Sería inminente un arreglo para dar por terminado el conflicto en el puerto

Adelantarían cuotas del pago del aumento para que el Simape levante el paro. Desde el Ministerio de Seguridad nacional exigieron a los dirigentes de los marineros en huelga que normalicen la actividad bajo apercibimiento de usar la fuerza pública para desalojar los muelles.
Todo indica que en las primeras horas de hoy empezaría a normalizarse lentamente la actividad en el puerto después de cuatro meses de conflictos gremiales encadenados. Desde mediados de marzo se involucraron en medidas de fuerza sucesivas casi todos los gremios con actuación en el rubro pesca y particularmente se destacó el paro del Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape), el más prolongado y virulento, cuyos afiliados todavía siguen ocupando los muelles para impedir que los barcos se alisten y zarpen.

A pesar de la estricta reserva que se autoimpusieron los protagonistas, pudo saberse anoche que como corolario de tres jornadas plagadas de reuniones, varias de ellas simultáneas, habría esta vez un acuerdo acerca del aumento salarial y la forma de pago del mismo entre las cámaras empresarias y los dos sindicatos de marineros, el Simape y el SOMU. Nada más falta que el gremio marplatense conducido por Juan Domingo Novero y Pablo Trueba suscriba el texto ya redactado, lo que ocurriría hoy según distintas fuentes.

Claro que después el acuerdo debe ser refrendado por el Ministerio de Trabajo de la Nación, que sumará al SOMU. Se supo que el documento está basado en la misma cifra de 22% de aumento pagadero en dos tramos de 11% que oportunamente pactaron los empresarios y el SOMU, pero se adelantaría a julio el pago retroactivo de la segunda mitad que inicialmente se había fijado para octubre. Este "adelanto" fue en rigor la propuesta postrera que reclamó el Simape para levantar el paro sin quedar humillado, ya que sus primeras aspiraciones, que habían sido mucho más altas, fueron quedando en el camino a lo largo del conflicto. Ni bien estén todas las firmas al pie, el texto será elevado por el intendente Gustavo Pulti a Buenos Aires para que lo refrende el ministro de Trabajo Carlos Tomada.

Desde hace varias semanas pero particularmente en las últimas 72 horas, Pulti actuó como una especie de "puente" para que empresarios y gremios involucrados aceptaran volver a negociar una salida al conflicto. El ministro Tomada le puso una condición a esta renegociación: solamente dictará una resolución que convalide el compromiso si está firmado por todas las partes involucradas en Mar del Plata.

Llegar a este punto fue una tarea complicada pues ya es sabido que el Simape y el SOMU rivalizan por la representatividad de los marineros en Mar del Plata y lo hacen de manera antagónica, como lo prueban los graves hechos de violencia ocurridos en los últimos días en el puerto. Es un dato de la realidad que esa disputa tuvo tanto o más que ver con la prolongación del conflicto que el aumento salarial propiamente dicho.

También los empresarios pusieron objeciones. Argumentaron que con aval del Ministerio de Trabajo las cámaras del sector pesquero (Armadores, Caipa y CEPA) firmaron el 11 de mayo con el SOMU el aumento del 22% fraccionado y dieron por cerrado el asunto: que en adelante el Simape arreglara sus cuitas con el SOMU ya que las empresas no estaban obligadas a reabrir la discusión.

Ayer se sumó otro dato que evidentemente influyó para "apurar" las negociaciones. Fuentes locales, una empresarial, otra municipal y otra gremial, coincidieron en que dirigentes del Simape habrían recibido un ultimátum -el segundo en dos meses- para terminar con la medida de fuerza, bajo apercibimiento de que fuerzas de seguridad vuelvan a ingresar al puerto para desalojar los muelles y permitir el alistamiento y partida de los barcos. Ese aviso habría partido desde el Ministerio de Seguridad de la Nación.

Negociación en tres frentes

Los incidentes del lunes protagonizados por seguidores del Simape y el SOMU y la renovada carga de tensión que ensombreció el panorama, obraron como aceleradores para forzar una solución. Desde la Nación y la Municipalidad les hicieron saber a cada uno de los protagonistas (empresarios y dirigentes gremiales) de la "inviabilidad social y económica" que tenía para Mar del Plata la prolongación del conflicto. "Esto se tiene que terminar sí o sí", subrayaron.

Se abrieron entonces tres frentes de negociación simultáneos: el secretario de Producción Mariano Pérez Rojas habló con los directivos de las cámaras y empresas pesqueras; personalmente el intendente Pulti lo hizo con la secretaria de Trabajo nacional Noemí Rial y el número dos del Ministerio de Seguridad Sergio Berni; y desde el área local de Gobierno el subsecretario Martín Aiello entabló el diálogo con la conducción del Simape.

De resultas de esos intercambios surgió la idea de poner el acuerdo en un papel y firmarlo. El texto se redactó en Trabajo y cada parte lo discutió por separado. Más allá de que finalmente se trataría de la misma propuesta que ya se negoció a mitad del conflicto y que por razones más políticas que gremiales o económicas terminó siendo rechazada.

"Todos tuvieron en estos días una actitud positiva", destacó anoche a este periodista una fuente municipal involucrada. Los empresarios mostraron "voluntad de acuerdo" y también el Simape después de haber debatido el texto ayer a la tarde con unos 60 delegados que están llevando el peso de la huelga. Del SOMU, cuya conducción nacional firmará el acta en Buenos Aires, se supo que no surgieron objeciones.

Si no se firmó anoche mismo el acuerdo fue por "observaciones formales" a la redacción formuladas por el Simape, aunque distintas fuentes dijeron que confían en que hoy podrán salvarse. En tal caso el acta estará en condiciones de ser rubricada aquí por las partes y en cuestión de horas refrendada por el ministro Tomada.

Igual, se cree que desde hoy o mañana será notoria una mayor presencia de efectivos de Prefectura Naval en el puerto, con la misión de garantizar la pronta normalización de las actividades.

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