Sigue el conflicto en la línea B

Luego de un par de horas con recorrido entre Los Incas y Alem, Metrovías informó que dispuso otro "esquema especial" para que personal jerárquico conduzca los trenes hasta las nuevas estaciones Echeverría y Juan Manuel de Rosas. Los trabajadores del subte se niegan a hacer esa parte del recorrido por razones de seguridad, mientras desde el Gobierno porteño amenazaron con que eso puede ser "causal de despido". A las 15 habrá una nueva reunión para intentar destrabar el conflicto.
La línea B de subterráneos, que inició su servicio de hoy en forma limitada y sólo llegaba a Los Incas, funcionaba esta mañana con su recorrido completo entre las terminales Alem y Juan Manuel de Rosas, informó Metrovías. "A las 7 se normalizó el servicio de la línea B, por lo que ahora todas las formaciones corren entre las estaciones Alem y Rosas" informó un vocero, que precisó que "en el tramo Los Incas-Rosas, las formaciones son conducidas por supervisores y personal de instrucción".

Los empleados nucleados en la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) se niegan a conducir hasta las nuevas estaciones Echeverría y Juan Manuel de Rosas, en el barrio de Villa Urquiza, ya que aducen problemas de seguridad en las instalaciones inauguradas la semana pasada. A raíz del conflicto, ayer hubo una reunión entre los metrodelegados, el gobierno porteño y Metrovías, pero como no hubo acuerdo, se pasó a un cuarto intermedio hasta hoy a las 15.

Esta mañana, el subsecretario de Trabajo porteño, Ezequiel Sabor, afirmó que puede ser "causal de despido" que los empleados del subte se rehúsen a conducir las formaciones hasta el final del recorrido. En declaraciones a radio La Red, el funcionario opinó que el conflicto no es por cuestiones de seguridad sino por una extensión en "el tiempo efectivo de trabajo", y sostuvo que los trabajadores no desean dar cinco "vueltas" como les pide la concesionaria.

Sabor consideró que "si el trabajador, dentro del horario de trabajo, que son seis horas, se niega a realizar determinada una tarea y persiste la medida de fuerza, la empresa podría aplicar medidas". Y luego reiteró que esa medida puede incluir el despido.

Ayer el metrodelegado Néstor Segovia advirtió que "nosotros no vamos a laburar en las condiciones en las que se encuentran las nuevas estaciones”, y acusó al gobierno porteño de “buscar un rédito político” al inaugurarlas. El delegado de la línea B, Claudio Dellecarbonara, señaló que las nuevas estaciones “tienen una precariedad criminal”. Segovia también advirtió que, ayer por la mañana, la asociación sindical presentó un recurso de amparo para que las estaciones Echeverría y Juan Manuel de Rosas dejen de funcionar hasta tanto no se garantice la seguridad para pasajeros y trabajadores.

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