Sigue el escándalo en Empleados de Comercio

El secretario general de la Asociación Empleados de Comercio de Rosario, Rubén Ghioldi, podría ser separado de su cargo por un plazo de 45 días a raíz de las denuncias por administración fraudulentas que recaen sobre él; su sobrina y apoderada legal del gremio, Susana Treviño; y el secretario de Finanzas, Oscar Fernández. La decisión la tomará el martes el consejo directivo de la entidad, órgano que ya le envió una carta documento al histórico dirigente mercantil para que concurra ese día a escuchar la resolución.
  Treviño, en tanto, será denunciada mañana ante el Tribunal de Etica del Colegio de Abogados y en el escrito se reflejarán los supuestos maltratos psicológicos a los que la letrada habría sometido a empleados de la entidad. Sobre ella también habría pruebas que dan cuenta de que Ghioldi la había autorizado para que "dispusiera a su provecho de fondos del gremio".

   De acuerdo a la denuncia que se investiga en el Juzgado de Instrucción Nº 10 las presuntas maniobras fraudulentas habrían puesto a la entidad "al borde del colapso financiero".

   Fernández, por su parte, habría autorizado y pagado gastos con fondos del gremio sin autorización del consejo directivo. Entre esos gastos se anotan los de la internación de su esposa en un efector que no es prestador de la obra social sindical (Osecac) y un préstamo de 9 mil pesos que se autoconcedió a pagar en 18 cuotas sin intereses.

   El martes será un día clave en la historia de Empleados de Comercio. Mientras en internet florecen los blogs donde afiliados y empleados de la obra social hacen acusaciones cruzadas y conjeturas tras el escándalo que causó la denuncia de estafa que involucra a Ghioldi, el dirigente deberá escuchar la resolución que tomará el consejo directivo de la entidad.

   Las fuentes consultadas por La Capital dieron por hecho que en ese cónclave se le comunicará la suspensión por el término de 45 días de sus funciones al frente del gremio.

   El dirigente podrá hacer su descargo después de pasado ese plazo y delante de una asamblea, que a juzgar por los ánimos que se mostraron el 29 de abril cuando un grupo repudió a huevazos a Ghioldi y su sobrina, todo hace suponer que será por demás de acalorada.

   De quedar suspendido, quien asumirá provisoriamente al frente del gremio será el prosecretario de la entidad, Víctor Trovato.

   La sede gremial en Corrientes 450 fue allanada por orden de la fiscal Graciela Arguelles, quien se habría llevado documentación que comprometería a Ghioldi, Treviño y Fernández.

Histórico. Tiene 87 años, en julio debería cumplir 42 al frente de la Asociación Empleados de Comercio de Rosario y en 2007 fue nombrado ciudadano distinguido de Rosario, pero el futuro de Ghioldi es incierto y enfrenta por estas horas tal vez el momento más crítico de su prolongada gestión.

   Las denuncias que se investigan en los Tribunales provinciales aportaron documentación que dan cuenta de que Ghioldi habría autorizado varias facturas de cifras abultadas para pagar cuidados médicos suyos y de sus hermanos en su domicilio particular a una empresa que no sería prestadora de Osecac.

   Además, y si bien no se sabe si están conectados con estas presuntas maniobras fraudulentas, tanto él como su sobrina Treviño habían sido blanco de una serie de extraños sucesos. En abril de 2009 balearon el frente del estudio jurídico de Treviño, situado tres pisos debajo de su departamento (Rivadavia al 2200); y en diciembre, dos sujetos ingresaron a la casa del histórico dirigente (Córdoba al 2700) y se llevaron una caja fuerte con 30 mil pesos y documentación del gremio.

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