El sindicalismo festejó la medida y la asoció a la derrota electoral

El sindicalismo festejó la medida y la asoció a la derrota electoral
La cúpula de la CGT, a la izquierda, ayer, en la mesa de diálogo
El anuncio estatal sobre la excepción del pago del impuesto a las ganancias para los salarios de hasta 15.000 pesos y la ampliación del universo de los beneficiarios de las asignaciones familiares unió fugazmente el rompecabezas sindical. Tanto los gremialistas oficialistas como los opositores celebraron anoche las medidas y coincidieron en que el resultado electoral en las primarias fue lo que realmente motivó al Gobierno a dar respuestas a estas dos viejas demandas.

A la Casa Rosada asistió solamente el sindicalismo oficialista, encarnado en la CGT que encabeza Antonio Caló y en la CTA de Hugo Yasky. Ambos festejaron la iniciativa y garantizaron a futuro mantener gestos de alineamiento. Será así a pesar de que algunos dirigentes que los rodean ya se volcaron hacia el Frente Renovador de Sergio Massa.

"El Gobierno necesitaba dar un golpe para recuperar algunos de los millones de votos que perdió en agosto", evaluó un jerárquico de la CTA que estuvo ayer en Balcarce 50. El mismo diagnóstico tuvo uno de los referentes cegetistas, que también pidió mantenerse bajo el anonimato.

"Es una respuesta concreta y positiva a nuestra demanda sobre Ganancias. Es un gran avance. En un mes nos volveremos a reunir para tratar el trabajo no registrado", destacó Yasky.

Excluido de la mesa de diálogo quedó el gremialismo opositor, cuyos referentes, Hugo Moyano (CGT) y Pablo Micheli (CTA), activaron durante meses paros y numerosas protestas callejeras para lograr una modificación del impuesto a las ganancias. Ayer, ambos dirigentes lo sintieron como un triunfo propio.

"Es un alivio, aunque no resuelve todo lo que pedimos. Pero nadie puede poner en duda que la medida de Ganancias es producto de los reclamos que instalamos desde hace dos años y de la derrota que sufrió el Gobierno el 11 de agosto. Las urnas hicieron entender a la Presidenta. En octubre hay que hacer crecer el voto opositor para que les den a los trabajadores más respuestas", dijo Hugo Moyano a LA NACION. Y les envió una chicana a sus colegas de la CGT oficialista: "No creo que aplaudiendo o riéndose de las tonterías que dice la Presidenta haya sido el camino para obtener respuestas".

Desde la CTA, Micheli también asoció la reacción del Gobierno a lo que sucedió en los comicios primarios. "El anuncio es importante, más allá de estar enmarcado en la campaña electoral y que se busque recuperar votos en octubre. Es lo que peleamos con Moyano y lo tomamos como una victoria, a pesar de que no fuimos invitados a la fiesta. El Gobierno demostró al excluirnos que sigue siendo sectario y poco plural", cuestionó.

Vía Twitter, Facundo Moyano también fue muy duro. "Me pone muy contento que con el tema Ganancias nos termine dando la razón. Ojalá hubiera sido antes y no para usufructo político", escribió el diputado e hijo del líder de la CGT opositora..

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