Sigue el paro del Simape pero buscarán negociar con los empresarios

El rechazo de la asamblea a la oferta ministerial deja al sindicato marplatense de pescadores en una difícil situación, dependiendo de alcanzar algún éxito en la negociación directa con las empresas.
La asamblea de afiliados al Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape) ratificó ayer lo que todos en el puerto suponían que iba a pasar desde que los dirigentes del gremio recibieron la propuesta salarial y el ultimátum del Ministerio de Trabajo: rechazaron el aumento acordado por sus rivales del SOMU y las cámaras pesqueras y dieron continuidad al paro que vienen llevando adelante, con conciliación obligatoria incluida, desde abril pasado.

Son ya 48 días de paro efectivo los que acumulan los marineros sin subir a los barcos y los que mantienen prácticamente paralizada la actividad pesquera.

Ante tanto portazo, el Simape resolvió dejar sin embargo una rendija abierta: los delegados de cada embarcación fueron autorizados a gestionar reuniones particulares con los propietarios de los buques para negociar algún reconocimiento salarial extra, que en caso de concretarse exitosamente contará con el acompañamiento del sindicato.

La decisión fue adoptada luego de que el secretario adjunto del Simape Pablo Trueba explicara los motivos por los cuales decidieron no asistir a la reunión que se hizo el lunes pasado en Buenos Aires. En aquella reunión en el Ministerio de Trabajo de la Nación se homologó el acuerdo al que había llegado los empresarios marplatenses y el SOMU, de "aplicación para todos los trabajadores de marinería que se desempeñan en la actividad pesquera de la ciudad de Mar del Plata". Esto es, un 22% de aumento pagadero en dos tramos de 11% cada uno a lo largo del año.

El gremio marplatense sólo debía aceptar aquello, sin ninguna potestad para modificar nada. Quedó fijo abril para la primera cuota de 11% y apenas se les concedía en un acta complementaria que el segundo tramo de ese aumento se pagaría desde julio en vez de octubre. Pero -según mostraron en el acta- ese último porcentaje será no remunerativo. ?El 11% de julio era no remunerativo, no podemos avalar eso en negro?, disparó el secretario general Juan Domingo Novero, y además el sindicato volvió a reclamar un básico de 4 mil pesos y que la comida que se consume a bordo quede a cargo del armador.

Al dirigirse a la asamblea, Trueba, explicó por qué tanto él como Novero decidieron no viajar el lunes a Buenos Aires. Esto dijo el dirigente: "No viajamos porque no fuimos consultados acerca del documento que se iba a firmar para intentar destrabar el conflicto; lo que hicieron fue homologar un acuerdo entre el SOMU y las cámaras empresarias en virtud del cual se le da a ese gremio la representatividad de los afiliados al Simape, algo que fue rechazado de plano por nuestra comisión directiva en una reunión que se hizo ayer" (por el martes).

Eso último no era para nada un detalle menor y permite entender la irritación de los dirigentes que hace años se escindieron del SOMU para formar un sindicato local. El dictamen con el acta complementaria que "bajó" desde la cartera laboral le otorgaba definitivamente al SOMU la representatividad de la totalidad de los embarcados marplatenses, dando por cerrada la puja judicial que mantienen ambos sindicatos.

En otras palabras, avalar la propuesta significaba para los dirigentes del Simape firmar su propio certificado de defunción como entidad gremial.

Ayer los referentes del gremio recordaron también que la Presidenta de la Nación desestimó públicamente un ofrecimiento que días antes había formulado el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Norberto Yauhar, y que el Simape rechazó el pasado sábado en otra asamblea. Aquella propuesta contemplaba que hasta octubre les darían a los pescadores un subsidio estatal de entre 800 y 1.000 pesos mensuales para paliar un tanto las consecuencias del parate.

Pero ese subsidio lo pagaba el Estado, no los empresarios. Trueba dijo al respecto que "Cristina Fernández, al hablar este martes, descartó esa posibilidad al señalar que no conocía a ningún empresario de la pesca que fuese pobre".

Los próximos pasos

Posteriormente y tras señalar que "en las últimas horas la comisión directiva del gremio se reunió con los delegados de los barcos que están paralizados", el secretario adjunto puntualizó las "dos posturas" en debate. "Queremos un sueldo básico integrado al salario, no absorbido por la producción, o reclamamos lo que planteamos hace casi tres meses que es un 22% de aumento a partir de marzo, que la comida quede a cargo de los empresarios y que se solucione el tema del alistamiento de entrada y salida, que nos absorbe el franco".

Más tarde, se escucharon quejas ya conocidas, como que "jamás nos llamaron para sentarnos con los empresarios" y "quisieron arreglar el conflicto sin que estuviéramos presentes". Agradecieron sin embargo "las buenas intenciones del intendente Pulti, que se preocupó por intentar solucionar el problema", pero arremetieron contra "los empresarios, que hasta ahora no aparecieron nunca; es con ellos con quienes nos tenemos que sentar a hablar".

De ahí surgió la propuesta aprobada por la asamblea, de que el sindicato acompañe a cada tripulación "empresa por empresa para tratar de solucionar esta cuestión", ya que si bien "el Simape tiene suspendida la capacidad de negociar, sigue teniendo la personería gremial".

Trueba aclaró que "el SOMU no recuperó la representatividad de los trabajadores (marplatenses) a la cual renunció cuando hizo el acuerdo de reciprocidad que hoy está siendo analizado en la Corte Suprema de Justicia", por lo cual "legalmente, el Simape puede hacer acuerdos por empresa", insistió.

Por último invitó a los afiliados que participaron de la asamblea a firmar un acta en el que dejaron constancia de que están de acuerdo en dejar su representatividad en manos del Simape.

Llamado a los empresarios

?Llamamos a Solimeno, Contessi, Baldino, Caputo. Queremos reunirnos con todos?, precisó ayer el secretario adjunto del Simape Pablo Trueba al hablar a los asambleístas. Trascendió que ya habría tres empresas que estarían anuentes a aceptar las pretensiones del sindicato, de percibir el aumento del 22% directo y "todo en blanco" a partir de marzo. Incluso se escuchó ayer en forma extraoficial que los barcos de esas firmas "ya se encuentran operando en alta mar".

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