Sigue el paro en el puerto con más ingredientes de conflicto

Prefectura desplegó efectivos para evitar incidentes. Sin perspectivas de negociación a la vista, la medida de fuerza del Simape sigue impidiendo la actividad pesquera con acampes frente a las terminales 2 y 3.
Pasó una nueva jornada de actividad casi nula en el puerto por el paro que pilotea el Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape), apenas matizado por un entredicho a viva voz entre una veintena de mujeres de pescadores y dirigentes del gremio en conflicto.

El grupo se identificó como "esposas de marineros que no pueden subir a los barcos fresqueros para trabajar" y se situó ante el local sindical del Simape agitando y golpeando cacerolas para reclamar que se levante la huelga. Discutieron un rato con varios dirigentes pero la cosa no pasó a mayores.

Cerca, montaban guardia efectivos de Prefectura Naval, fuerza que justo ayer cumplía años y por el clima imperante en el puerto suspendió la conmemoración (ver página 12). Solamente intervino personal femenino de Prefectura para contener a las mujeres más exaltadas.

Lo concreto es que el Simape continúa firme en la intención de impedir que los barcos de pesca se hagan a la mar mientras siguen explorando la posibilidad de reunirse con empresarios del sector para que las tripulaciones puedan negociar directamente una mejora salarial por encima de la que firmó el SOMU (22% de aumento, pagadero en dos tramos de 11% retroactivo a abril y en julio).

El sindicato marplatense fue duramente cuestionado por el secretario general del SOMU, Omar Suárez, quien en nota a LA CAPITAL, el jueves, los acusó de "vándalos" y los comparó con los denominados "guanacos" de Comodoro Rivadavia, escindidos de la Uocra chubutense que provocaron destrozos en una planta petrolera.

Ni Pablo Trueba ni Juan Domingo Novero, referentes del Simape, respondieron ayer a su adversario sindical. Permanecieron en el corte del acceso a las terminales 2 y 3 del puerto, donde se concentra la protesta que impide la actividad, y sólo abandonaron ese sitio para hablar con las mujeres que protestaban.

Desde el gremio deslizaron que detrás de la movida de las "mujeres de pescadores" estaría la agrupación de fileteros disidente del SOIP que responde a la CTA, que a su vez se propone como representante de los trabajadores "en negro" de la industria del pescado. Trueba lamentó el incidente y pidió la unidad de los trabajadores del puerto: ?Acá todos tenemos que estar del mismo lado?, señaló el secretario adjunto del Simape.

Por la tarde aparecieron algunos familiares (mujeres e hijos) de los marineros en conflicto para sumarse efectivamente en apoyo del piquete.

La medida tomada por la última asamblea del Simape es por "tiempo indeterminado" mientras los dirigentes agotan gestiones para sentarse a la mesa de negociación con los empresarios. Pero esa instancia es problemática porque las cámaras patronales continúan negando la posibilidad de abrir ese canal de discusión por fuera del convenio ya firmado con el SOMU.

El miércoles, antes de los últimos atentados contra plantas de dos empresas del sector (ver aparte), Gasbriel Quercia, titular de la entidad de industriales pesqueros Caipa, negó de plano la alternativa que pide el Simape: ?Está totalmente descartado que se vaya a negociar por empresa?, dijo el dirigente.

Repudio por los últimos ataques a empresas pesqueras

El Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA), la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (Caipa) y la Cámara de Armadores de Buques Pesqueros de Altura, a calificaron de "cobardes" y repudiaron los atentados cometidos el jueves contra las instalaciones de las empresas pesqueras del Grupo Solimeno y Grupo Moscuzza.

"Este tipo de atentados y la forma de realizarlos demuestran una predisposición a la agresión y a la violencia que no es propia de auténticas personas que viven de su trabajo", señalaron las cámaras, las cuales inscribieron estos hechos en el marco de otros episodios de violencia ocurridos en la ciudad en el marco de las sucesivas huelgas que mantienen paralizado al puerto local.

"Así como repudiamos la agresión que sufriera la Cámara de Armadores, los actos de vandalismo sucedidos en la Municipalidad, la agresión a la instalación de una empresa del Grupo Mattera, el secuestro de un barco por 24 horas del Grupo 14 de Julio, la golpiza que recibieran personas y familiares de armadores que intentaban trabajar en sus propios barcos, la agresión por medio de una bomba al estudio del doctor Rivera, lo hacemos y lo haremos con toda otra acción violenta que pueda ser llevada a cabo", aseguraron. En este sentido subrayaron que "la violencia no forma parte de ninguna forma de relación entre trabajadores y empresarios, ni de ningún tipo de relación entre personas".

Obreros navales dan el apoyo

La delegación local del SAON, el sindicato de los obreros navales, apoyó el paro del Simape a través de un comunicado. En el texto, los dirigentes del SAON marplatense indicaron que el sindicato "acompaña la medida de fuerza" aunque se trata de "una acción directa que puede resultar antipática y genera perjuicios en toda la comunidad". Fundamentaron el apoyo en que "no se pueden tomar decisiones a espaldas de los trabajadores".

Luego, la organización recordó que todavía no pudo cerrar con las empresas armadoras nucleadas en Caipa el acuerdo salarial para los trabajadores de sus talleres.

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