En la segunda jornada del paro estatal se duplicó la cantidad de personas

La segunda jornada de paro y movilización de los trabajadores estatales convocó al menos a dos mil personas, reclamando desde sus inicios la recomposición salarial del 35 por ciento, los convenios caídos de varios sectores y el pase a planta del personal.
Hoy, la convocatoria es similar a la de ayer y algunos dirigentes adelantaron que vendrán representantes desde otras localidades, para sumarse al reclamo.

Al igual que el martes, la medida se inició en la plaza San Martín, y luego de reunirse la mayoría de los gremios comenzaron la procesión hacia Casa de Gobierno. Sorpresivamente, la marcha tomó otro rumbo, cuando en vez de ingresar directamente por la entrada frontal, la columna de trabajadores avanzó sobre la avenida Luro y giró sobre la calle lateral, para intentar un ingreso "sorpresivo" sobre la última entrada del ente gubernamental, sobre la calle Padre Buodo.

Al divisar a los manifestantes, la policía tomó rápidamente recaudos para cerrar las puertas de cristal y las rejas, y así evitar el ingreso de los trabajadores, quienes permanecieron allí por algunos instantes, haciendo sonar los bombos, tambores, cacerolas y todo tipo de latas y envases plásticos que portaban consigo. A los diez minutos, partieron amenazando con enfilar hacia la entrada frontal, pero volvieron a intentar el ingreso por otra puerta lateral, siempre sobre Padre Buodo, aunque ya más cerca de la avenida Luro. La perspectiva fue la misma: ingreso cerrado con rejas y personal policial presente. Por momentos, las imágenes revivían las manifestaciones de los argentinos en el año 2001. En este contexto, el secretario general de los empleados judiciales, Ceferino Riela, megáfono en mano, vociferó "este sonido es para vos, Jorge" (en alusión al gobernador), mientras sonaban todos los artilugios portados para tal fin.

Los 2.000 trabajadores enfervorizados, petardos y bombas de estruendo, choque de manos contra las puertas de cristal, consignas y cánticos alusivos: el mismo panorama que generó el bendito "corralito".

Presencia y declaraciones.

Una hora más tarde de iniciar la marcha, los trabajadores ingresaron por el frente del Centro Cívico y volvieron a intentar, infructuosamente, el ingreso a Casa de Gobierno. Dándose por vencidos, comenzaron a hacer sonar todos los instrumentos que llevaban consigo para tal fin y Ceferino Riela inició el discurso que coronó la jornada.

Primero nombró al secretario general de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), Jorge Lezcano, que tomó parte de la medida en la jornada de ayer. A continuación, señaló que "todos los trabajadores estatales junto a los jubilados hemos dicho no al ajuste; volvimos a darle una cachetada al gobierno".

Continuó dedicando una frase al gobernador (Oscar Mario) "Jorge, sacá tus posaderas de la plata y distribuí la riqueza; exigimos mayor responsabilidad a los peronistas que salieron del sindicalismo" e inmediatamente hizo alusión a los últimos comentarios vertidos por el diputado y presidente del bloque justicialista de la Cámara de Diputados, Daniel Lovera (quien estipuló la prioridad de debatir la ley de hidrocarburos antes de la ley de paritarias). Sobre este punto, Riela fue contundente y declaró que "(a Lovera) no le vamos a permitir estar en contra de los trabajadores, si no le gusta que deje la banca y permita el trabajo a otra persona que tenga ganas". Y entonó la consigna "los trabajadores unidos, jamás seremos vencidos", para ir finalizando, sin olvidar recordar la convocatoria para hoy, con una medida de similares características.

Se entonaron las estrofas del Himno Nacional, y en la frase final, que repite ¡oh juremos con gloria morir!, todos los trabajadores elevaron las manos al cielo, con una potencia al borde del grito e hicieron sonar sus elementos por última vez, al menos por la jornada de ayer.

Aprietes.

Ricardo Araujo, secretario adjunto de la Asociación de Trabajadores del Estado, anunció a los medios presentes el reclamo de varios trabajadores manifestando recibir "aprietes" para no tomar parte de la concentración. Entre ellos, resaltó que la subsecretaria de Cultura, Analía Cavallero, habría presionado a algunos trabajadores de esta área.

También fue el mismo sindicalista quien indicó que "el director general de Personal de Casa de Gobierno había salido con planillas volantes, pretendiendo controlar quién está adherido al paro y quién no, como si no fuera un derecho a los trabajadores adherirse a la medida", puntualizó.

Respecto a la adhesión, el gremialista señaló que "es muy alta, esta semana se ha sumado más gente al paro que en las semanas anteriores y la movilización, como va cambiando de forma, tiene distintos motivos: apuntamos a que la grande sea mañana" (por hoy).

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