Según los taxistas hay conflictos "entre el poder político y la policía"

Según los taxistas hay conflictos "entre el poder político y la policía"
Horacio Boix, titular del sindicato de Peones de Taxis, dijo que suspenden todo tipo de medidas de fuerza hasta después de las elecciones "para que no se interprete el reclamo como un tema político".

Esta mañana distintos gremios que nuclean a los taxistas de la ciudad se reunieron para evaluar los pasos a seguir y el impacto de las medidas anunciadas por la provincia y el municipio frente a distintos hechos de inseguridad que jaquearon al sector en las últimas semanas.

"Queremos trabajar sin violencia", rezan las calcomanías que repartieron en el encuentro. Tras el cónclave, fue el propio titular del gremio de los peones de taxis, Horacio Boix, quien confirmó que han decidido suspender por el momento la posibilidad de nuevas medidas de fuerza.

"En principio la idea de los gremios, las ONGs y los titulares (de taxis) es seguir reuniéndonos para después de las elecciones, para que no se interprete que este es un tema político", señaló Boix.

El dirigente aprovechó la oportunidad para repudiar el atentado contra el gobernador Antonio Bonfatti, pero se preguntó: "Si eso le pasa al gobernador ¿qué nos puede pasar a nosotros, al ciudadano común".

La semana pasada —y ante el reclamo y amenaza de paro nocturo de los taxistas— el secretario de Seguridad de la provincia, Matías Drivet dijo que se incorporarán 250 nuevos agentes de policía para la ciudad de Rosario, además de móviles para sumarse a tareas relacionadas con el patrullaje preventivo en las calles.

Sin embargo, para Boix "hay un problema entre el poder político y la policía, porque no coinciden las cosas que prometen con las cosas que hacen, cuando las tienen que ejecutar no se ejecutan".

"Somos 4 mil los móviles que andamos en las calles de Rosario, no vemos la presencia policial, no vemos que funcionen los corredores seguros, no vemos los controles, todo lo que nos prometieron la semana pasada. Por lo tanto la pregunta del millón es si la policía acata las ordenes del poder político o si hay conflicto entre ellos", concluyó Boix.

Comentá la nota