Los seguidores de Caló aseguran que no abandonarán a Cristina

Aunque Sergio Massa logre una victoria aplastante en la provincia de Buenos Aires, en la CGT oficialista ni piensan en un cambio de mote: se proponen seguir siendo oficialistas.
“Massa va a ser apenas un diputado y al Gobierno le quedarán dos años más de gestión”, argumentó un sindicalista del sector servicios que integra la “mesa chica” de la conducción cegetista. Otro dirigente, perteneciente a un poderoso gremio industrial, agregó: “Seríamos muy boludos si nos aliásemos con un diputado mientras Cristina sigue siendo la Presidenta.

Esta central acompañará al Gobierno hasta el final. Queremos gobernabilidad, no otro 2001”.

El posicionamiento a futuro no es ni tema de discusión puertas adentro de la central sindical que lidera Antonio Caló. Esa central está formada sobre todo por los más importantes gremios industriales del país, que crecieron mucho durante las administraciones K.

Caló, secretario general de la UOM, siempre repite que su gremio tenía hace una década apenas 48.000 afiliados y hoy suma casi 250.000. Otros que se beneficiaron enormemente durante estos años fueron SMATA -pasó de 23.000 afiliados en 2003 a los 100.000 actuales- y los Textiles (de 20.000 a 50.000).

Otro argumento entre los sindicalistas para seguir alineados con la Casa Rosada es que una buena relación les permite ayudar a la preservación de los puestos de trabajo. Es sabido, por ejemplo, que empresas de la industria metalúrgica que han tenido problemas para la importación de piezas y maquinaria recurren habitualmente a la UOM: les piden a los sindicalistas que les den una mano con el secretario de Comercio Guillermo Moreno.

“Los gremios industriales dependemos del modelo. Si hay quilombo los maestros, los estatales y los camioneros van a seguir teniendo laburo, pero nosotros no”, justificó un peso pesado de la central sindical. Y agregó: “Con una buena relación con el Gobierno también nos aseguramos que no suceda algo que nos liquidaría: la apertura de las importaciones”.

En la CGT alineada con la Casa Rosada no ven con preocupación la existencia de dos centrales sindicales. “Con los gobiernos justicialistas siempre hubo dos”, recordó un dirigente cegetista. Según ese sindicalista, “es más fácil tirar piedras, como hace Moyano, que estar acá.

Hay que bancarse ser oficialista ”.

Una victoria de Massa supuestamente tampoco implicaría una fuga de gremios de esa central. “Ninguno de los gremios que está acá se irá a otra CGT”, aseguraron. Algunos, sin embargo, tienen dudas sobre qué hará Omar Maturano, líder de La Fraternidad.

“Es un tipo impredecible, pero si se aleja de acá es improbable que termine con Moyano. Su patrón es el Estado”, razonaron.

En la CGT oficialista descartaron, además, la posibilidad de reunificarse en el mediano plazo con la central que conduce Moyano: “Más allá de las diferencias políticas, quedaron muchas heridas personales que serán difíciles de superar”.

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