El sindicalismo aumenta la presión para obtener el bono de fin de año

En versión single o de central obrera, los pedidos de bonos se multiplicaron al compás de los aumentos de precios registrados pre y post devaluación.

El clamor de compensación no distingue alineamientos de CGT alguna. Para resumir este abanico, la Asociación Bancaria, el gremio docente UDA y los sindicatos agrupados en la federación de trabajadores del transporte aéreo hicieron sus planteos concretos. Los importes varían pero la esencia es la misma, bono de fin de año para equilibrar la pérdida salarial que todavía no se mensura en su real dimensión.

“Cuatro mil o cinco mil pesos”, resumió el bancario Sergio Palazzo respecto al monto del bono, en diálogo con el programa “Toma y Daca” de Radio América. Horas antes el jefe de UDA y titular de la Unión Docentes Argentinos, Sergio Romero le había remarcado a BAE Negocios que habían decidido pedir “5.000 pesos para todos los docentes nacionales”, desde ese gremio.

El también responsable de la secretaria educativa en la CGT de Antonio Caló resumió que en las provincias de Santa Fe, Mendoza, Córdoba y San Juan, entre otras, “ya se hizo efectivo el pedido”. Romero consideró también que pese al escenario complicado en cuestión salarial “hay diálogo”, con las autoridades que asumieron en las últimas semanas.

No faltaron secretarios generales, como Gerardo Martínez (Uocra) o Facundo Moyano que trazaron una estimación para la discusión paritaria 2016. “Por encima del 30%” y de base, coincidieron ambos. Jorge Triaca, titular de Trabajo, blindó expectativas al reseñar que dicho tema “no forma parte de la agenda” macrista y depende de la negociación directa entre patronales y sindicatos.

Las organizaciones que abarcan a los trabajadores aéreos, dejaron también su pedido a los nuevos ejecutivos de Aerolíneas Argentinas, en carácter de urgente y a la espera de respuestas. La iniciativa respecto al pedido “generalizado” estuvo a cargo de la CGT de Antonio Caló, que ya solicitó audiencia a la Casa Rosada para hablar sobre el urgente tópico. Horas después lo que iba a ser en principio un cónclave en la central que en Azopardo exclusivo por la unidad del movimiento obrero, también expresó un clamor por la compensación a la estampida de precios.

Desde la etiqueta popular en cuanto a que “con el no, ya vamos”, como otros secretarios generales, Palazzo consideró que la negativa al bono será la antesala de una negociación colectiva durísima para el año próximo. “No hay que tener dudas que los trabajadores intentarán recuperar el poder adquisitivo”, remarcó. Facundo Moyano no dudó en considerar que hubiera sido “relevante e importante que la nueva administración nacional tomara en cuenta el impacto de la inflación” y disponer desde su iniciativa “un bono de fin de año para los trabajadores en actividad y los jubilados y pensionados”.

Mientras la dirigencia trata de tamizar si los unirá en una sola central la vocación o el espanto, ya comenzaron a dejar en claro que no hay lugar para “paritarias por productividad”, sino que la variable exigible es equilibrar la inflación que ya golpeó sueldos y la que vendrá.

La vía de la gestión entre gremios y empresarios

El ítem para una gratificación extraordinaria en formato de bono, no está en la agenda de la Casa Rosada, en ninguna carpeta o borrador, aseguran. El titular de Trabajo Jorge Triaca remarcó prioridades “hacer frente a los sueldos y aguinaldos de la administración pública”, y selló uno de los títulos fuertes del fin de semana en área laboral. La tangente para indicar el camino de la relación, mano a mano, de empresarios y dirigentes sindicales es, a consideración de Triaca. “Esto puede hacerse en relación al vínculo” de patronales y gremios consideró el funcionario nacional. Al mismo tiempo remarcó la premura fiscal para asegurar el pago a la administración nacional como también “en las distintas provincias”. Va de suyo que Triaca y el ministro de Economía Alfonso Prat Gay están compartiendo un tándem como el que efectivizaron en 2014, a la hora de las paritarias, Carlos Tomada y Axel Kicillof. Incluso negociando en conjunto algunas discusiones salariales claves.

Respecto de la unidad del Movimiento Obrero el ministro de Trabajo de Mauricio Macri consdieró que “hace falta la reconstrucción de la unidad nacional” y que “todo lo que vaya en sentido de eso es positivo”. “Es bueno que las instituciones canalicen los reclamos de la gente. Si en la CGT se da un paso entre sus dirigentes de manera madura de ir construyendo esa unidad, lo vemos con buenos ojos”, enfatizó.

Algunos dirigentes de larga data en gremios, no solo consideraron que ante un “hombre de la UIA”, como amagó a designar Macri, Triaca es la mejor opción.

Haciendo referencia al trato con el padre del ministro y que “a Jorgito lo conocemos de chico…”

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