Sin solución en el subte B: pasaron a un cuarto intermedio hasta el viernes

Sin solución en el subte B: pasaron a un cuarto intermedio hasta el viernes
Los metrodelegados piden hacer una vuelta menos por turno y no llegaron a un acuerdo con el gobierno de la ciudad y Metrovías en la segunda reunión de la semana; los trenes arriban a Villa Urquiza conducidos por personal jerárquico

"Creo que los metrodelegados están haciendo política cuando la gente necesita soluciones." Con esta frase, Juan Pablo Piccardo, titular de Subterráneos de Buenos Aires (Sbase), sintetizó lo que sucedió en la segunda reunión de la semana entre los sindicalistas de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y del Premetro (Agtsyp) y el gobierno porteño para destrabar el conflicto y que los trabajadores accedan a completar el recorrido de la línea B.

Según los testimonios recolectados ayer por LA NACION, se deduce que la negociación se trabó en la cantidad de horas efectivas de trabajo que deben cumplir los maquinistas y guardas y por eso pasó a un cuarto intermedio hasta el viernes a las 11. Los sindicalistas pretenden completar cuatro vueltas por turno en lugar de las cinco que hacen ahora porque, aducen, se les agregan nueve minutos de trabajo por vuelta, el tiempo que les demanda ir y volver desde Los Incas hasta Rosas.

"En la nueva reunión no se tocó ningún tema referido a la seguridad. Metrovías hizo una propuesta de diagrama de horarios con varias opciones sobre la base de lo que ocurre en las líneas H y D, donde los empleados trabajan más de cinco horas", contó ayer Piccardo. "En la B los metrodelegados quieren hacer cuatro vueltas por día [ida y vuelta entre las cabeceras], lo que implica 4 horas y 10 minutos de trabajo activo."

La información coincide con la que el subsecretario de Trabajo de la Ciudad, Ezequiel Sabor, compartió el lunes con LA NACION. El funcionario explicaba: "En una jornada laboral de 6 horas, cada maquinista y cada guarda dan cinco vueltas por día. Trabajan 4 horas y 25 minutos con un descanso de una hora y 35 minutos, pero desde el viernes pasaban a trabajar 5 horas y 10 minutos, con un descanso de 50 minutos. Para hacer el recorrido completo hasta Rosas [los metrodelegados] proponen dar cuatro vueltas, lo que implica un tiempo total de 4 horas y 10 minutos, con lo que tendrían un descanso de una hora y 52 minutos".

Desde Agtsyp brindaron sus argumentos. "No hay forma de hacer cinco vueltas [entre Alem y Rosas] en la B dentro de las seis horas de trabajo porque cada una te lleva una hora y 10 minutos, llegaríamos a 5 horas y 50 minutos y a eso hay que sumarle el tiempo de descanso", explicó el secretario de prensa del gremio, Enrique Rositto. Metrovías había informado que la vuelta completa se realiza en 62 minutos. "La empresa puede decir lo que quiera. No puede venir un tipo de escritorio a decirnos cómo tenemos que manejar", desafió.

La negociación de ayer se planteó con una dura posición de los metrodelegados que impidió cerrar el acta. El lunes existió un principio de acuerdo en dos de los tres reclamos exigidos desde la inauguración de Echeverría y Juan Manuel de Rosas. "Estábamos a milímetros de cerrar el acuerdo, pero ayer quedamos a kilómetros", confió una fuente que participó de la negociación. Se había avanzado en los problemas de comunicación y de seguridad denunciados por los metrodelegados. En la nueva reunión quedaba resolver el nuevo diagrama de horarios.

SEGURIDAD Y POLÍTICA

El lunes, en el borrador del acta que, se esperaba, sería firmado ayer, quedó establecido que los maquinistas tendrían teléfonos celulares para comunicarse ante cualquier desperfecto. Respecto de los cuestionamientos por la falta de seguridad, se acordó avalar lo documentado por la Dirección General de Protección del Trabajo y la Subsecretaría de Trabajo de Seguridad e Higiene de la Ciudad. Ambos organismos determinaron que Echeverría y Rosas eran estaciones aptas y seguras.

"¿Qué pasó entre las reuniones? Se está haciendo un aprovechamiento político cuando la gente necesita soluciones. Hay 50.000 usuarios que no se pueden subir a las estaciones nuevas y tampoco entienden que los empleados de subte, con los salarios que ganan, no estén trabajando", opinó Piccardo. Según la documentación a la que tuvo acceso LA NACION, el sueldo bruto de un motorman varía entre 15.339 pesos y 19.507 pesos.

"Política está haciendo el gobierno de la ciudad", respondió Rositto. "Fue Pro quien llevó a sus candidatos a la inauguración. No queremos confrontar. Estamos teniendo un perfil bajísimo", remató.

Mientras sigue la falta de entendimiento, el servicio de la línea B continúa en jaque. Metrovías informó que hoy seguirá operando entre Los Incas y Rosas con supervisores, instructores y jefes..

PASO A PASO DE UNA AMPLIACIÓN CONFLICTIVA

Dos nuevas estaciones

El viernes por la mañana, el gobierno porteño inauguró las paradas Echeverría y Rosas, de la línea B

Retención de tareas

Tras denunciar riesgo de electrocución en las vías, los metrodelegados se negaron a llegar a las nuevas paradas. Fueron reemplazados por supervisores

Servicio limitado

Durante sábado y domingo la línea B sólo funcionó entre Alem y Los Incas

Las negociaciones

Ahora, los metrodelegados ya no reclaman por inseguridad sino en contra de sumar más tiempo de trabajo efectivo en su jornada

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