tener que definir el perfil y la metodología de la CGT en esta nueva etapa porque tenemos un gobierno que no es peronista, un país sumergido en una estanflación, una clase trabajadora desigual y como actor de la sociedad, también tenemos que hacer nuestra cuota a la gobernabilidad y a la unidad de los argentinos.

–¿Qué significa la salida de Moyano de la conducción?

–La salida de un hombre como Moyano es una situación bastante difícil porque encarnaba no solo a un secretario general, sino un liderazgo.

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