Sindicatos advierten por pujas para desestabilizar al gobierno

Sindicatos advierten por pujas para desestabilizar al gobierno
Referentes de la CGT y la CTA respaldaron ayer los cambios introducidos por el gobierno y advirtieron sobre intenciones "desestabilizadoras" de grupos concentrados.

"Liberar el cepo y establecer un tipo de cambio oficial más elevado contribuye a cerrar la brecha y, en la medida en que la operatoria tenga éxito, tornar innecesaria la existencia de un mercado paralelo, o volverlo realmente marginal", indicó a Tiempo Argentino Horacio Ghilini, secretario de Estudios Económicos de la CGT. "Si el gobierno logra sostener el nivel actual del tipo de cambio, ganará una pulseada importante, porque echará por tierra las expectativas de devaluación futura y de esa forma (junto a otras herramientas de política económica que puede implementar) podrá contribuir a contener la fuga hacia el dólar. Así, los grandes actores que conspiran contra la moneda nacional para formar cuantiosas ganancias sobre la base de la devaluación, tarde o temprano deberán reconstruir su estrategia y asumir sus pérdidas", agregó el sindicalista. Consultado por el impacto que podría tener un tipo de cambio más alto en las negociaciones salariales, Ghilini explicó que "la devaluación puede influir en mayor o menor medida en las paritarias de acuerdo con lo que ocurra con los precios y la inflación. Creo que el gobierno cuenta con herramientas para evitar que el traslado a precios de la devaluación sea grande afectando el poder adquisitivo del salario sensiblemente. Por ello, pienso que las paritarias pueden desarrollarse en un marco de defensa del poder adquisitivo sin necesidad de cebar la puja distributiva."

Por su parte, la CTA que conduce Hugo Yasky convocó a su mesa directiva ante lo que consideran "intentos desestabilizadores" de determinados grupos económicos. "Entendemos que desde la Sociedad Rural, el poder financiero, los bancos extranjeros, los grupos empresarios más fuertes, las principales corporaciones mediáticas y las multinacionales, como el caso Shell, trabajan ferozmente para generar un clima de desmadre de la economía", aseguraron.

"El objetivo del establishment es claro: que el kirchnerismo termine como el gobierno de Raúl Alfonsín, para después aplicar sus recetas de ajuste, tal como quedó a la luz ante las últimas corridas cambiarias", señaló la central que lidera Hugo Yasky.

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