El sindicalismo en pleno urge por un cambio en Ganancias

El sindicalismo en pleno urge por un cambio en Ganancias

El sindicalismo en pleno terminó de encolumnarse ayer detrás del reclamo contra el Impuesto a las Ganancias. La demanda incluyó hasta las versiones más cercanas al Gobierno de la CGT y la CTA.

 La central obrera que lidera Antonio Caló decidió ayer que el metalúrgico formalizará hoy el pedido directamente a Cristina de Kirchner y que aguardará hasta la semana que viene por una respuesta. La urgencia creció en el sector luego de que al menos dos ministros les confiaran a los sindicalistas que la jefa de Estado no había dado señal alguna de avalar una modificación del gravamen este año.

La CGT de Caló deliberó ayer por más de cinco horas en el sindicato de taxistas, deOmar Viviani. El número uno de la central, habitualmente cauto en sus definiciones, se mostró ayer preocupado y dispuesto a dar impulso a eventuales medidas de fuerza en caso de no haber una respuesta en el corto plazo por parte del Ejecutivo. La postura tuvo eco en los principales referentes de la organización, como Gerardo Martínez (albañiles, UOCRA), y Andrés Rodríguez (estatales de UPCN), entre otros.

Hubo otras razones para el endurecimiento en la CGT mayoritaria: por un lado creció la presión de las bases en cada sindicato ante el pago del último aguinaldo. En muchos casos el beneficio sufrió una merma considerable y en algunos (como denunció la Asociación Bancaria) el aguinaldo quedó neutralizado por Ganancias. Por otro, los dirigentes oficialistas se vieron acorralados por las otras centrales que resolvieron avanzar en huelgas y movilizaciones con la misma protesta como bandera.

De hecho, un ítem que fue abordado ayer fue la preocupación en los sindicatos por el crecimiento de la influencia de los partidos de izquierda en las fábricas. También hubo tiempo -poco- para respaldar al Gobierno en sus negociaciones con los fondos buitre. 

Finalizado el Mundial, los gremialistas retomaron las gestiones con el Gobierno, que hasta antes del certamen estuvieron orientadas sólo al financiamiento de las obras sociales. Esta semana hubo contactos con ministros comoCarlos Tomada y Julio De Vido, y la respuesta que obtuvieron los dejó más preocupados. Es que los funcionarios no pudieron confirmarles que este año habría cambios en el mecanismo de aplicación del impuesto, que incluye los salarios por encima de 15 mil pesos bruto.

Los dirigentes consultados dijeron que el reclamo de Caló a la mandataria será tanto por el mínimo no imponible como por las escalas del tributo, que ante cada aumento salarial suma más trabajadores como contribuyentes. Incluso se descartó una idea de publicar una solicitada por entender que en el mejor de los casos hubiese disparado una negociación en un rango menor, cuando los sindicalistas están convencidos de que la única respuesta puede provenir de Cristina de Kirchner. En la CTA de Hugo Yasky el diagnóstico es similar. La central convocó para el 4 de agosto a una movilización al Congreso para protestar por Ganancias y reclamar la equiparación nacional de las asignaciones familiares. Los dirigentes que acompañan al docente confirmaron la preocupación de sus pares de la CGT: ningún funcionario les dio una señal de que fuera a modificarse el tributo este año. En paralelo, la CTA de Pablo Micheli hizo ayer su propia marcha al Congreso con ese reclamo. Y las CGT de Hugo Moyano y Luis Barrionuevo avisaron de un posible paro para la primera quincena de agosto. El camionero advirtió ayer que el mínimo no imponible debería subir a por lo menos 25 mil pesos.

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