El Simape ratificó el paro mientras las empresas convocan a trabajar

Una asamblea le dio continuidad a la huelga para seguir reclamando un acuerdo salarial que mejore las condiciones que ya pactó el SOMU. A la vez las empresas enviaron telegramas a los marineros para convocarlos a trabajar.
Mientras que varias empresas resolvieron comenzar a enviar telegramas para convocar a los marineros a reanudar sus tareas, los afiliados al Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape) decidieron ayer en una asamblea seguir adelante con la huelga que mantiene paralizada a la flota pesquera de altura desde hace más de 20 días y dispusieron profundizar aun más las medidas de fuerza, impidiendo la eventual salida de buques congeladores y poteros pertenecientes a compañías de Mar del Plata. La decisión fue adoptada en el marco de una asamblea desarrollada poco antes del mediodía, que estuvo encabezada por el secretario general del gremio, Juan Domingo Novero, el adjunto, Pablo Trueba, y otros integrantes de la comisión directiva.

Ante unos 200 trabajadores, Trueba describió la situación indicando que no hubo respuestas favorables a los pedidos del sindicato para que sea firmado un acuerdo salarial distinto al que el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) ya pactó con las cámaras empresarias, por el cual, se dispuso otorgar un incremento de haberes del 22%. Al concluir la reunión, desarrollada en el patio de la sede gremial, Novero le explicó a LA CAPITAL que por decisión de los afiliados se resolvió "ratificar la medida de fuerza" debido a que "no hubo una respuesta favorable de las empresas" a las propuestas acercadas por el Simape.

En las últimas horas "presentamos varias alternativas y ninguna de ellas fue aceptada" reveló el gremialista, precisando que por ello se decidió darle continuidad a la huelga. "La gente no acepta el acuerdo que firmó el SOMU y nosotros no podemos hacer nada distinto de lo que quieren los trabajadores", aseguró Novero.

En este sentido, afirmó que "existe disconformidad" con el aumento ya acordado, el cual, comenzó a materializarse con una primera suba del 11% en la última liquidación de haberes. "La gente se dio cuenta de que eso no le sirve y lógicamente reclama otra cosa", indicó.

A esa misma hora, muchas empresas pesqueras ya había comenzado a confeccionar telegramas para convocar a los marineros a trabajar indicando que, en caso contrario, serían adoptadas medidas que hasta podrían consistir en suspensiones. La huelga mantiene paralizada a la flota fresquera de altura desde hace varias semanas, durante las cuales, sólo pudieron operar las lanchas amarillas y algunos congeladores y buques dedicados a la pesca de calamar. Ayer la asamblea decidió que de ahora en adelante, estas dos últimas flotas también serán alcanzadas por la medida de fuerza, aunque sólo en el caso de que las embarcaciones pertenezcan a empresas locales. Al concluir la reunión con los afiliados, Novero mostró tener escasas expectativas de que el conflicto se resuelva en los ámbitos oficiales al explicar que la viceministra de Trabajo de la Nación, Noemí Rial "tiene la orden de la Presidenta de que se tiene que firmar el mismo acuerdo que ya firmó el SOMU". Y, a renglón seguido, describió cuál es a su juicio la dificultad para lograr que el problema se destrabe: "La gente no está conforme con el arreglo del SOMU y no quiere aceptarlo. Nosotros tenemos que bancar eso", aseguró.

El secretario general del Simape señaló que, por otra parte, "el diálogo con los empresarios no está cortado" dando a entender que el gremio seguirá tratando de negociar con las cámaras al margen de que la actitud de las empresas sea la de acatar a rajatabla las condiciones del acuerdo salarial ya firmado con el SOMU y fuertemente avalado por el Ministerio de Trabajo de la Nación.

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