Los sindicatos, en lucha y con una voz unificada

La pulseada salarial, a diferencia de otros años, no distingue esta vez entre sindicatos oficialistas y opositores. Ante la incertidumbre inflacionaria, las cinco centrales obreras coinciden en que las paritarias de 2014 serán las más complicadas de la última década y ya trazaron un piso de referencia para negociar: casi todos los gremios exigirán aumentos de entre 28 y 30 por ciento.
En el corazón del Gobierno, en un encuentro reservado, el ministro de Economía, Axel Kicillof, habría sugerido fijar el techo de la paritarias en 20% por dos años. Lanzó la propuesta en medio de una lluvia de ideas para intentar controlar la inflación. Pero los sindicatos ya advirtieron que no aceptarán negociar salarios a raya. Y también aclararon que los acuerdos serán únicamente por 12 meses. Coincidieron en plantar esta postura desde la CGT oficialista, encabezada por Antonio Caló, hasta las CGT disidentes de Hugo Moyano y Luis Barrionuevo.

La primera paritaria de 2014 ya derribó el deseo de Kicillof: se firmó hace una semana por un aumento del 25% en un solo pago. Lo consiguió el Sindicato de los Empleados y Obreros de la Enseñanza Privada, para el personal no docente de universidades y colegios privados de todo el país.

"Que el pago sea en una sola cuota equivale a cerrar en un 36% en tres cuotas o a un 34% en dos. En 13 meses son cerca de $ 32.500 más en el bolsillo", precisó Guillermo Marconi, el secretario general del gremio, quien integra la central de Barrionuevo y es un hombre de estrechos lazos con la Iglesia. Tal vez apuró el cierre del acuerdo para intentar exhibir un clima de certidumbre en tiempos en que los precios varían casi diariamente. En febrero, Marconi se entrevistará por segunda vez en unos pocos meses con el papa Francisco.

La CGT más cercana a la Casa Rosada rompió con su pasividad al filo del cierre del año. En un documento, consideró que el país "está en un momento crítico". Y de boca de Caló, su jefe, cuestionó el alcance del acuerdo de precios que impulsó el Gobierno y advirtió que no aceptará límites para negociar sueldos. Fijó una postura tan combativa como la que podría haber exhibido Moyano o Barrionuevo.

Roberto Fernández, líder de los colectiveros de la UTA, tomó una leve distancia de la cúpula de la CGT oficialista "porque el diálogo con el Gobierno es sordo y sin definiciones". Su gremio reclama un plus salarial de $ 2000 antes de negociar la paritaria, que vence la semana próxima. "Este año firmamos por el 23%, es decir que perdimos un 7% del salario real, ya que la inflación es del 30%; también perdimos por las quitas del Impuesto a las Ganancias. El aumento va a depender si el Gobierno decide continuar o no con los subsidios al transporte. Al final no sabemos si somos empleados estatales o privados", dijo Fernández.

En la CGT moyanista no se adoptó aún una posición orgánica, pero fue el jefe camionero el que estimó que el piso de negociación será de 28 por ciento. Moyano se animó a precisar cifras luego de que se levantó la ola de subas a las fuerzas de seguridad que, en algunos casos, lograron más de 40 por ciento. "El escenario para negociar paritarias es complejo con la constante crecida de la inflación. Será un año de conflictos. El promedio de cierre de los aumentos estará entre 26 y 28%, pero todos partirán desde el 30%", dijo un dirigente cercano a Moyano.

La CTA de Pablo Micheli es otra expresión opositora. "El Gobierno no tiene la capacidad para resolver los reclamos salariales, los cortes de luz y de agua. Será un año de mucha conflictividad, en el que el piso de las paritarias estará entre el 30 y el 35%", aventuró Micheli.

Si bien el grueso de las paritarias 2014 se cerrará entre abril y junio, otros sindicatos avanzan en negociaciones paralelas para compensar la inflación de 2013. Es el caso de la UTA y también de los estatales y visitadores médicos, entre otros.

Pero será clave la paritaria nacional docente, que sirve de referencia para las subas en las provincias, cuyas arcas están lejos de la bonanza. Las charlas con los gremios docentes se retomarán el 13 de enero. El Estado, en su rol de empleador, deberá mostrar su capacidad de negociación. Eso sí, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, ya rechazó una suba como la de los policías..

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