Sigue el paro de micros de larga distancia

Sigue el paro de micros de larga distancia
Es en reclamo de una suba salarial del 23% y otras reivindicaciones. Comenzó a cumplirse desde las 14 y fue ratificado cerca de las 18 tras fracasar una negociación encarada por el ministerio de Trabajo.

Los choferes agrupados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA) iniciaron ayer un paro por tiempo indeterminado en el servicio de transporte de pasajeros de larga distancia para reclamar mejoras salariales y laborales.

La medida de fuerza comenzó a regir desde las 14 y fue ratificada cerca de las 18 al fracasar "rotundamente" una negociación encarada por el ministerio de Trabajo con los representantes gremiales de la UTA y la cámara que agrupa a los empresarios del sector. Mario Calegari, vocero de prensa de la UTA, indicó que el gremio se mantendrá dispuesto a "dialogar en cualquier momento que sus dirigentes sean nuevamente convocados" por la cartera laboral o las empresas, en la búsqueda de lograr un acuerdo que ponga fin al paro.

En la estación Ferroautomotora de Mar del Plata el paro de los choferes se sintió con fuerza desde el inicio. Según informaron dirigentes locales del gremio unos 400 choferes se adhirieron a la medida de fuerza y con el correr de las horas prácticamente no hubo entradas ni salidas de servicios a la estación.

La UTA declaró la medida de fuerza para rechazar la negativa de las cámaras del sector a conceder un aumento salarial de 23% retroactivo a enero, con una cláusula que les permita discutir nuevos incrementos si la inflación supera ese porcentaje. "El paro tuvo un total acatamiento", dijeron desde el sindicato.

Además, la UTA reiteró su denuncia de ?amenazas de despidos? y de ?precarización? laboral, al insistir con que las empresas ?pretenden? que los conductores realicen solos sus respectivos trayectos, sin un relevo.

Al mediodía, dos horas antes de comenzar el paro, el gremio fue convocado al Ministerio de Trabajo para intentar destrabar el conflicto. Pero el resultado de esa reunión fue negativo y los choferes ratificaron la continuidad de la medida.

Por su parte el Ministerio criticó por igual la "intransigencia" de los representantes gremiales y las empresas del servicio de pasajeros de larga distancia por la extensión del conflicto. Según la cartera laboral, el ministro Tomada y los secretarios de Trabajo y Transporte, Noemí Rial y Alejandro Ramos, respectivamente, realizaron una "propuesta conciliatoria que ambas partes han rechazado" durante una reunión protagonizada ayer al mediodía.

La protesta, a la que se plegaron unos 22 mil choferes a nivel nacional, afectó todos los servicios programados a partir de las 14, pero los que salieron antes y estaban en tránsito llegaron a su destino final y recién entonces sus choferes se sumaron a la huelga.

"Se venció el plazo de la conciliación obligatoria. El paro no tiene fecha de finalización y se extenderá en todo el territorio nacional?, ratificaron desde la UTA. El vocero nacional Calegari, además, advirtió que en caso de continuar la huelga podría peligrar el traslado de los planteles de jugadores de fútbol a los estadios durante el fin de semana, cuando se jugará el superclásico entre Boca y River, debido a que se movilizan en micros de larga distancia desde los lugares de concentración.

La huelga de la UTA había sido anunciada el martes pasado en rechazo a posibles despidos y en reclamo de mejoras salariales y laborales para el sector. "Lamentablemente nos dicen que no pueden dar solución a nuestro pedido", dijo a la prensa Roberto Fernández, secretario general de la UTA.

El dirigente sostuvo luego que "las patronales niegan un aumento salarial, amenazan con producir 5.000 despidos alegando costos laborales y también con precarizar el empleo". Fernández dijo que los empresarios advirtieron que "aplicarán la monoconducción, es decir, quitarán a un chofer de los micros".

Varios cortocircuitos

El cese de actividades de los choferes fue declarado en medio de cortocircuitos en la central obrera que conduce el dirigente metalúrgico Antonio Caló, a la que pertenece la UTA, que acredita 70 mil afiliados entre los trabajadores del autotransporte de pasajeros de corta, media y larga distancia. Algunos jefes sindicales de esa CGT advierten que el alineamiento con la Casa Rosada estuvo lejos de lograr la concreción de sus demandas.

La UTA

La de ayer fue la segunda medida de fuerza que la UTA lleva a cabo en lo que va del año. La primera fue el 11 de enero, con un sorpresivo paro de choferes de ómnibus de larga distancia que se anunció de noche y en pleno recambio turístico. El gremio tomó aquella decisión tras el fracaso, en el Ministerio de Trabajo, de las paritarias con las cámaras empresarias. Pero esa vez fue sólo una amenaza: una hora y media después se levantó el paro tras la intervención de la cartera de Carlos Tomada.

?Ahora la patronal aduce que el subsidio que reciben del Gobierno no les alcanza para otorgar el aumento. Nosotros buscamos dialogar con el Gobierno, discutir salarios para intentar recuperar en parte el poder adquisitivo que se deterioró por la inflación?, explicaron los gremialistas de la UTA.

Lo concreto es que anoche los choferes de micros ratificaron el paro por tiempo indeterminado ante "el fracaso de las negociaciones mantenidas con las cámaras empresarias del transporte" en el Ministerio de Trabajo. "La protesta se extenderá hasta que esta grave problemática sea totalmente resuelta", afirmaron.

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