Semana de definiciones para las dos CGT

Moyano ratificó que el martes llamará al paro del 20; Caló espera señales
La que empieza mañana es otra semana agitada para el universo gremial.

Con renovadas críticas al Gobierno, Hugo Moyano, jefe de la CGT antikirchnerista, ratificó que el martes formalizará la convocatoria al paro nacional del 20 de este mes.

"Seguramente el Gobierno va a salir a atacar, como estamos acostumbrados, pero esto [por la huelga] se lleva adelante con mucha firmeza. Hay muchísimos sectores de la sociedad que esperan que se escuche el reclamo de los trabajadores", advirtió el líder camionero en declaraciones a radio Mitre.

Tal como informó LA NACION ayer, Moyano ya decidió que el paro será sin movilización.

Es la propuesta que llevará a la reunión del consejo directivo de la CGT que encabeza, que se realizará el martes.

A la huelga se sumarán los gremios que controla Luis Barrionuevo desde la CGT Azul y Blanca, sobre todo los gastronómicos, el personal de las estaciones de servicio y los obreros de maestranza, y la CTA que conduce Pablo Micheli, también enfrentada con la Casa Rosada.

Micheli ya dejó en claro que no concibe un paro que no incluya presencia en las calles, por lo que no se descarta que se movilice junto a los gremios de su central.

Hasta el momento, la convocatoria al paro tiene garantizada la participación de los estatales de ATE, que impacta directamente en 700 municipios y en hospitales públicos; de todas las ramas de los camioneros que responden a Moyano; de los gremios portuarios y aeronáuticos; de los ferroviarios de la línea Sarmiento.

Moyano volvió a repasar ayer los reclamos que motivaron el paro y en los que coinciden tanto las tres centrales opositoras como la CGT y la CTA oficialistas.

"Hablamos del mínimo no imponible [del impuesto a las ganancias], la asignación familiar, el dinero que el Estado les debe a las obras sociales y un aumento de emergencia para los jubilados", enumeró.

Quien también espera respuestas es Antonio Caló, jefe de la CGT oficialista.

El consejo directivo de esa central se reunirá el próximo jueves. Los hombres de Caló esperan señales concretas para la atención de sus reclamos que puedan trasladar a las bases.

Conformada hace ya más de un mes, la CGT afín al Gobierno no logró ningún avance relevante en sus negociaciones con la Casa Rosada.

Moyano no perdió la oportunidad de mofarse de sus rivales por la falta de respuestas del Gobierno.

"Esto se veía venir: ¿quién puede creer que después de un año y pico en que reclamamos sin tener ningún tipo de respuestas, y en el que ellos estaban junto a nosotros, que esto iba a cambiar?", se preguntó.

Tras el masivo cacerolazo del jueves, a los gremios se les acaba la paciencia.

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