Sinopec se va de Santa Cruz por la conflictividad sindical y busca desembarcar en Vaca Muerta

Sinopec se va de Santa Cruz por la conflictividad sindical y busca desembarcar en Vaca Muerta

La empresa china puso en venta activos de yacimientos en el Golfo San Jorge

La petrolera china Sinopec busca desprenderse de sus inversiones en Santa Cruz ante la elevada conflictividad sindical de la provincia y el bajo precio internacional del crudo, con el objeto de desembarcar en Vaca Muerta, que tiene costos laborales menores.

La gota que rebalsó el vaso fue cuando un directivo quedó atrapado en un piquete

La compañía informó que contrató al banco Scotia Waterous para evaluar qué hacer con los 14 yacimientos que tiene en el distrito patagónico. Las alternativas que se barajan son una venta total o parcial, un swap con otra compañía del sector que tenga un área en Vaca Muerta o conseguir un socio para los yacimientos de la Cuenca del Golfo San Jorge, que podrían ser tanto del rubro petrolero local, como YPF o Pluspetrol, como del no petrolero.

La operación fue adelantada por la agencia Reuters, que mencionó entre los posibles compradores a la petrolera estatal de Angola Sonangol y dos gigantes rusas de la energía incluyendo Rosneft, como así también la mexicana Vista Oil & Gas, en donde el ex YPF Miguel Galuccio es CEO y presidente del consejo. En tanto, la Corporación América de Eduardo Eurnekian también estaría interesada por medio de su brazo energético, Compañía General de Combustibles, en una lista que llegaría a 15 en total.

Si bien el cable de Reuters aseguraba que Sinopec buscaba irse del país con una venta de sus activos que alcanzaría entre u$s750 y u$s1.000 millones, desde la compañía china aclararon que lo único que se está evaluando hacer es reorientar sus inversiones de Santa Cruz a la formación Vaca Muerta. Y apuntaron contra los posibles compradores por la filtración de esos datos que consideraron "confidenciales".

Como había adelantado BAE Negocios, Sinopec ya había frenado una inversión de u$s300 millones en la provincia prevista para este año -de los que llegó a desembolsar sólo u$s120 millones- porque el precio internacional del crudo no levanta, los conflictos sindicales seguían recrudeciendo y los costos salariales son altos.

En ese sentido, la gota que rebalsó el vaso fue cuando el presidente del Sinopec Groups, Chengyu Fu, quedó atrapado por un par de horas en un yacimiento en el medio de una protesta sindical cuando fue a inaugurar un hotel para personal jerárquico, situación inconcebible para un ejecutivo chino y que según trascendió lo hizo enfurecer.

La apuesta por Vaca Muerta no es casual: en Neuquén el gremio petrolero acordó firmar una adenda para la explotación de recursos no convencionales que logró reducir los costos laborales y así la provincia logró mantener el interés de los inversores.

En Santa Cruz el convenio aún no fue modificado y durante todo el año hubo un alto nivel de conflictividad que no sólo alcanzó al sector petrolero sino también al sector público con los estatales y docentes.

"Los sindicatos quieren una renta en dólares, pero lo cierto es que la adenda de Vaca Muerta en el Golfo San Jorge no sirve para nada", cuestionó el gerente de Relaciones Institucionales de la compañía, José Esteves, en diálogo con este medio.

El gigante petrolero chino -que cuenta con 1,2 millón de empleados, una refinación de crudo de 4 millones de metros cúbicos y 37.000 estaciones de servicio en el sudeste asiático- concentra en el norte de la provincia patagónica el 90 por ciento de sus operaciones a través de 16 áreas petroleras convencionales, y el restante 10 por ciento en el sur de Mendoza.

La compañía China llegó a la provincia tras comprar los activos de la estadounidense Occidental Petroleum Corp en una operación superior a los 2.400 millones de dólares, hace pocos meses anunció que se retiraba de la operación de un área que mantenía en proximidades de la ciudad de Comodoro Rivadavia, Chubut.

Lo cierto es que al margen de estas dificultades económicas, Sinopec acumula cuestionamientos por el deterioro ambiental que produjo en las zonas en donde desarrolló sus operaciones.

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