Sigue trabada la discusión entre Moyano y Siderar y crece el temor por nuevos bloqueos

En el gremio de la construcción amenazan con una movilización si vuelven los bloqueos. La UOM se siente rehén del conflicto y pide una solución. La tregua vence en diez días
Pese a la tregua provisoria establecida por el Ministerio de Trabajo, las negociaciones para destrabar el conflicto entre el Sindicato de Camioneros y la empresa Siderar siguen trabadas y alimentan el temor de un retorno de los bloqueos del gremio de Hugo Moyano sobre las plantas de la siderúrgica tras el vencimiento de la conciliación obligatoria. Fuentes de la negociación coincidieron ayer en subrayar que las conversaciones entre las partes hasta el momento no lograron acercar posiciones respecto del monto y el pago de la deuda por aportes a la seguridad social que reclama Moyano a los transportistas de Siderar, situación que generó fuerte preocupación en los gremios que representan a la mayor parte del personal efectivo de la siderúrgica del grupo Techint.

“Las diferencias son muy notorias y nadie parece querer ceder para un entendimiento”, resumió un referente cercano al jefe de la CGT, en una posición similar a la que esgrimieron allegados a la empresa. La falta de avances en las discusiones que lleva adelante la cartera laboral hace temer por una reactivación del conflicto cuando culmine el plazo de la conciliación, el próximo 13 de septiembre.

La inquietud por un escenario de esas características se instaló de lleno entre la dirigencia de la UOM (metalúrgicos) y la Uocra (construcción), los gremios que agrupan a la mayoría de los trabajadores de Siderar y que advirtieron sobre el impacto de los bloqueos de Camioneros en la estabilidad laboral de sus afiliados.

La posición más dura emerge en la filas del sindicato que conduce Gerardo Martínez, donde si bien no discuten la legitimidad del reclamo de Moyano, critican su metodología de protesta y amenazan con poner en marcha sus propias medidas para contrarrestar los bloqueos de los camioneros. “Se va a hacer todo lo que haga falta en defensa de los puestos de trabajo”, indicó un vocero del gremio de la construcción a la vez que anticipó que, si fracasa la tregua en el conflicto, convocarán a una movilización a la planta de San Nicolás para garantizar la estabilidad de los 2.500 obreros del sector empleados por la siderúrgica del grupo Techint.

La misma preocupación comparten en la UOM, aunque en el gremio que conduce Antonio Caló las posiciones están divididas respecto de la actitud a tomar frente a un retorno de los bloqueos. “La situación es muy complicada, pero ahora debemos ser pacientes y esperar a que prevalezca el sentido común”, apuntó un dirigente metalúrgico, que reconoció que los trabajadores del gremio se sienten “rehenes” del conflicto entre Moyano y Siderar. Justamente esa situación, según los voceros consultados, habría llevado al propio Caló a plantearse como eventual mediador entre Camioneros y la empresa, pero esa gestión finalmente no prosperó.

La negociación esta trabada por las fuertes diferencias que mantienen Moyano y Siderar respecto de la deuda reclamada por el gremio a los transportistas de la empresa. Camioneros exige un pago de más de $ 7 millones por aportes a la obra social, al sindicato y diferencias salariales y plantea que la siderúrgica es “solidariamente responsable” por el incumplimiento de sus transportistas. La empresa sostiene que una auditoría interna detectó que sus transportistas adeudan a la seguridad social unos $ 3,3 millones, pero argumenta que no es parte del conflicto y repudia los bloqueos de Camioneros.

Pero más allá de la discusión puntual, tanto entre sectores empresarios como gremiales sospechan que el conflicto tiene un fuerte trasfondo político, relacionado con el creciente distanciamiento entre el Gobierno y las principales organizaciones empresarias del país

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