Sigue el paro petrolero en el Sur y preocupa al Gobierno

La Presidenta habló varias veces con Peralta; petroleros exigen la normalización del gremio
La escalada de violencia vivida en Santa Cruz por el reclamo de un gremio petrolero comienza a preocupar en la Casa Rosada. La presidenta Cristina Kirchner se comunicó telefónicamente en reiteradas oportunidades durante estos días con el gobernador, Daniel Peralta, para manifestarle su preocupación por la situación que atraviesa la provincia.

"Cristina sigue el conflicto muy de cerca y está muy preocupada por los hechos de violencia del fin de semana", confirmó ayer Peralta, quien calificó el conflicto sindical como una "campaña de desestabilización". El mandatario santacruceño responsabilizó a "ciertos sectores de la oposición nacional que tienen algunos intereses acá, porque Santa Cruz es la provincia de la Presidenta".

El gobierno provincial ofreció una conferencia de prensa después de conocer que el paro había sido ratificado por parte de los trabajadores petroleros. Acompañaron a Peralta los intendentes de la zona norte provincial, donde se han vivido momentos de tensión y violencia durante el fin de semana. Estuvo presente el jefe de la policía provincial, acompañado de Susana Quintana, la agente que recibió un disparo en el enfrentamiento entre la policía y petroleros el domingo en la madrugada.

Peralta remarcó que pondrán un límite a los hechos de violencia. "No vamos a permitir que nos amenacen. A nosotros no nos extorsiona ni chantajea nadie", dijo, en referencia al pedido del sector petrolero de que finalice la intervención del sindicato como condición para el levantamiento de las medidas de fuerza llevadas adelante desde el jueves pasado.

El gobierno brindó la conferencia en la intersección de las rutas 12 y 99, cerca de la planta deshidratadora de Cañadón Seco, donde 48 horas atrás habían sido reprimidos los trabajadores petroleros. Horas antes se realizó una multitudinaria asamblea, con unos 4000 afiliados junto con el cuerpo de delegados. En asamblea decidieron continuar con el paro por tiempo indeterminado y permanecer a la vera de aquellas rutas provinciales que son de acceso a los principales yacimientos petroleros.

Sin embargo, el gobernador sostuvo que la economía de la provincia no peligra porque no hubo hasta el momento paralización de la producción. Algunos equipos tuvieron dificultad para acceder a los puestos de trabajo, lo que implicó que el viernes Sinopec, la segunda operadora en relevancia de Santa Cruz, tuviera que detener la producción medio día. Fuentes de la empresa PAE (que aporta el 6,5% de la producción de crudo) informaron a La Nacion que la firma estuvo 72 horas sin producir y que recién el domingo a la noche retomaron la actividad normal. "No pudimos producir desde el viernes, y si bien aún no podemos cuantificar las pérdidas económicas, las tuvimos por tener detenida la producción", dijeron.

Situación económica

Santa Cruz aún se recupera de la crítica situación económica en la quedó después del anterior conflicto petrolero, en el que sufrió pérdidas por más de 300 millones de pesos, y debió recurrir a la ayuda financiera del gobierno nacional y al adelanto de regalías de YPF para afrontar gastos corrientes. La tarea más ardua sigue siendo la de mantener la paz social en la zona norte, donde se encuentran los principales yacimientos hidrocarburíferos.

El reclamo de los petroleros es por un pedido de normalización del sindicato, que se encuentra intervenido desde el 26 de abril. La Federación de Petróleo, Gas y Biocombustible, junto con el Ministerio de Trabajo de la Nación, habían asumido el compromiso de fijar una fecha de elecciones en el sindicato una vez vencidos los plazos de la intervención, que culminaron el 25 de agosto. "Le vamos a pedir explicaciones a la Federación, pero como gobierno no vamos a mediar ni intervenir, porque sería avalar la violencia con la que algunos excusados detrás de una intervención proceden", señaló Peralta.

Fernando de Souza, delegado de la Cuenca Austral, negó las imputaciones. "No queremos ningún hecho de violencia, nuestro reclamo es por la normalización del sindicato y seguiremos con el paro hasta que nos responda la Federación", dijo a La Nacion. Entre las resoluciones de la asamblea petrolera, se solicitó ante escribano público que se posibilite la convocatoria a una asamblea extraordinaria y se puso como fecha límite el 9 de septiembre. Y requirieron una mesa de concertación como ámbito de resolución del pedido, a lo cual Peralta expresó una rotunda negativa: "¿Con quién me voy a sentar? ¿Con los violentos que golpearon al intendente [Fernando] Cotillo? ¿Con los que andan armados?".

Por los incidentes de violencia la Justicia está investigando y se abrieron al menos cuatro causas. El jefe de la policía, Alejandro Martin, no descartó que puedan imputarse delitos como intento de homicidio por el proyectil que impactó en la oficial Susana Quintana, por robo y agresión física. Peralta reiteró que hay órdenes para garantizar la circulación de rutas. "No vamos a permitir ni un solo corte más en Santa Cruz", dijo

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